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Tu piel después de la tempestad

Conoce siete condiciones que pueden surgir tras los estragos dejados por un huracán
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Luego del paso del huracán María por Puerto Rico, son muchas las condiciones de la piel que se han suscitado, mientras que otras ya existentes se han empeorado. (Shutterstock)
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Dice el refrán que “después de la tempestad llega la calma”, pero no siempre es así. Luego del paso del huracán María por Puerto Rico, son muchas las condiciones de la piel que se han suscitado, mientras que otras ya existentes se han empeorado.
“La variedad de condiciones de la piel que estamos viendo va desde lo irritante y lo alérgico hasta lo infeccioso y traumático”, destaca el dermatólogo Luis Ortiz Espinosa.

Esto se debe no solo a la falta de agua para el aseo adecuado diario y a la necesidad de realizar más trabajos en el exterior para tratar de regresar a la normalidad, sino también a los problemas asociados a la deforestación que trae consigo mayor exposición al sol y a los escombros.

Ortiz Espinosa señala que a esas condiciones causadas por hongos y bacterias se suman los traumas como golpes y abrasiones.
“No tener agua disponible para lavarse las manos  y las heridas, se une  a la exposición al medio ambiente contaminado con hongos y bacterias. Hay que tener en cuenta que la piel es un órgano sensor y un órgano que  también  nos protege del medio ambiente y va a estar afectada por todo lo que ocurre en esta situación. Por eso, a diferencia de otros órganos, se afecta tremendamente. Ya se están suscitando en refugios, en el hacinamiento que hay en casas y el contacto entre persona y con los animales, propician brotes de sarna humana y de impétigo”, añade. 

1. Acné y rosácea
El acné puede afectar el rostro, el cuello, la espalda, el pecho y los hombros. Aunque muchos lo consideran una condición que se manifiesta en la adolescencia, la realidad es que puede afectar la piel de mujeres y hombres en la etapa adulta.
La organización Americana de Dermatología destaca que se trata de la condición de la piel más común en Estados Unidos. El acné puede surgir por cambios hormonales en el caso de la mujer, pero también un descuido en la limpieza de tu piel podría desencadenar en un brote.  Si notas que con el cuidado en casa y las recomendaciones y tratamientos de un profesional en el campo de la estética, no hay una mejoría, no esperes más y busca la ayuda profesional de un dermatólogo de inmediato.

Cuidado intensivo
Cuando estás dándole la batalla al acné, la rutina de cuidado diario es tu mejor arma. Esta debe incluir un producto de limpieza que elimine la grasa y las bacterias. Ortiz Espinosa recomienda lavar el rostro con jabones a base de sulfa o azufre o ácido salicílico. Recuerda que el tónico es muy importante porque le devuelve el ph a la piel luego de la limpieza.
 La esteticista Katy González explica que este producto ayuda a neutralizar y refrescar la piel además de sellar el poro. De igual forma, utiliza un hidratante para tu tipo de piel que ayude a mantener balanceados los niveles de humedad.
Esa rutina debes seguirla con rigurosidad en la mañana y en la noche. Durante el día debes añadir un protector solar para el rostro que no tape los poros.
En el caso de la rosácea, el cual algunos expertos llaman “acné adulto”, esta podría exacerbarse por el intenso calor que se ha registrado en estos días. Si padeces esta condición, es importante que seas más firme que nunca con tu rutina y trates de refrescar tu rostro durante el día.

2. Dermatitis de contacto 
El dermatólogo señala que muchos pasan o han pasado mucho tiempo en el exterior, exponiéndose a plantas, troncos y escombros que pueden causar inflamación y enrojecimiento en la piel. Existen dos tipos de dermatitis de contacto: la irritante y la alérgica. Los síntomas varian, pero las más comunes son comezón, ardor y  dolor, además de resequedad en la piel. Los productos a base de avena ayudan a bajar la inflamación. También los jabones de glicerina pueden aliviar e hidratar una piel reseca. Ortiz también recomienda las cremas con cortisona como primera opción para tratar la inflamación. 

3. Psoriasis y dermatitis
La psoriasis es una condición en el sistema inmunológico que provoca descamación e inflamación de la piel. Puede manifestarse  en áreas pequeñas o en todo el cuerpo. Aunque es una enfermedad autoinmune, relacionada con la genética,  puede mejorarse o agravarse dependiendo de diferentes factores externos como  la alimentación, la contaminación ambiental, los extremos en la temperatura y otras condiciones de salud.“Para la psoriasis y dermatitis hay que mantener la piel humectada, por lo que hay que tratar de tomar mucha agua, usar ropa adecuada de algodón clara que repele el calor y aplicar protector solar en áreas expuestas cuando estés en el exterior”, añade el dermatólogo.Aunque no tiene cura, es posible mejorarla con medicamentos y tratamientos. 

4. Miliaria
Este es el nombre de lo que muchos conocen como “sarpullido” y que, además de afectar a los niños, también ataca a los adultos.  “Ahora mismo estoy viendo muchos pacientes con miliaria. Miliaria es una inflamación de los ductos de sudoración, relacionada al calor. La glándula de sudor es como una bomba que envia el sudor hacia afuera para eliminar, pero también para enfriar la piel. El calor aumenta la sudoración, pero también la demanda por ese movimiento hacia afuera y el mismo calor, inflaman y se tapan los ductos y crea la miliaria”, explica Ortiz Espinosa. En el adulto, esta condición puede suscitarse ante eventos de mucho calor, de cambio en la humedad relativa y también por efecto a la radiación infrarroja que proviene del sol. Para aliviar sus síntomas, puedes utilizar calamina que calma el picor. También es recomendable buscar la manera de refrescarte, usar ropa clara y holgada, utilizar jabones de glicerina y tratar de encontrar lugares más frescos para pasar el día.

5. Sarna
Esta condición es responsable de un picor agudo, erupción cutánea y hasta úlceras en la piel si se rasca muy fuerte. El problema con esta enfermedad causada por un ácaro, es que se propaga de manera fácil por el contacto de piel a piel con quien ya la sufre. También puede transmitirse por textiles que se pase de una persona infectada a una sana.
Se recomienda que se lave bien la ropa de la persona afectada y que se utilice una aspiradora para limpiar a fondo los muebles y “mattress” utilizados por ésta.
Para aliviar el picor, la calamina es muy efectiva además de un antihistamínico oral.
Si la condición no cede, lo ideal es visitar un médico para recibir un tratamiento recetado, que puede ser una crema a base de permetrina al 5% así como benzoato de bencilo, azufre con vaselina y crotamitón. También está la pastilla conocida como ivermectina en una dosis única, según se recomienda en medlineplus.gov, la página web de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.  

6. Infecciones por hongos y levaduras 
El contacto con aguas contaminadas o con corrientes productos de inundaciones así como la humedad en el ambiente pueden ser las causantes de este tipo de infecciones. “Luego de que la inundación se va evaporando, va quedando  humedad y hongos. La gente no tiene agua para limpiar esas áreas y tampoco para limpiarse bien y así también puede surgir el contagio”, explica Ortiz Espinosa.
En este renglón, es muy común sufrir en estos días de hongo del tipo tiña de pie y tiña crural, que prolifera entre los dedos  y entre los muslos. “También el calor propicia el aumento en el crecimiento de levaduras. Vamos a ver más casos de candidiasis, que da debajo de los senos, en las axilas y entre las piernas, ocasionados por levaduras, que son locas con el calor, la humedad y el sudor. Además, el paño, que se empeora con el calor porque el sudor es como un caldito de cultivo para esa levadura que ocasiona el paño, que es un tipo de hongo superficial”, especifica el galeno.
Para combatir los hongos, es necesario mantener el área seca y para ello se pueden utilizar polvos
 y cremas como el clotrimazol, que atienden directamente sus síntomas. En el caso de la cándida y otras infecciones causadas por levadura, medicamentos a base de nistatina pueden ser efectivos.

7. Traumas
Desde rasguños y cortaduras hasta moretones y quemaduras de distintos grados, son solo algunos de los traumas más comunes en estos días.
Ortiz Espinosa destaca que se trata de condiciones que surgen a consecuencia de los trabajos de limpieza y reorganización que se realizan en muchos hogares en estos días.
Cualquier herida abierta debe desinfectarse y tratarse con medicamentos que no necesitan receta, como el triple antibiótico. Si se trata de una herida profunda, debe buscar ayuda médica.
“Hemos estado viendo quemaduras secundarias por la exposición al diesel y la gasolina de las plantas eléctricas, fogones y estufas, que son solvente. No se debe echar diesel ni gasolina a un generador eléctrico mientras esté prendido o caliente”, sugiere el dermatólogo.
En caso de quemaduras graves, es importante acudir al hospital más cercano para recibir tratamiento inmediatamente.

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