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La lavanda como ingrediente en tu rutina de belleza

Conoce cuatro maneras en las que puedes sacarle provecho al elixir de esta planta
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La lavanda ofrece grandes beneficios por sus propiedades calmantes, antinflamatorias, antisépticas, analgésicas y relajantes. (Foto: Archivo/ GFR Media)
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El lavanda es uno de los colores de moda en la temporada de primavera. Pero más allá de la belleza de este tono, la planta de la lavanda ofrece grandes beneficios al cuerpo.

“El aceite de lavanda es uno de los más preciados en la historia. Es un aceite que sirve para todo, inclusive para los bebés. Los romanos lo utilizaban al principio como parte de sus baños”, destaca Yami Otero, especialista en manejo del dolor y terapeuta del masaje en Benestare.

La experta destaca que además de su aroma exquisito, la lavanda ofrece grandes beneficios por sus propiedades calmantes, antinflamatorias, antisépticas, analgésicas y relajantes.

“Es un excelente regenerador celular por lo que es bueno para la piel. El científico francés Renee Gattefossé fue el primero en descubrir la habilidad del aceite esencial de lavanda como un regenerador celular y regenerador de tejido. Estaba en el laboratorio, se quemó y probó la lavanda obteniendo resultados. En ese momento comenzó en Francia el uso del aceite de lavanda para diferentes condiciones en la piel y de salud en general”, añade Otero.

Además de ser muy beneficioso para problemas como el dolor de menstruación, molestia a las articulaciones, picadas y cólicos, entre otros, la lavanda es muy utilizada para mejorar el aspecto de la piel.

Mira cómo puedes usarlo en casa.

1. Cuando tienes condiciones de la piel como acné y manchas, la lavanda puede ser muy efectiva. Pero, recuerda que no debes exponerte al sol cuando estás bajo este tratamiento.

“Regenera tejido y ayuda a secar en el caso de acné. Hay personas que lo mezclan con agua maravilla en un algodón y lo usan como un tónico en el rostro. Es buenísimo. Como no es un aceite de por sí, es una sustancia, no debe haber problema en los cutis grasosos”, destacó Otero.

2. Para masajes, puedes mezclar tres o cuatro gotas de aceite esencial de lavanda 100% grado terapéutico con una cucharadita del aceite base (que puede ser de coco, aguacate o almendra). Lo puedes aplicar para darle un masaje en la planta e los pies, la espalda y las piernas.

3. Cuando estás combatiendo la resequedad de la piel, la esteticista Katy González recomienda la mascarilla hecha con una cucharada de avena, varias gotas de aceite de almendra, dos onzas de leche y un huevo. También puedes hidratar tu piel combinando una cucharadita de arcilla, medio aguacate mediano, unas gotas de agua y unas gotas de aceite de lavanda o de rosas.

4. Para la piel normal, lo ideal es utilizar un tónico que ayude a mantener ese balance natural en la piel. Por eso, se recomienda un producto a base ingredientes como lavanda, limón, “rosemary” y vitamina C.

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