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10 habilidades para la vida diaria

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), todo ser humano debe tenerlas para una buena calidad de vida.
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Expertos evalúan la importancia de cada una de las habilidades. (Archivo)
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AUTOCONOCIMIENTO
 

Es la base de las 10 habilidades propuestas por la OMS para obtener una mejor calidad de vida. Es una habilidad que nos lleva a conocer nuestras fortalezas, aquellas áreas de necesidad, quién soy, qué quiero ser y cuáles son los recursos con los que cuento. Promover el autoconocimiento en el proceso de crianza ayudará a tu hijo a utilizar sus propios recursos para relacionarse con otros, resolver conflictos, manejar sus emociones, mostrar empatía y, en fin, poder enfrentarse a la vida. Como madre, puedes ayudar a desarrollar en tu hijo el autoconocimiento fomentando que pueda describirse, identificando sus fortalezas y áreas que necesita mejorar, y dándole apoyo para atender las necesidades y resaltando sus fortalezas. Aprovecha las oportunidades, por ejemplo, situaciones que ocurren en la familia o la escuela, para que tu hijo pueda conocer sus pensamientos, emociones y cómo reaccionar ante lo que le hace sentir bien o no. De esta manera, tu hijo aprenderá a conocerse a sí mismo.

Eunice Alvarado-Díaz, PsyD Coordinadora Comité de Ética, Asociación de Psicología de Puerto Rico

MANEJO DE EMOCIONES
 

Las madres pueden ayudar en el desarrollo de la capacidad de sus hijos para manejar apropiadamente los sentimientos o las emociones dentro del contexto de la familia, la comunidad o la escuela por medio de: 1) La identificación de las emociones a través de preguntas o el diálogo. Escoge una emoción, por ejemplo, el enojo y pregúntale cómo reacciona cuando está enojado; 2) Identifica los factores que propician los sentimientos de tu hijo para ayudarle en el manejo adecuado. Si tu hijo se molesta cuando le pides realizar las tareas escolares en el hogar, avísale minutos antes de comenzar o puedes utilizar un horario visual para que conozca la rutina; 3) Fomenta el pensar antes de actuar; 4) Ayúdale a canalizar las emociones por medio de técnicas de respiración, dibujos, diálogo, ejercicios o actividades extracurriculares; 5) Las madres son modelo para sus hijos, recuerda controlar y manejar tus propias emociones; 6) Enseña a tu hijo las consecuencias de actuar de manera impulsiva o bajo coraje; 7) Establece reglas y límites para que el niño conozca con anticipación qué no es permitido; y 8) Ayúdale a desarrollar la empatía, a ponerse en el lugar de la otra persona.

Ramaris Sepúlveda, PhD Coordinadora Grupo de Interés de Personas de Edad Avanzada, Asociación de Psicología de Puerto Rico

MANEJO DEl ESTRÉS
 

El estrés es una reacción de nuestro cuerpo ante situaciones que pensamos que nos pueden causar algún tipo de daño (real o imaginario). Estas preocupaciones pueden generar una sensación de tensión y malestar en el cuerpo. Ayuda a tus hijos a identificar las señales del estrés. Si observas preocupaciones constantes, cambios en el estado de ánimo, problemas de concentración, pensamientos de fracaso, aumento o pérdida de apetito, dificultades para dormir, apretar los dientes o las manos, comerse las uñas, malestar estomacal, palpitaciones, dolor en los músculos, la cabeza, cuello o espalda, tu hijo pudiera estar experimentado estrés. Exploren juntos la probabilidad de que ocurra aquello que le preocupa y cuáles son las opciones para manejar la situación. Si el estrés persiste, considera buscar apoyo profesional en un psicólogo. Además, existen técnicas y actividades que ayudan a manejar la tensión diaria, aprenda sobre ellas y practícalas junto a tu hijo de manera divertida. Recuerda, a veces no podemos controlar que cosas desagradables nos sucedan, pero sí cómo nos sentimos y el tiempo que dedicamos preocupándonos. Transmite a tus hijos que la mayoría de los problemas, ya sean reales o imaginarios, tienen solución.

Keishalee Gómez-Arroyo, PhD Coordinadora Comité de Psicología de la Salud, Asociación de Psicología de Puerto Rico


COMUNICACIÓN ASERTIVA
 

La comunicación asertiva se caracteriza por expresarnos de manera respetuosa, honesta y directa, sobre nuestros pensamientos y necesidades sin violentar los derechos de otros. Como padres, debemos estar atentos a los mensajes que transmiten nuestros hijos, ya sea de forma verbal o no verbal. Esto nos da información acerca de cómo se sienten. Es necesario para nuestros hijos, sin importar su edad, sentirse comprendidos y escuchados. De esta manera pueden aprender que, cuando algo les haga sentir incómodos, podrán tener un espacio de conversación honesto y libre de juicios con sus padres. Quizás no siempre estaremos de acuerdo con ellos y también es importante dejárselos saber, sin embargo, reforzarles su expresión de manera positiva les ayudará a desarrollar tolerancia y aceptación hacia sus propios sentimientos. Para esto, escuchar activamente lo que tienen que decir tus hijos es primordial, así como evitar imponer opiniones, fomentando el intercambio de puntos de vista entre padres e hijos sobre una misma situación y evitando criticarles por lo que digan. Recordando que cuando estos elementos no están presentes, se cortan los canales de comunicación e imposibilitan que se desarrolle una comunicación efectiva posteriormente sobre situaciones que puedan resultar más significativas en sus vidas.

Rebecca M. López Bobonis, PhD, CPAS Comité de Conciencia Ciudadana, Asociación de Psicología de Puerto Rico 5

EMPATÍA
 

La capacidad de ponernos en el lugar de otros para entender cómo se sienten o piensan es lo que conocemos como empatía. Es una habilidad esencial para tener calidad de vida, al facilitar el establecimiento de relaciones interpersonales saludables y favorecer la adaptación emocional. Además, se relaciona con el desarrollo de conductas de ayuda a otros, solidaridad y tolerancia. El vínculo existente entre una madre y su hijo facilita la oportunidad de desarrollar la capacidad de empatía desde la niñez, ayudándoles a comprender a los demás y a “ponerse en sus zapatos”. Mamá, enséñale a tu hijo a escuchar a los demás, a imaginar qué sienten o piensan, qué les alegra o les entristece. Habla con tu hijo acerca de tus emociones y sentimientos ante diferentes situaciones, de manera que pueda ir entendiendo los pensamientos y emociones de otros, además de los suyas. Recuerda, al estimular el desarrollo de la empatía desde sus primeros años le darás herramientas que le serán útiles a lo largo de la vida para aprender el sentido del mundo y de la vida en sociedad.
 

Gilliam J. Torres-Torres, MPsy Miembro de la Junta Directiva, Asociación de Psicología de Puerto Rico

RELACIONES INTERPERSONALES
 

Las relaciones interpersonales son un aspecto fundamental de la vida de cada ser humano. Más que una habilidad singular, implica toda una compleja dimensión que incluye la capacidad de relacionarnos con las otras personas, comunicarnos efectivamente, reconocer las cosas que tenemos en común y aquellos aspectos en los que tenemos diferencias, así como la capacidad de negociación y manejo de conflictos. Es fundamental el cultivar en los niños el reconocimiento del otro, el desarrollo de la empatía y la capacidad de relacionarse con otras personas. Parte de nuestra humanidad es la comprensión de que dependemos de otras personas desde que nacemos y a lo largo de todo nuestro ciclo de vida. Si fomentamos en los niños desde pequeñitos el compartir y relacionarse con las demás personas, estaremos contribuyendo al desarrollo de un ser humano más saludable, fortalecido y con mejores posibilidades de enfrentar la adversidad y los distintos retos que pueda enfrentar en su vida. De esta manera, aportamos al crecimiento de personas más felices, socialmente responsables, familias y comunidades más resilientes y un país más fortalecido.

Mariveliz Cabán Montalvo
PhD Co-coordinadora Comité de Relaciones Internacionales, Asociación de Psicología de Puerto Rico

MANEJO DE CONFLICTOS
 

Todo niño enfrentará conflictos en su vida, ya sea con la familia, amigos o maestros. Como madre, no puedes siempre solucionar dichos problemas. En vez, el mejor regalo a tu hijo es que aprenda a entender, manejar y solucionar los conflictos que trae la convivencia con otros seres humanos. Para esta tarea, necesitas que cuando surjan conflictos, tú y tu hijo hablen del asunto, busquen posibles opciones, y le ayudes a ponerlas en práctica. Dentro de estas opciones, el énfasis recae en soluciones donde sobresalga el diálogo, el consenso y el respeto. Tu papel no es solucionarle todos sus problemas, sino ser una guía que le permita más adelante ser un adulto con destrezas y herramientas interpersonales, que lo hagan capaz de ser un buen ser humano.

Alfonso Martínez Taboas, PhD.
Coordinador del Comité de Boletín, Asociación de Psicología de Puerto Rico


TOMA DE DECISIONES
 

Todos los momentos importantes de la vida requieren tomar decisiones. Lograr un desarrollo pleno requiere aprender desde temprano a decidir la acción a tomar en el momento preciso, sin precipitarnos, pero tampoco tan lentamente que se pierda una oportunidad única. Cada camino al que llegamos tiene una o más maneras de llegar a una meta y al tener opciones nos podemos confundir. Igualmente, sentir que estamos atrapados sin opciones puede ser motivo de tristeza y preocupación. El psicólogo social Kurt Lewin recomendó hacer una lista de las fuerzas que nos mueven en cada dirección, aquellas que nos impulsan a favor y aquellas en contra de cada camino a escoger. Al hacer esta lista, podemos observar cuál es más larga o tiene mayor número de razones para escoger ese camino. Además, podemos evaluar cada fuerza según su importancia y si tienen consecuencias a corto y largo plazo. La clave es identificar cuánta certeza tengo que esa decisión me beneficia y trae felicidad. Es importante repasar las diferentes posibilidades de cada decisión. Es importante evaluar si tenemos control o no sobre algún factor o se depende de otros o de asuntos fuera de nuestro alcance. Si no sale bien, cuál es mi plan B o que puedo hacer ante un posible obstáculo o adversidad. Tener buenos modelos siempre nos ayuda a tomar decisiones. También nos ayuda la confianza de que siempre hay un día tras el otro y cuando se cierra una puerta se abre otra. Sea cual sea la decisión, es importante contar con el apoyo y amor de quienes estarán siempre presentes en nuestras vidas, tengamos éxito o no. La madre y otras figuras que nos ofrecen afecto incondicional son de gran valor para aprender a tomar decisiones.
 

Frances Boulon, PhD

Coordinadora del Comité de Relaciones Internacionales, Asociación de Psicología de Puerto Rico

PENSAMIENTO CRÍTICO
 

El filósofo Robert Swartz, director del National Center for Teaching Thinking, sostiene que debemos motivar a los niños a pensar desde las edades más tempranas. Enseñar al niño a pensar críticamente implica ayudarle a pensar de forma lógica, estimular la capacidad para hacer preguntas pertinentes y exponerlo a ofrecer respuestas que haya elaborado para explicar una situación dada. Hacer buenas preguntas y ofrecer buenas respuestas requiere del desarrollo de las capacidades de análisis y síntesis de la información. Estimular al niño a comparar y contrastar la información, establecer similitudes y diferencias, discutir y analizar historias, exponerlos al trabajo en equipo y, en general, al método socrático de la constante pregunta, ayuda al desarrollo del pensamiento crítico. Estas estrategias le permiten al niño asumir sus propias narraciones y conclusiones, transferir información a situaciones nuevas, generar ideas diferentes, así como a discutir y comparar sus ideas con los demás de forma sosegada y respetuosa. En este sentido, enseñar a pensar críticamente no está distante de la enseñanza de los valores de la cooperación, la solidaridad y la autoafirmación. Este trabajo implica el sustituir un pensamiento pasivo por uno activo.

Jaime Santiago, PhD.
Tesorero de la Junta Directiva, Asociación de Psicología de Puerto Rico

PENSAMIENTO CREATIVO
 

En la niñez, entre los 7 a los 12 años, las capacidades de cognición se encuentran más desarrolladas ya que la escuela se convierte en un espacio lleno de estímulos y nuevas experiencias. Para fomentar el pensamiento creativo es necesario filtrar y limitar el tiempo que los niños están expuestos a la televisión y a los aparatos tecnológicos. Buscar alternativas de programación que sean de su agrado pero que al mismo tiempo tengan contenido educativo. Dado a que los aparatos tecnológicos forman parte de su día a día, el restringir totalmente su uso no es una opción. Una alternativa es buscar aplicaciones que involucren actividades como construir sus propios personajes, incluso crear historias y narrarlas en un canal de YouTube que tanto la madre o cuidador como el niño puedan trabajar juntos. El deporte como las bellas artes son actividades que promueven la toma de decisiones, el trabajo en equipo, la creación de planes y estrategias, invitando al niño a pensar en distintas opciones, alternativas y consecuencias, promoviendo el pensamiento creativo. Por último, darles la oportunidad de participar en conversaciones que sean aptas para ellos suele ser muy enriquecedor ya que les permite analizar y desarrollar sus pensamientos e ideas, mientras que también comienzan a cuestionar el mundo que les rodea, dándole un espacio seguro a su curiosidad innata.

Ashley Ann Rosa Jiménez

Colaboradora del Comité de Política Pública, Asociación de Psicología de Puerto Rico

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