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Yaska Crespo, una década ayudando a parejas a tener la boda de sus sueños

La coordinadora ha trabajado enlaces desde parejas jóvenes hasta las que celebran segundas nupcias, sin dejar a un lado a personalidades reconocidas y queridas en Puerto Rico
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Aunque su idea inicial era coordinar eventos sociales, la realidad con la que se ha topado es que las bodas ocupan gran parte de su agenda. (Foto David Villafañe)
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Por una década, Yaska Crespo ha acompañado a muchas parejas en ese fascinante proceso de planificar su boda. 

Al día de hoy, todavía encuentra personas que le preguntan con asombro si se gana la vida coordinando actividades y ella con orgullo les responde que sí y los ilustra sobre esta poderosa industria que emplea a muchas otras personas, pues la realización de un evento -ya sea boda o actividad familiar o corporativa- requiere de muchos otros servicios que requieren de otros profesionales.

“Es bueno porque yo subcontrato empleomanía al año que me hace estar orgullosa, porque no es solamente mi labor, sino la de todos los que hacen que esa boda sea posible, son puertorriqueños que están trabajando”, asegura.

Inicialmente, Crespo hizo su bachillerato y comenzó una maestría en psicología, pero su camino profesional tomó otro rumbo cuando descubrió que su habilidad para organizarlo todo se podía convertir en una profesión.  

Durante tres años se dedicó a la coordinación de actividades de manera parcial, como asistente de una persona que conocía y que le dio la oportunidad. No fue hasta hace 10 años que tomó la decisión de dedicarse de lleno a este negocio.

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“Aunque trabajaba en un lugar en el que me iba bien, la decisión de irme se me hizo difícil. Desde donde estaba, comencé a trabajar hasta que vi que resultaba y que me iba bien. Entonces  decidí  emprender mi  aventura. Fue difícil porque trabajaba para una empresa sólida   pero Dios ha sido bueno y me ha ido bien”, comenta.

Aunque su idea inicial era coordinar eventos sociales, la realidad con la que se ha topado es que las bodas ocupan gran parte de su agenda. Desde parejas jóvenes hasta las que celebran segundas nupcias, sin dejar a un lado a personalidades reconocidasy queridas en Puerto Rico. En este  último grupo hay que mencionar las bodas de José Juan Barea y Viviana Ortiz; Vilmarie Mojica y Tommy Ramos; Shanira Blanco y Augusto Ayala; Melissa Marty y Nelson Rosa; y Sheila Romero y Pedro Luciano.

“El 95% de mis clientes son referidos. La credibilidad es importante en este negocio. Creo que el éxito ha estado en capturar esa confianza del cliente, que sepa que mientras esté en mis manos, no voy a dejar que nada pase. Sé lo que se invierte, lo que pasa y cuáles son las necesidades, así que trato de trabajar cada boda como si fuera mía”, destaca.

En su agenda,  están  dos bodas muy anticipadas, pues los novios son dos queridos peloteros boricuas: Kike Hernández quien se casó recientemente con la modelo y actriz, Mariana Vicente, y Javier Báez con su pareja, Irmarie Márquez. 

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Aunque no puede revelar detalles,  asegura que van a ser celebraciones únicas en las que los novios han querido demostrar que Puerto Rico está listo para recibir turistas.

“A raíz del huracán María, los atletas han estado bien vinculados a la ayuda y qué hermoso que estos dos peloteros hayan decidido casarse aquí”, menciona.

Entre lo moderno y lo tradicional

Luego de 10 años de experiencia, Crespo cuenta que en la actualidad, muchos novios buscan que haya menos protocolo y más fiesta. En este escenario,  siempre busca la manera de llevar un balance, recordándoles que, aunque es  un momento muy personal, no se debe perder de perspectiva que se trata de un evento social.

“Hoy día muchas parejas costean sus bodas. Cuando comencé, los padres estaban mucho más vinculados financieramente al evento y se veían peticiones más tradicionales”, comenta. 

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En  ocasiones se ha enfrentado a peticiones ftuera de lo tradicional y en esos casos busca la manera de complacer a los novios, pero guiándolos sobre lo más apropiado.

“Los ayudo a tomar las mejores decisiones, pero no tomo decisiones por ellos”, asegura.

El día de la boda

Si viste la película “The Wedding Planner”, protagonizada por Jennifer López, tal vez tengas una imagen de cómo debe ser la vida de una coordinadora de bodas. Pero según Crespo, el filme  guarda cierta relación con la realidad, pero no es fiel a ella.

“No es tan loco como a lo mejor lo presentan en la película, pero sí existen eventualidades como que se rompe un zipper o un  taco. Trato de tener mucha paz en el proceso, porque si me descontrolo, no le estoy demostrando confianza al cliente”, expresa.

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Por ejemplo, como coordinadora siempre lleva una maleta pequeña a la que llama su “Emergency kit”. Allí transporta tijeras, hilos, agujas, “tape”, toallas humedecidas, toallas para secar, cuchillo, espátula y arras, entre otros artículos que pueda necesitar a última hora.

Entre las anécdotas que vienen a su mente está la ocasión en la que el portador de los anillos los había perdido en el asiento y, al no aparecer rápidamente, ella caminó con normalidad hasta los padres del novio y les pidió sus aros de matrimonio, que salvaron la situación en el momento.

También  recuerda con tristeza la vez que  tuvo que ayudar a una novia a cancelar todos los servicios contratados, pues su prometido falleció meses antes de la ceremonia.

Crespo se casó en una ocasión, cuando todavía no era coordinadora y hoy día, con toda su experiencia, asegura que si volviera a hacerlo contrataría los servicios de un profesional que organice el evento.

“Siempre es bueno contratar a una persona externa que vele por tus intereses, que este ahí para ti. El día de tu boda lo quieres disfrutar, saber que hay alguien en el salón y en la ceremonia que vele porque todo este a tiempo y estar en paz y tranquilidad”, concluye.

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