Inicio / Blogs / From East to West / Trastévere y sus rutas

From East to West

From East to West

Trastévere y sus rutas

Valoración promedio:

La semana pasada hicimos un pequeño viaje de cinco días a Roma. Aunque ambos habíamos estado antes en la ciudad tanto juntos como por separado, esta vez fue verdaderamente genial y entretenido (especialmente porque Teo saludaba y lanzaba besos volados constantemente, a cada coche, camión, moto, furgoneta o persona que cruzaba su campo de visión), y gozamos de una perspectiva diferente gracias a que mi hermano y mi cuñada viven allí desde hace más de un año y medio. Ésta fue la razón del viaje, visitarlos. Comparten un precioso apartamento en el barrio de Trastévere, en el centro histórico de Roma, con mucha luz, arcos y pintorescos azulejos. Además, mi cuñada siempre ha decorado las casas donde han vivido con decenas de diminutos detalles que vas encontrando poco a poco, según pasan los días, y esto las hace doblemente especiales.

No quisiera extenderme con los pormenores de nuestras aventuras (sí, creedme, viajar con un bebé de un año y medio os garantiza la aventura diaria aunque no hagáis descenso de barrancos ni saltos en caída libre), pero no me resisto a contar tres pequeños hallazgos:

. Nunca he sido un gran devoradora de pizzas, básicamente porque no me gusta el queso (y ya que ando confesando, tampoco me gusta el chocolate -pequeña pausa para reacción de “¿¿cómo dices??”……………………… Ya-. Pero en este viaje he descubierto que la pizza de masa gruesa es la pizza napolitana, y la de masa finísima con bordes tostados-casi-quemados es la romana. ¿Vosotros lo sabíais?

. Resulta que los italianos no quieren consumir productos importados. Es decir, que la mayor parte de los alimentos que entran en los frigoríficos de las casas provienen de granjas y huertos muy cercanos. Esto hace que el producto sea fresco y ¡delicioso! Como vegetariana valoro muchísimo su exigencia porque convierte el momento de la comida en un absoluto placer. Mercados ambulantes por cada plaza ofrecen los zucche, peperoni y angurie (calabazas, pimientos y sandías) más sabrosos que he probado en mucho tiempo. Aquí en España no es fácil conseguir producto local, cercano y ecológico, al menos en las grandes ciudades. Y adquirirlo es bastante caro. La mayoría de las verduras y frutas son importadas, y el sabor las delata. Nota: para remediarlo, este año plantamos nuestro propio huerto en la azotea de casa, y sin ánimo de presumir… nuestros tomates y lechugas, yum yum, ¡¡riquísimos!!

. Dicen que en cada hueco de la cúpula del Panteón de Agripa había una estrella, justo en el centro, y que los bárbaros se las llevaron en los saqueos. No está corroborado pero existe esta leyenda que dura hasta hoy. Algunos ven las marcas de las estrellas en dichos huecos y otros no. Mientras mi hermano nos explicaba que mi cuñada estaba segura de ver las marcas y que él ni las veía ni creía que hubiera ninguna estrella, visualicé la silueta perfecta de una estrella de cinco puntas en uno de aquellos rectángulos. Y luego más, y más. Mientras mi hermano y Juan no conseguían verlas, yo continuaba encontrando marcas. ¿Será que sólo son visibles para las mujeres? ¿Será algo mágico?

Los días pasaron demasiado rápido como siempre que uno está disfrutando y pronto estábamos de vuelta en casa porque teníamos una boda a la que asistir. Oh si, el viaje a Roma también sirvió para desintoxicarme de internet, un pequeño paréntesis offline para ésta webadicta. Lo cierto es que eché un poco de menos el blogging diario pero nada más sorprendentemente para mi. Eso sí, al llegar, me puse al día con rapidez y encontré un montón de tesoros nuevos en la red. Si queréis comprobar algunos de ellos, aquí os dejo unos cuantos:

Para ver el nuevo anuncio de Volvo hace falta tomarse una tila primero (si no, algo más fuerte como una píldora tranquilizante…)

Hablando de viajes, ésta sí que es una mini-nevera estilosa para llevar los snacks y no desfallecer de tanto caminar.

En Roma vimos una casa flotante en el río, ella solita entre tanta agua. Nada que ver con Amsterdam donde las hay a montones. Siempre me ha atraído lo de vivir en una casa flotante pero nunca imaginé que podían ser así.

Seguramente soy la última en descubrir la marca de cosméticos Benefit, pero el otro día estuve en Sephora y una de sus maquilladoras me mostró lo bonita que puedo llegar a verme con este tinte! Deslumbrante, bye bye colorete- hello Benetint!

¿Qué os parecen unos peluches para peques en forma de órganos humanos? Sí, habéis leído bien.

Me encantaría poder ir ahora mismo al downtown Manhattan para ver esta increíble escultura que instalaron a principios de verano.

La capacidad de algunas personas para rellenar agujeros con pizcas de felicidad no deja de conmoverme.

Estoy obsesionada con esta canción, suena en mi cabeza toooodo el tiempo. ¿Qué puedo decir? Romántica sin remedio aquí.

El examen más peculiar.

Guarda todos los corchos del vino que se sirva en tu boda y… voila!

Y por último… no vale la pena esperar por el momento perfecto.

 

*Foto de Teo en Campo di Fiori saludando a un coche. La segunda imagen la encuentras aquí, y la tercera pertenece a Patricia Fernández Moya.