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Exreina de belleza Sonia Stege subió el Kilimanjaro

La puertorriqueña completó la travesía hasta el pico más alto de África acompañada por la bandera de Puerto Rico
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Siempre con su bandera en alto como cuando ganó la corona de Miss Puerto Rico en 1974, y quedó semifinalista en el Miss Universo, Sonia Stege Chardón continúa alcanzando retos. Esta vez logró subir al monte Kilimanjaro al noroeste de Tanzania a 19,341 pies de altura.

“Llegué al pico más alto de África con la bandera de Puerto Rico y lo coroné. Fue emocionante poner mi bandera en lo alto de la montaña tan cerca de las nubes. Cuando llegas arriba es impresionante. Todo es un sueño sobre todo por el espectáculo visual, también por lo que escuchas, sientes el viento a 25 millas”, relató Sonia, quien estuvo acompañada en la subida por su esposo el banquero Carlos Barquet y un grupo de amigos.

Para cumplir su objetivo en seis días -tiempo que duró escalar a ese nivel caminando- tuvo que entrenar arduamente durante seis meses.

“Empiezas el trayecto por una zona tropical y luego por el desierto. Es muy interesante, pero agotador, sólo puedes estar 20 minutos allá arriba en la cima porque hay menos oxígeno, sólo el 50%. Unos llegan, otros no, por ejemplo, si te da el mal de las alturas seguro tienes que virar, porque puedes desmayarte. “Mientras subía”, recuerda, “veía gente que se iba quedando a lo largo del camino. Llega el momento en que te preguntas ¿qué hago aquí?, ¿cómo estoy haciendo esto?, ¡qué locura! Pero ya estaba ahí, tenía que subir y contaba con la motivación del grupo. Es que si lo piensas mucho viene la frustración. Por eso la concentración mental y física es importantísima. La respiración tiene que ir al mismo paso con el cuerpo en movimiento”.

Sonia lamenta que en Puerto Rico no se practique tanto este tipo de deporte [el senderismo]. “Aunque en la Isla no hay picos de 14 mil pies de altura, tenemos montañas maravillosas para hacer 'hiking', que es súper bueno para la salud y la concentración”.

Sonia cuenta que los nativos que conoció a su paso eran gente espectacular en su trato.

“Realmente son muy amables, aunque sí, hay mucha pobreza. Es como un Haití, pero inmenso”.

Con todo, Sonia ya tiene planificado otro desafío; subir al Aconcagua en la provincia de Mendoza, en el oeste de Argentina, en los llamados Andes argentinos. De hecho, el pico más alto sobre la tierra después del Himalaya.

“Hay otros como el Everest (Nepal) pero son peligrosos porque son montañas muy técnicas, que las subes con sogas para poder disfrutar la vista el panorama. Lo cierto es que el 'trekking' es un deporte muy peligroso, de mucho riesgo, y yo quiero mucho mi familia”.

La modelo, quien obtuvo otros dos títulos de belleza, Miss Turismo de Las Américas en Guayaquil, Ecuador, y Reina Panamericana en Cali, Colombia, se mudó a Los Ángeles desde hace tres años y junto con amistades comenzó a visitar los estados que ofrecen aventuras naturales.

“O sea que preferí la naturaleza antes que el glamour de Hollywood. Empecé haciendo senderismo en el Runyon Canyon Park desde donde se pueden divisar las famosas letras de Hollywood. Como ya había subido a todos los parques hasta 14 mil pies de altura, me aburrí. Fue entonces cuando decidí ascender al Kilimanjaro”.

Sin embargo, resulta evidente que Sonia siempre tendrá nostalgia por su patria.

“No hay país en el mundo que te quite el sentimiento de donde tú te criaste, forjaste tu carácter, hiciste tus primeras amistades de la escuela. Aquí estoy viviendo en el desierto y extraño un buen aguacero. Me hablan de las playas de Los Ángeles y yo les digo: ‘el clima ideal lo tiene Puerto Rico, me encanta la humedad y un mar que parece una tina de agua caliente”.

Si por ella fuera, aseguró, viviría en Puerto Rico. “En esta etapa de mi vida tengo que estar aquí, pero no cambio a mi país por nada”, asegura. “Cuando le digo a la gente que soy boricua muestran pasión por la Isla porque Puerto Rico con sus cosas buenas y sus cosas malas, no tiene nada que envidiarle a otro lugar. Estamos en un proceso de recuperación para bien. Quizás nosotros no vivamos para verlo, pero sí estos jóvenes que se han educado allá y han tenido que irse por falta de trabajo lo verán”.

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