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Tierra de castillos

Valoración promedio:

La planificación comenzó con… 

¡Dónde nos quedaríamos! Queríamos visitar lo más posible de Escocia sin estar cambiando de hotel y tampoco guiar largas horas para lograr verlo todo. Una amiga me había recomendado la alternativa de hacer un intercambio con nuestra segunda casa a través de un website dedicado a “Home Exchange”, ya que ella lo había hecho y quedó muy satisfecha. Soy bastante meticulosa con mi casa y exigente con los sitios donde me quedo, pero decidimos atrevernos y mi hijo y yo nos dimos a la tarea de buscar a una familia en Escocia con esa casa especial y que quisiera hacer un intercambio con nuestra casa en Vermont. Así conseguimos un castillito, Dollarbeg Lodge, como lo llaman sus dueños, que era el “Gate House” de un castillo construido en los 1700. Ellos fueron espectaculares para esta aventura de intercambio. Nos dejaron su GPS con todos los sitios favoritos y todo lo necesario para hacernos sentir como en casa, desde flores hasta vino.

¿Qué hay que ver?

¡Escocia es especial, romántica, mágica! Ideal si te gusta la historia, la naturaleza, las vistas espectaculares y desconectarte del estrés y las ciudades grandes. Comenzamos con St. Andrew’s, el paraíso del golf, de regreso a la casa guiamos toda la costa “East Neuk’s”. Hicimos rutas por toda el área de Loch Lomond hasta la costa oeste… Inveraray en las orillas de Loch Fyne y su palacio, hasta Loch Awe y el Hotel de Ardanaiseig. Otra fue la de Loch Leven hasta Culross con su palacio y pueblito medieval, la ruta hacia Balmoral, seguimos a Aberdeen y guiamos la costa hasta Stonehaven para ver las ruinas del castillo, que fue el que más que me impactó. – Seguimos a Glasgow, Stirling, Callander y la ruta de las montañas Trossachs, bordeando Loch Venachar y finalmente, Edimburgo.

Ultra necesarios:

Capa para la lluvia, botas resistentes al agua, sombrilla y una buena cámara.