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Cristina Sumaza comparte el camino que la llevó a crear con éxito Lote 23

La empresaria también compartió los retos que están por venir
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Al momento, el espacio cuenta con 14 “Foodtrucks” y sumará otro al final de este mes. (Teresa Canino)
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Para la  cofundadora de Lote 23, Cristina Sumaza, el secreto  del éxito radica en varios elementos. De ellos, la experiencia le ha enseñado que el apoyo entre mujeres es esencial  para crear una sociedad más justa y con oportunidades reales para toda aquella fémina que decide emprender, no importa su edad.

Desde niña, la joven natural de Mayagüez ha tenido en su familia buenos ejemplos que la han inspirado, no solo a ser la exitosa empresaria que es hoy, sino también a ponerse como meta darle las mejores herramientas para la vida a la niña que lleva en su vientre y que pronto dará a luz.  

“Entre mujeres, siempre tendemos a desprestigiarnos  un poco. Puedes estar haciendo un buen trabajo, pero tu mente te cogió y te puso por abajo porque te atacó el impostor síndrome. No todas tienen el mismo acceso a mentoras y a personas que te vayan guiando en tu carrera. Me encantaría que nos diéramos más ese apoyo”, menciona Sumaza. 

En su familia  ha encontrado  mucho soporte. Tanto su hermano, Fernando  Sumaza Díaz y su padre, Fernando Sumaza Laborde,  son dos personas a las que siempre ha admirado y quienes le han dado consejos clave para desarrollarse en el mundo empresarial.

“Admiro mucho a mi mamá (Diana Sumaza)  y la forma en que ella enfrentó el cáncer de seno me ha cambiado mucho la perspectiva de la vida. Pienso que es una súper mujer. Desde que  tuvo a su primera hija, mi hermana Diana “Nani” Sumaza, se dedicó a la maternidad  y, en ese sentido,  no  podía ir a preguntarle sobre asuntos  puntuales de  trabajo. Por ese lado, pienso que las mujeres necesitan esa figura de una mentora o un mentor que yo tuve en mi papá y en mi hermano”, menciona la  empresaria de 30 años. 

Su madre y sus dos hermanas también han estado bien presentes en otros aspectos de su vida y han creído en todo su potencial. Por eso, cuenta con ellas para que la guíen en la experiencia de la maternidad que recién comienza.

“Mis hermanas Diana y Zita son mayores que yo, una de ellas por 20 años y la otra por seis. Tenemos muy buena relación. Una vive en Miami y la otra vive aquí. Una  trabajó toda su vida hasta que tuvo tres hijos. Con ella he tenido mucha mentoría en su momento. Pero en la etapa donde estoy ahora, es bien diferente a otras. Busco a otras mujeres que me orienten sobre lo que hacían cuando tuvieron un bebé y estaban trabajando. Quiero aprender cómo lo manejaron”, comenta.

Para Sumaza, precisamente la maternidad representa otro gran reto, pues en los pasados años ha estado inmersa en desarrollarse como profesional. No obstante, asegura que ha utilizado ese tiempo para  prepararse para el futuro y planificar cómo logrará complementar sus funciones como madre con el manejo de Lote 23 y otros proyectos.

“Tengo muchas metas a nivel profesional que quiero seguir trabajando. Lote y todos los proyectos que he tenido me van a ayudar a ser una mejor madre y viceversa. También siento que cuando llegue la bebé, mi perspectiva de muchas cosas va a cambiar y eso me va a ayudar en todo lo que vaya a trabajar”, menciona esperanzada.

Apuesta a Puerto Rico

Luego de vivir toda su niñez y adolescencia en la isla, Sumaza decidió cursar estudios universitarios en Administración, Mercadeo y Finanzas en Estados Unidos. Primero, obtuvo su bachillerato en el American University en Washington y luego realizó su maestría  en el New York Universtity (NYU). Una vez graduada, se  insertó en el mundo laboral en  Nueva York en NBC Universal con Telemundo y más adelante, con L'Oreal USA.  Pero aún en esos comienzos, no olvidaba su país.

Fue un periodo en el que además de conocer cómo desenvolverse en un ambiente de trabajo, también vio a muchos boricuas realizando diferentes trabajos con éxito.

“Allá la comunidad de puertorriqueños es tan grande y son tan talentosos en diferentes compañías. En aquel entonces, un grupo de amigos y yo estábamos haciendo el proyecto ConPRmetidos, decidí volver a Puerto Rico y lo vi desde otro ángulo. En ese momento no sabía qué quería hacer, pero sí que quería regresar a aportar mi granito de arena”, menciona.

Además de colaborar con el proyecto ConPRmetidos, un grupo con enfoque comunitario que busca crear vínculos entre puertorriqueños en estado de necesidad y sus compatriotas en la diáspora, Sumaza se unió a la empresa familiar.

“Ahí empecé a trabajar mucho con mi hermano, yo en la faceta de desarrollo y él en el lado de construcción. A los dos nos encanta la comida. Cada vez que viajo o en las ciudades en las que he vivido, siempre me ha gustado mucho buscar estos mercados o diferentes restaurantes pequeños e hice lo mismo acá”, cuenta Sumaza. 

De ahí nació el desarrollo del proyecto Lote 23. Tomó tiempo y el camino estuvo lleno de contratiempos, pero los hermanos Sumaza se enfrentaron con éxito a cada uno de ellos hasta que en diciembre de 2016 lograron abrir este parque gastronómico ubicado en la Parada 23, en la Avenida Ponce de León en Santurce.

“Soy persistente y siempre lo he sido. Cuando sabes a dónde quieres llegar y tienes el equipo, sigues luchando a pesar de todo. Tienes que atreverte y, aunque sabes que puedes fallar, tienes que entender que eso es parte del proceso y ver qué vas a hacer para mejorar y no seguir cometiendo los mismos errores”, asegura la joven  que, en el camino, ha tenido que manejar el prejuicio de ser una mujer empresaria. “Ocurre  todo el tiempo, a diferentes escalas dependiendo de la situación. Me afectaba mucho pero he aprendido a manejarlo anticipando situaciones, atendiendo las que realmente lo ameritan y no dejando que afecte mi autoestima, trabajo y ejecución”, asegura.  

Celebra su esfuerzo

Los dos años que lleva Lote 23 han estado llenos de desafíos y nuevas experiencias.

Según comparte, en la actualidad, Lote 23 ha cumplido sus expectativas, aunque confiesa que el camino no ha sido como ella pensaba que sería.

Como ejemplo, Sumaza menciona  que la experiencia después del huracán María fue difícil. Pero, al igual que muchas otras comunidades, el momento borrascoso los llevó a unirse más y a luchar por sacar adelante Lote 23. 

“Fue un momento que nos enseñó que juntos pudimos salir y echar hacia adelante todos”, recuerda. 

“Estamos en una coyuntura donde, a pesar de haber pasado por María y por ese primer año que tuvo muchos retos, estamos en un punto en el que nos estamos uniendo más como familia y como equipo y mirando hacia el futuro”, finaliza con orgullo.

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