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El taconeo del éxito de Sandra Castellón

La directora de Mercadeo de Novus, Inc. habla sobre la importancia de fomentar los valores familiares y desarrollarse de manera integral
Castellón no pierde tiempo para exhortar a sus pares a no rendirse y luchar por buscar su lugar tanto en su familia como en el ámbito profesional. (Gerald López/ gerald.lopez@gfrmedia.com)
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Sandra Castellón es una de las herederas de una de las empresas puertorriqueñas más sólidas dentro de la industria de la moda local. Pero contrario a lo que algunos pudieran pensar, el éxito no ha sido algo que le han regalado, sino una recompensa a una carrera intensa cargada de sacrificios, estudios y dedicación.

Actualmente, Castellón se desempeña como directora de mercadeo de Novus, Inc., compañía matriz de las tiendas Bakers, Novus, La Favorita y Galería, y antes de llegar ahí tuvo que entender de primera mano cómo funciona el negocio. A los siete años comenzó a conocer a y atender a los clientes para luego aprender a cuadrar la caja registradora y más adelante viajar para comprar mercancía.

Castellón recuerda claramente el sacrificio con el que sus padres abrieron la primera tienda Novus en el 1973. 

“Mi hermano y yo trabajábamos y jugábamos en aquel primer local en Santa María Shopping Center. Nos criamos en las tiendas, rodeados de zapatos. Mis papás nos enseñaron que el valor del trabajo siempre estará conmensurado con los éxitos. Es algo que mis hijos han visto con sus abuelos y con sus padres”, expresa.

Poco a poco fue testigo de cómo el trabajo duro de toda la familia rendía esfuerzos y la empresa comenzaba a crecer. En el 1994 adquirieron La Favorita, luego Bakers y Shoe Zone. Castellón fue primero una espectadora de toda la transformación empresarial y ya en la adultez se incorporó a trabajar directamente y a enfrentar retos.

Algo que siempre tuvo claro fue el deseo de formar parte activa del negocio y asegurar la continuidad del proyecto. 

Recuerda que de niña los clientes le decían que ella no podía vender zapatos por su edad. Más allá de limitarla, esos comentarios se convirtieron en una motivación para demostrar que sí podía hacerlo porque “quería que me cogieran en serio”.

Ya cuando llegó a la adolescencia su curiosidad la llevó a aprender, a cobrar y a cuadrar la caja registradora. 

“Empecé a ir a los viajes de compra con mis padres, lo que me dio otra perspectiva del negocio”, recuerda.

Debido a su interés, aún antes de entrar a la universidad, ya estaba al tanto de las situaciones que se suscitaban con los suplidores, las exigencias de los clientes y la manera en que se comportaba la competencia.

“La exposición a la industria motivaba mis ganas de estar envuelta en el negocio, desde que era chiquita. Para mí nunca fue difícil saber que yo quería estudiar negocios. Por eso, solicité a una sola universidad, que fue Babson College al programa de ‘business”, menciona. 

Choque con la realidad

No obstante, cuenta que a pesar de saber lo que quería en su futuro, en un momento de su vida universitaria se sintió un poco desilusionada porque consideraba que además negocios, debía aprender un poco más sobre arte y temas de cultura general que son necesarios para desenvolverse con éxito en la sociedad.

“Business is not about business, is about life’. Es realmente la creatividad de cómo tú haces las cosas lo que te puede hacer exitoso porque al final, los números son números y los negocios son el resultado de unas ideas. Estoy muy clara que el futuro de los negocios está en la creatividad. Y para lograrlo hay que vivírselo, alimentar el alma, el espíritu y el cuerpo completo. Lo vivo con mis hijos todos los días, me doy cuenta que las cosas no son blanco o negro y que hay que entender los grises para entonces uno encontrar las oportunidades”, asegura.

Su vida universitaria le fue abriendo los ojos a la realidad de la competitividad global. Así comenzó a entender las situaciones que había con el inventario en la empresa familiar y la necesidad de un mejor manejo de los sistemas de información. 

“Por ahí fue que todo comenzó, con esa idea de implementar sistemas de información para crear bases más sólidas. Entré en la empresa oficialmente en el 1990. Tenía mis ideas de tal vez trabajar en otras compañías, pero las ganas de hacer tantas cosas para que el negocio familiar creciera fueron más fuertes”, acepta.

Trasformada por la maternidad

En la vida de Castellón, lo personal y lo profesional siempre ha estado unido. Por varios años le dedicó casi todo su tiempo a la compañía hasta que fue madre por primera vez.

“La maternidad transformó mi carrera. Fue bien bueno que tuve la oportunidad de parar los viajes, porque estaba en el área de compras con mi hermano. Ese momento en que tuve a mi primera hija coincidió con la necesidad de desarrollar el área de mercadeo de la compañía y hacia allá me encaminé”, recuerda. 

Primero llegó Alexandra (de 19 años), le siguió Natalia (de 15 años), Jean Luc (de 11 años) y Chiara (de 9 años).

“Cada uno tiene sus características propias. Una quizás se parece más a mí en personalidad, otra más en el físico, otra más en el espíritu, no puedo decir que alguno se parece más a mí que el otro”, comenta.

Castellón ha optado por no ejercer presión sobre el camino profesional que tomarán sus hijos, pero ya Alexandra -quien cursa estudios universitarios en la Escuela de Negocios Questrom de la Universidad de Boston- y Natalia han trabajado en las tiendas, demostrando interés en adentrarse en el negocio familiar. 

Además, al igual que Castellón, sus hijos han crecido escuchando hablar sobre la empresa, siempre enfatizando la importancia de la educación. Con ellos no aplica eso de obtener oportunidades sólo por ser tener un apellido.

“Para mí es un gran honor tener la oportunidad de seguir el negocio que mis padres empezaron, y sería un gran sueño que nuestros hijos puedan continuar la labor que se hace en esta empresa, es mantener el sueño que mis padres tuvieron en un principio”, dice.

Durante la sesión fotográfica emergió la complicidad que existe entre madre e hijos. Natalia mostró ser muy disciplinada y organizada, mientras que a Alexandra se le vio muy amable muy pendiente a sus hermanos menores.

Por su parte Jean Luc es un niño cariñoso y muy enfocado en su deporte favorito, que es el fútbol. Mientras que Chiara es enérgica, amorosa y sueña con ser actriz, cantante y diseñadora de moda.

Para Castellón ha sido muy importante respetar la personalidad de cada uno de sus hijos y darle las herramientas que necesitan para desarrollarse como seres humanos plenos y felices. En su agenda es imprescindible sacar tiempo para participar de sus actividades. Las conversaciones con ellos son claras y sin rodeos.

“No soy conformista, pero soy tolerante. Siempre lucho, no me rindo, soy bien perseverante pero no soy perfeccionista al nivel de frustrarme. Ese es el ejemplo que quiero darles. Lo que les digo es que, si algo no sale perfecto, nos tenemos que seguir moviendo. Soy de las personas que no paro. Si no está perfecto, pues no lo está, pero tenemos que seguir moviéndonos”, enfatiza.

Sueños que se cumplen

En esta etapa de su vida, Castellón se siente complacida con lo que ha logrado y tiene como prioridades que sus hijos sean felices y que la empresa familiar siga encaminándose en la tendencia mundial del retail, que es la venta por internet, sin descuidar la calidad de producto y servicio que se les brinda a los clientes en las tiendas.

Aun cuando su vida profesional ha transcurrido en una industria dominada mayormente por hombres, Castellón asegura que siempre ha tenido las mismas oportunidades de crecimiento que su hermano Carlos, pues sus padres han buscado que cada uno se desarrolle en el área que desea, lo que les ha permitido capitalizar en las fortalezas.

Sin embargo, está consciente que no es así en todos los lugares. Por eso, no pierde tiempo para exhortar a sus pares a no rendirse y luchar por buscar su lugar tanto en su familia como en el ámbito profesional.

“Tienen que confiar en ellas, seguir estudiando y nutriéndose, porque la vida es el constante cambio y uno tiene que ‘evolve with the time’. Tenemos que nutrirnos de la información que está allá afuera”, concluye.

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