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Cómo cambió la vida de Ingrid Macher

Una serie de sucesos la llevaron a repensar su estilo de vida
  • Por Ingrid Macher
  • 13 MAY. 2018 - 09:00 AM
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Ingrid Macher. (Foto: Suministrada)
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Nací y crecí en Colombia, en el seno de una familia muy tradicional, desde lo religioso a lo alimenticio. Incluida en lo que llamo “la cultura del frito”: yuca frita, plátano frito, empanadas fritas y todo lo que pueda ser más sabroso al pasar por el aceite hirviendo.

Cuando tenía 19 años decidí irme a buscar el sueño americano y así fue como llegué a Puerto Rico con una maleta llena de sueños. Estudié Comunicaciones y me gradué con honores como Publicista en la Universidad del Sagrado Corazón. A los 19 me casé por primera vez y tuve a Paula, quien hoy en día tiene 22 años. Al poco tiempo me divorcié y decidí comenzar una nueva vida en Miami. Cuando uno llega a Estados Unidos, como profesional, a veces piensa que las cosas van a ser más fáciles, pero te das cuenta de que no es así y hay que buscar la manera de sobrevivir como sea. Viví siendo madre soltera por siete años, trabajaba los siete días de la semana en distintos lugares y fui desde vendedora en una tienda por departamentos hasta lavaplatos y baños en una pizzería.

En 2004 la vida me cambió por completo. En el elevador del edificio donde vivía conocí a Jeff Macher, mi ángel, el amor de mi vida y con quien al poco tiempo me casé. Fuimos a vivir a Las Vegas. Me olvidé de las dietas y los gimnasios, me dediqué a consentir a mi esposo y atender el hogar. Del amor y la comodidad vinieron más de 50 libras de sobrepeso, solo me enfoqué en ser buena mamá y excelente esposa. Pero mi salud empezó a deteriorarse. A los seis meses de embarazo de mi segunda hija desarrollé asma, asesino silencioso que mata a millones de personas en el mundo, en especial a niños, y que en muchos casos es producto de alergia a los lácteos, pero mucha gente lo desconoce.

Una noche de Navidad, a los siete meses de embarazo, sufrí un ataque de asma y tuve que ser reanimada en una sala de emergencia. Mucha gente piensa que mi vida cambió después de esta experiencia traumática, pero no.

La crisis económica del 2008 arrasó con mi familia. De la noche a la mañana, pasamos de tenerlo todo a empezar de nuevo y fue así que decidimos regresar a la Florida. Desesperada por el alto costo de las medicinas y las burlas, comencé a tratar de bajar de peso con todas las dietas de moda, pastillas, tratamientos y nada funcionó hasta que descubrí que el problema estaba en mi mente. Una mañana, cansada de vivir sintiéndome enferma, decidí entregarle mi vida a Dios. Le dije ‘Me rindo. Si me devuelves la salud te prometo que cualquiera que sea la misión que tengas para mí, la voy a hacer’. Saqué fotos de cuando era delgada y decidí utilizarlas como herramienta para motivarme. Compré un par de “jeans” del tamaño más pequeño en que había estado antes de casarme. Los colgué en el armario frente a mí, como un recordatorio. Después de tres meses de dedicación y disciplina logré llegar a mi meta: perdí 50 libras en 90 días y volví a ser la mujer confiada en sí misma que había sido. Entonces me dediqué a inspirar a otras como yo y fui creando la comunidad Adelgaza20, que ya cuenta con más de 17 millones de seguidores en redes sociales.

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Tras lograr su meta de rebajar 50 libras en 90 días, se dedicó a inspirar a otras personas y a crear su comunidad Adelgaza20. (Fotos: Suministradas)

Hace unos meses, cuando estaba en el mejor momento de mi carrera, fui sorprendida por el diagnóstico de cáncer de seno. Mi agenda estaba repleta. Me preparaba para viajar a Colombia y luego a Puerto Rico, pero el huracán María llegó antes y arrasó con la Isla del Encanto. Mi gran amiga María Marín, motivadora y coach de vida, aprovechando que en octubre se recuerda y promueve la detección temprana del cáncer de seno, me invitó a participar en el programa que transmite por Facebook Live para alertar a las mujeres sobre el tema. Fue allí donde nació mi interés de hacerme un auto-examen y por consecuente el diagnostico que cambió mi vida. Esta vez, decidí utilizar estrategias no convencionales. Regresé a mis conocimientos de nutrición holística para usar la comida como medicina, y siguiendo las recomendaciones de mi gran amiga Olga Tañón inicié un tratamiento de medicina alternativa con el Dr. Benny Nieves, quien ayudara a Robi Draco Rosa en su lucha contra el cáncer.

Esta vez no renuncié a mis proyectos y estoy feliz lanzando mi nuevo libro "Irresistible y Sana", lleno de remedios caseros, jugos verdes y planes que ayudarán a mis hermosas a atacar los malestares más comunes que afectan a nosotras las mujeres. Sé que esto no es más que una enseñanza y sigo firme y en obediencia trabajando para la gloria de Dios.

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