Loader

Boricuas regresan a casa para apostar por su país

Mientras muchos se van, para ellos es un sueño hecho realidad retomar su vida laboral en Puerto Rico y dedicarse a enaltecer los tesoros de la isla
Photo
Jennifer Rosa, Michelle Vilas, Jean Paul Polo y Xiomara Rodríguez cuentan sus respectivas historias. (Foto: Rosario Fernández)
  • Compartir esta nota:

Oportunidades laborales muy tentadoras en sus respectivos campos les abrieron las puertas en distintas ciudades de Estados Unidos años atrás. Y como le pasa a tantos puertorriqueños que se marchan de la isla, en sus corazones siempre latió el deseo de volver a casa. Lo curioso es que en algún momento a principios de este año todos comenzaron a hacer algo con ese deseo. Se propusieron, en serio, dejar la vida que habían construido, para conseguir cómo regresar.

No era una misión tan sencilla la que se plantearon Jean Paul Polo, Jennifer Rosa, Michelle Vilas, Xiomara Rodríguez y Patricia Camacho.

El 2017 fue un año de transformación para el país. Con el azote del huracán María, la vida cotidiana se complicó por la falta de energía eléctrica y agua potable, el decaimiento aún mayor de la economía y la incertidumbre acerca del futuro que dejó el fenómeno atmosférico. Todo esto se juntó con el difícil panorama que ya existía en el país tras la imposición de una junta fiscal que controla las finanzas del gobierno. Volver a Puerto Rico no era lo que la mayoría de la diáspora contemplaba sino todo lo contrario. Incluso, se estima que en los meses posteriores a María 135,000 boricuas se fueron a Estados Unidos, de acuerdo a datos del Centro de Estudios Puertorriqueños publicados en este diario en marzo pasado.

Aún así, el grupo de profesionales -cada cual por cuenta propia- no abandonó su anhelo. Al final, todos lo lograron pues hoy forman parte del equipo de profesionales que contrató la organización de mercadeo de destino (DMO) Discover Puerto Rico. Esta es la entidad que tiene a su cargo la promoción de Puerto Rico como lugar de interés turístico para el mundo.

Antes del regreso hubo dudas y nervios. Pero apenas llevan unos meses en el puesto y ya sienten que volver fue la decisión correcta, especialmente por el tipo de oportunidad que encontraron aquí, y por la cual se consideran más que afortunados. Para todos es casi un sueño hecho realidad retomar su vida laboral desde un espacio que busca enaltecer los tesoros de nuestro archipiélago.

“Llegué cinco días después de María y en el aeropuerto me decía: no sé si he tomado la peor decisión de mi vida”, recuerda Vilas. “Pero después de varias semanas ayudando a mi familia y recorriendo la isla, me di cuenta de que este era el reto y el propósito que estaba buscando”, dijo la joven que vivió durante nueve años en Nueva York, trabajando en el área de mercadeo en varias divisiones de la empresa de maquillajes L’Oréal.

La razón principal que movió a todos los miembros del grupo a contemplar el regreso fue la familia. Extrañaban no solamente la isla, su clima y su gente, sino ese entorno hogareño que se puede emular pero no replicar, porque es único. Para Vilas, en su decisión también influyó el hecho de que, aunque le encantaba su trabajo, las jornadas llegaron a ser tan extenuantes que “no veía la luz al final del túnel”. Ahora, desde su posición como gerente de proyectos de mercadeo en Discover Puerto Rico, los días laborales también son cargados. Sin embargo, siente que logra un mejor balance entre su vida personal y profesional.

El tiempo en los aviones -exactamente 600,000 millas al año- fueron el detonante del cambio para Jennifer Rosa. Durante 18 años vivió en Nueva York, y ocho de ellos fue directora regional global de comunicaciones de América Latina y el mercado hispano de la empresa de cosméticos MAC.  Rosa se sentía feliz de haber logrado un puesto tan alto en una compañía tan reconocida. Sin embargo, tantos años de vivir en hoteles y aviones la llevaron a buscar más estabilidad, tiempo cerca de los suyos y, no menos importante, gozar de las maravillas del país y de su querido Manatí.

Sin anticipar que llegaría a ser vicepresidenta de Comunicaciones en Discover Puerto Rico, desde hace tiempo Rosa utilizaba su poco tiempo libre y sus frecuentes visitas al país para destacar en las redes sociales los lugares interesantes que encontraba. Los mejores cafés, playas, restaurantes y espacios llamativos encontraban promoción en sus fotos e historias de Facebook e Instagram.

“Siempre me he sentido responsable de promover a Puerto Rico, porque estoy bien orgullosa de mi país. Ahora siento lo mismo pero con un compromiso total”, señaló Rosa, quien el mismo día que recibió la oferta de trabajo supo que su madre había sido diagnosticada con cáncer. “Si eso no es una señal, yo no sé qué es”, dijo, como agradeciendo que con su mudanza se acorta la distancia física que la separaba de ella.

Los puertorriqueños que regresan -y este grupo no es la excepción- siempre deja algo valioso atrás. En el caso de Jean Paul Polo, ese pequeño tesoro fue la gente que se había convertido en familia y su puesto de director de video para plataformas digitales y sociales de National Geographic Studios.

“Fue una decisión bien difícil. Yo tenía un trabajo increíble, pero uno siempre tiene esa espina (de regresar a Puerto Rico). Entonces tuve un hijo y eso combatió todo. Quería que se criara en Puerto Rico”, dice este amante y protector del medioambiente.

Desde su nuevo rol como director de multimedios en Discover Puerto Rico, el cineasta celebra la oportunidad que tendrá de presentar al país ante el mundo, como un destino que no tiene nada que envidiarle. Y esto lo afirma después de haber viajado constantemente a países de varios continentes que al igual que la isla están haciendo esfuerzos para promover sus atractivos naturales y culturales.

Polo opina que si algo puede aprender Puerto Rico de la promoción turística de países como México y Costa Rica, es resaltar la diversidad ecológica con la que cuenta el archipiélago en un espacio geográfico que permite disfrutar de muchas alternativas de entretenimiento y asueto distintas en poco tiempo.

Una debilidad, es que “somos hipercríticos”. Por eso, Polo quiere trabajar para resaltar todo lo positivo, y esto incluye el valor que aporta al turismo el elemento humano, por la amabilidad y la alegría de la gente, opinó Polo.

Rodríguez apoya esa visión. Dice que si algo aprendió a valorar viviendo fuera de Puerto Rico es el don de gente de los boricuas, la calidez y la bondad de su trato. Como directora de comunicaciones para la publicidad y la industria, Rodríguez piensa que su experiencia como directora de comunicaciones para el este de Estados Unidos de la Sociedad Americana del Cáncer le ha dado muchas herramientas para divulgar ese aspecto de la cultura boricua.

Del grupo de puertorriqueños que se mudó a Puerto Rico para trabajar en el DMO la que menos tiempo llevaba residiendo en Estados Unidos es Patricia Camacho. En noviembre pasado, después del azote de María, aceptó un puesto en una agencia de publicidad en Chicago. Contrario a sus demás colegas, no estaba considerando seriamente volver a la isla. Fue el tipo de trabajo lo que llamó su atención y, finalmente, la convenció de mudarse.

 “Me pareció una oportunidad única para aportar un grano de arena que es sumamente importante para el progreso de Puerto Rico”, sostuvo, quien es la gerente senior de redes sociales en Discover Puerto Rico y anteriormente ha vivido en Brasil, Vancouver y Washington D.C.

A pocos días de cumplirse un año del azote de María, los miembros del DMO están muy optimistas con el futuro del turismo en la isla. A través del diálogo que mantienen en las redes sociales con los turistas han recogido impresiones muy positivas de la experiencia de sus viajes.

Uno de los propósitos de la organización es, precisamente, aprovechar esos testimonios para comunicar todo lo que isla tiene para ofrecer y el progreso de las labores para la recuperación de distintas áreas afectadas por el fenómeno atmosférico.

El grupo de boricuas que regresó para colaborar con esta labor siente el compromiso de aportar a que el turismo siga creciendo para apoyar la creación de oportunidades de empleo y el desarrollo general del país.

Estrategia innovadora

Reevisualizar. Cambiar la manera en la que queremos que el mundo nos mire y nos conozca. Ni por las playas, ni los casinos. Mucho menos por las miles de botellas de agua en la pista del aeropuerto de Ceiba, la crisis económica, o el desastre post María. La meta de la estrategia del mercadeo de destino es establecer una tónica totalmente distinta en la conversación de Puerto Rico con el mundo. Una que hable -a través de las plataformas de viajes tradicionales, pero especialmente en redes sociales y digitales- de experiencias únicas ¿Con qué propósito? Acelerar nuevas estrategias de desarrollo económico que generen ingresos de fuentes externas a la Isla.

Por eso, el Gobierno y el sector privado se han unido para impulsar la creación de una nueva Organización de Mercadeo de Destino (DMO por sus siglas en inglés). Una organización no gubernamental que promueve una nueva marca de País y que debe ser capaz de comunicar por qué Puerto Rico es único. Por qué merece la pena visitarlo. No obstante, dicho enfoque requiere un esfuerzo colaborativo. A pesar de que la Compañía de Turismo es parte importante del trabajo, tanto como el tercer sector y otros gremios, las dimensiones de la gesta también le imponen al ciudadano una responsabilidad singular a la hora de interactuar con el visitante. Todos somos el destino. Ese es el mantra. (Por Sue Muñoz)

  • Compartir esta nota:
Volver arriba