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Jeanette Salgado cumple su sueño de ser madre a través de la adopción

Andrea, una joven que hoy tiene 12 años, es la alegría de la casa
  • Por Camile Roldán Soto
  • 13 MAY. 2018 - 06:25 AM
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(Foto: Xavier Araujo / GFR Media)
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Querer ser madre y no lograr un embarazo es un golpe difícil de enfrentar. Para algunas mujeres, no es alternativa renunciar a ese deseo. Y entre ellas está Jeanette Salgado Ramírez.

A sus 35 años, decidió junto a su esposo iniciar el proceso para adoptar al niño que no podría dar a luz pero estaba dispuesta a amar como si así hubiera sido.

“Dios puso en el corazón adoptar”, sostuvo.

Los trámites con el Departamento de la Familia se extendieron durante algunos meses. Un día, la agencia convocó a la pareja a una actividad que había para presentar posibles infantes que necesitaban encontrar un hogar.

Pero por alguna razón, los bebés no llegaron. El matrimonio, ya un poco agotado de soportar la espera que se había prolongado durante un año y medio, decidió insistir.

“Mi esposo dijo: de aquí no nos vamos hasta que tengamos una respuesta. Al final, vino la trabajadora social con la foto de la nena. Fue algo bien especial. De allí salimos a comprar la cuna y pintar el cuarto”, recordó con emoción.

Una semana después, recibieron la esperada llamada de la trabajadora social. Esta vez, anunciaba que ya estaba lista para partir hacia su nuevo hogar la bebé de 2 años que habían visto en la fotografía.

 “Yo no lloré hasta tres días después porque fue una emoción tan grande. Quien haya pasado por eso es quien puede decir cómo yo me sentí”, afirmó la mamá de Andrea, una joven que hoy tiene 12 años y es la alegría de la casa.

Ese primer encuentro ocurrió hace una década. Andrea llevaba un trajecito de volantes, todavía usaba pañales y no tenía agujeros en las orejas.

“Siempre le pido a Dios que pueda ser una mamá diferente. Quiero que ella tenga la confianza de contarme las cosas”, sostuvo Jeanette.

Entre las cosas que le gustaría hacer mejor es no “cantaletear” demasiado.

La mirada traviesa de Andrea hace un gesto de aprobación a esa resolución, pero afirma que su mamá es muy buena.

Juntas disfrutan de ver videos en YouTube, especialmente de maquillaje, pues son los favoritos de la nena.

 Aunque enfrenta retos similares a las madres de hijas preadolescentes, Jeanette se considera muy afortunada. Describió a Andrea como una chica muy especial, aplicada en los estudios y respetuosa.

“La maternidad para mí ha sido maravillosa. Fue diferente a las demás porque fue del corazón, nació de un deseo bien grande de ser mamá. Yo no sé ni cómo explicarlo. Ha sido demasiada la bendición”, afirmó.

Con la experiencia de ser madre, Jeanette ha aprendido la importancia de la buena comunicación. Y con esa herramienta espera continuar su relación de madre e hija con Andrea, esa niña que escogió cuidar y proteger para siempre.

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