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Un salto para vivir

El suicidio, la enfermedad mental y la adicción, son las únicas enfermedades por las cuales culpamos perpetuamente a las personas
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“Lo que estoy a punto de decir es exactamente lo mismo que han dicho 19 sobrevivientes que han saltado del puente Golden Gate en San Francisco, California. El milisegundo en el que mis manos soltaron el pasamanos (hacia el vacío), me arrepentí de inmediato... Y recuerdo haber pensado: ‘Nadie va a saber que yo no quería morir”. En cuatro segundos, Kevin Hines, sobreviviente de intento de suicidio, cayó al agua desde una altura de 25 pisos y sintió “el dolor físico más grande que haya experimentado”. Una lancha de la Guardia Costera avanzó a ayudarlo y el agente que lo sacó del agua le dijo: “Muchacho, tú eres un milagro”.

Vi el documental de Hines, de casualidad, semanas antes de pasar por el Golden Gate. Cada vez que viajo a California, mi papá me pregunta si vi el puente, pues fue un elemento importante durante su travesía hacia y de regreso de la guerra de Vietnam. En septiembre pasado, regresaba de un retiro en silencio en Spirit Rock y decidí detenerme en el Golden Gate para tomar fotos para él. Conocí la gesta heroica que implicó construirlo, pero también me estremecí al ver tantos letreros dirigidos a las personas en crisis: “Hay esperanza, haz una llamada. Las consecuencias de lanzarse son fatales y trágicas”. Ese día, la historia de Hines fue palpable y viva para mí. El documental se titula “Suicide – The Ripple Effect”. BuzzFeed FYI publicó un extracto aquí.

Para quien tiene pensamientos suicidas, el sufrimiento es real, y el dolor mental y emocional es intenso. Esta época navideña es motivo de fiesta para muchos, pero también temporada triste para [email protected] que tienen recuerdos de pérdidas o están [email protected]

Hines dice que, hoy en día, no importa las dificultades que experimente, “yo sí creo que la vida es el regalo más grande que nos han dado. Si estás sufriendo mentalmente, no te quedes [email protected] esperando... la recuperación sí ocurre. Soy prueba viva de ello”.

¿Cómo ayudar a alguien con comportamiento suicida? La doctora Yesenia Caldero, coordinara educativa de la Comisión para la Prevención del Suicidio, indicó en declaraciones escritas que, si un familiar o amigo dice que está pensando quitarse la vida o da algún signo de ello, “debe ser tomado como señal de alerta, un pedido de ayuda de una persona en un momento de desesperación extrema”.

Caldero dijo que, “en la mayoría de los casos, las personas comunican su intención de quitarse la vida previo al acto... Es importante que estemos atentos a los cambios en el comportamiento, por ejemplo: cambios de alimentación y aseo personal, cambios en el estado de ánimo (tales como) tristeza constante, desesperanza, aislamiento; verbalizaciones o comentarios sobre la muerte o el deseo de morir o matarse, y su historial de intentos previos de suicidio”.

“Si observas algunas de las señales de peligro y sospechas que la persona está pensando en suicidarse, pregúntale qué le ocurre. Escucha lo que tiene que decir y evita juzgar su comportamiento. Permite que se desahogue. Háblale en frases breves que demuestren que lo estás escuchando y estás dispuesto a ayudarlo. Evita minimizar su dolor... Cada persona es diferente y tiene formas y recursos diferentes para resolver sus problemas”, abundó.

No juzgues a la persona diciéndole que el suicidio es pecado. Según la psicóloga clínica, “se ha demostrado que hablar sobre las ideas suicidas disminuye el riesgo de llevar a cabo el acto... permite llevar a cabo acciones concretas y específicas para prevenirlo. No tengas miedo de preguntarle directamente: ¿estás pensando en suicidarte? o ¿estás pensando quitarte la vida? Hablar es la vía más directa que tiene un ser humano para descubrir aquello que lo hace sufrir y buscar alternativas para aliviar su dolor”.

Igualmente, es fundamental conectar a esa persona con la ayuda profesional de un psicólogo o psiquiatra, una sala de emergencia o la línea PAS (1-800-981-0023), pues puede que los pensamientos suicidas no desaparezcan de inmediato. “Cualquier ser humano con sensibilidad y respeto por el sufrimiento ajeno puede contribuir a prevenir el suicidio”, dijo la psicóloga.

Hoy Hines cuenta su historia, que incluye al león marino que lo mantuvo a flote hasta que la Guardia Costera lo rescató. Ha escrito su experiencia en un libro que se ha convertido en uno de los más vendidos y promueve el lema #BeHereTomorrow.

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