Como ya hace unos cuantos días que estamos en verano, imagino que la mayoría andamos planeando qué hacer en los días libres. Tengo la sensación constante de que una pequeña parcela de mi cabeza está “okupada” por asuntos de este tipo: si haremos un viaje, de qué clase y a dónde, cuándo voy a tener un hueco para terminar de hacer el cambio de armario, si será posible que en las vacaciones duerma alguna siesta, y si Teo me dejará tiempo para leer, dibujar y cocinar.
Es que me gusta cocinar. Más acertado sería decir que lo que hago es improvisar a mi estilo tras inspirarme en alguna receta fascinante para la que nunca tengo todos los ingredientes (¿alguien los tiene?). Y cuando puedo, lo que me suele apetecer es hacer un plato diferente. Para eso, para encontrar mi musa culinaria, suelo recurrir a uno de estos dos métodos:
#1 Consultar el libro de recetas que mi querida abuela, que contará 89 velas en su próxima tarta, me escribió con tanto cariño hace algunos años y que guardo como un tesoro. Os cuento un secreto: si La Gioconda colgara de una de las paredes de mi casa, no la tendría tan mimada como a este cuaderno.
#2 Abrir uno de los blogs culinarios que sigo.
De momento no he pensado en revelar ninguna de las fórmulas mágicas de mi abuela. Espero que me perdonéis, sobre todo después de que consultéis los fantásticos blogs de cocina que os voy a proponer.
Seguramente ya lo conozcáis porque imagino que Mikel López Iturriaga será famoso en el mundo entero. Y si no es así, debería serlo. El Comidista (o como en casa le decimos cariñosamente El Comiditas) es el genial blog culinario del diario El País en el que Mikel nos enseña a cocinar platos sencillos y muy ricos, nos desvela restaurantes buenos y también los no tan buenos, nos recomienda otros blogs culinarios imprescindibles y muestra las últimas novedades en cachivaches y utensilios para cocineros caseros. Pero lo mejor es que todo ello lo cuenta con el tono más natural y descarado que os podáis imaginar. Es tan bruto (y lo digo con admiración) que leer cualquiera de sus posts es un entretenimiento asegurado. Aprendizaje y humor, todo en uno. Mirad por ejemplo este post de cómo hacer una tortilla deliciosa con lo que os haya sobrado y ande por la nevera sin destino asegurado, o éste con mil y un artilugios a los que el adjetivo “curiosos” se les queda muyyyy corto. Intuyo que seré fan de Mikel para siempre jamás.
Ahora vengo con dos blogs en inglés. Primero quiero hablar de Avocado-Pesto porque lo adoro. Vicky no tiene formación profesional específica, es una talentosa mujer a la que le apasiona cocinar y probar nuevas recetas constantemente, y postea a diario sencillas comidas que, como ella misma dice, podemos hacer cualquiera. Oh, y ¿sabéis? Vicky y su novio Dave están a punto de comenzar un viaje de dos años alrededor del mundo con mochila a la espalda, y bloguearán cada paso y cada nueva aventura culinaria a través de éste y de su otro blog.
Para el final he dejado, naturalmente, los postres; los de Joy the Baker. Joy Wilson acaba de lanzar su primer libro de cocina, por lo que ya se deja intuir que es toda una reina de los food-blogs. El suyo es verdaderamente bonito y está muy bien hecho, dinámico, atractivo, una vez lo abres, es difícil quitar los ojos de él, las imágenes son elegantes y con fuerza; es un blog delicioso en toda la extensión de la palabra, ya veréis. Encontraréis postres delicados y también otras maravillas como sandwiches de sopa de cebolla o hielos de fresa. Además, tengo que decirlo, Joy lleva una vida, al menos sobre el papel, que es digna de envidia (de la sana, pero envidia). Blogger de éxito con un tatuaje en cada hombro que vive en Los Ángeles, en una casa junto a la playa con su gatito Jules Stevens, que publica libros de lo que le apasiona hacer, e incluída a cada momento en las listas de los mejores blogs. Incluso la revista Forbes dice cosas bonitas sobre ella. ¡Wow! “Y todo porque tengo una manía compulsiva de sacar fotos a todo lo que horneo”, palabras de Joy.
Seguro que entre estos tres genios encontraréis tres estupendas recetas a vuestro gusto para crear un menú completo, y espero que disfrutéis tanto del resultado y su sabor, como del proceso de búsqueda y de elaboración. Bon appetit!

