Loader

Joya en las tierras altas

El nuevo proyecto de la destilería de The Macallan celebra el proceso de elaboración del whisky tanto como el paisaje que lo inspira.
Photo
La señorial Easter Elchies House en The Macallan Estate, Escocia.
  • Compartir esta nota:
Photo

The Royal Mile, a la altura de la estatua de Adam Smith, en Escocia.

Edimburgo a esta hora todavía parece soñoliento. Al menos en The Royal Mile, una sucesión de calles -Castle Hill, Lawnmarket, High Street y Canongate- que forman la arteria principal de la parte vieja de la ciudad. Poco después de las 11:00 a.m. en los alrededores de la estatua de Adam Smith, el llamado “padre de la economía”, frente a la catedral St. Giles, no hay hordas de turistas (¿será por el frío?), solo una que otra pareja que toma una bebida en el café cercano, con sillas blancas y manteles azules en la acera. Seguro es el momento perfecto para empezar a cogerle el gusto a la tierra del “haggis”; el embutido de asaduras de cordero u oveja mezclado con cebollas, cereales, hierbas y especias que te ofrecerán apasionadamente desde el desayuno hasta la cena. De sabor terroso rústico y textura suave es una especie de pudín considerado obra de arte culinaria y el plato nacional de Escocia.

Queda claro que el paladar escocés está acostumbrado a manjares de sabores más intensos que el típico “fish & chips” de los británicos. Inclusive, es habitual que con el “haggis” se sirva whisky -sin hielo- que en gaélico significa “agua de vida”. El whisky escocés se considera el mejor del mundo y es precisamente el espíritu de la cebada el que justifica este viaje para conocer la destilería de The Macallan y su histórico complejo residencial a orillas del río Spey, en los Highlands.

Después de una parada en The Elephant House -que merece visitarse, no meramente por la fama que ha cobrado luego de que J.K. Rowling y otros escritores se hayan inspirado para escribir sus novelas en las mesas del comedor de atrás, que miran hacia el castillo de Edimburgo- el recorrido de cuatro horas  en auto hacia The Macallan Estate, en Easter Elchies, es digno de un cuento.

Pueblo tras pueblo, a medida que se acerca a la región de Speyside, la vegetación se torna densa, las montañas escarpadas, en los cercados hay vacas con cuernos, pelaje largo y rojizo, elegantes mercados de flores, frutas y conservas, carnicerías que ensalzan su producto fresco rojísimo y tienditas para comprar bufandas de cachemira y piezas de kilt, la típica vestimenta escocesa. The House of Bruar en la carretera A 9, 9 millas al norte de Pitlochry, en Blair Atholl, es parada obligada. Y a la altura del condado de Inverness, el chofer señala a lo lejos el imponente castillo de Skibo, con jardín botánico victoriano y campo de golf, donde Madonna se casó con Guy Ritchie. De hecho, si por algo se conoce a Escocia es por sus castillos, como el de Balmoral, que lleva décadas en calidad de residencia de veraneo de la reina Isabel II de Inglaterra y su familia. 

Photo

Castillo de Skibo, localizado en el condado de Inverness.

El crecimiento de The Macallan (del grupo Edrington), se nota en la fisionomía de la finca. La presencia de grúas y cascos blancos señalan a la construcción de la nueva destilería -pautada para completarse en 2018- que multiplicará la producción, primero a 10 millones de litros de whisky anuales y posteriormente a 15 millones en adelante, para satisfacer la demanda de mercados existentes y los nuevos mercados internacionales. El letrero indica que esta es una obra del estudio Rogers Stirk Harbour, el mismo de Richard Rogers -autor de la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas en Madrid y el Pompidou de París, ganador del Pritzker- por eso la curiosidad aumenta para asomarse tras la verja de metal.

Por fuera, se alcanza a ver una serie de montañitas formadas por una cáscara de madera que estarán completamente forradas de hierba. Mientras que internamente, hay una serie de células de producción que están dispuestas en formato lineal con un diseño abierto de planta que revela todas las etapas del proceso de elaboración del whisky. Las células se reflejan por encima del edificio en forma de techo ondulado y los picos cubiertos de hierba que suben y bajan por la propiedad señalizan a los visitantes las actividades que se realizan debajo. 

La destilería contará con un tejado deslizante, diseñado para complementar la belleza natural de la zona. Y por ser una marca reconocida como referente del lujo mundial, las nuevas instalaciones mantendrán ese mismo enfoque en todo. Por ejemplo, los hermanos Roca, los del Celler Can Roca en Girona -uno de los mejores restaurantes del mundo- abrirán un restaurante ¡aquí mismo! Y no extraña, porque los Roca ya son parte de la historia de The Macallan, puesto que llevan años combinando creatividad y conocimientos con la destilería en distintas iniciativas, como la creación del whisky The Macallan Edition No. 2, de la mano con Bob Dalgarno, maestro destilador de la firma escocesa.  

Photo

Representación de las nuevas instalaciones.

Durante la visita a la destilería -dentro de poco, el Centro de visitantes será una estructura completamente nueva también- es evidente que The Macallan presume de dos elementos: la utilización de los alambiques más pequeños de Speyside y la selección de solo el 16% de la destilación final. Con 14 alambiques de cobre con una capacidad de 3,900 litros cada uno, su tamaño proporciona un mayor contacto del espirituoso con el recipiente, ayudando a concentrar más los sabores afrutados -anaranjados, cítricos, o con sabor a miel- de este “single malt”. 

Photo

The Macallan presume de dos elementos: la utilización de los alambiques más pequeños de Speyside.

Antes de introducirse en barrica, el producto de la cebada es un líquido transparente como el agua. Por tanto, para The Macallan lo fundamental es la barrica, que procede en su grandísima mayoría de Jerez, España, gracias a un proceso artesanal que necesita de agua y fuego para retorcer las duelas de madera. De hecho, la mayor influencia en el sabor, el aroma y el color de The Macallan viene de la madera, donde se madura. Ambos factores se consideran entre los pilares de la marca, que se completan con las mezclas, el color y “el espíritu incomparable”, por la lágrima que deja el whisky en la copa como señal de su pureza e intensidad. 

Photo

para The Macallan lo fundamental es la barrica, que procede en su grandísima mayoría de Jerez, España.

Sin embargo, la finca es tan importante para Macallan como los edificios de la destilería y se utiliza una manipulación sutil del terreno para revelar la forma construida y controlar puntos de vista. Es así como llegamos a estar frente a la señorial Easter Elchies House. La joya simbólica de esta historia que comenzó en 1824 y el epicentro de todas las actividades del viaje. Una estructura señorial del siglo 18 que guarda algunas de las botellas más preciadas de la casa, como la destilada en 1824, la que produjeron en ocasión de la boda del príncipe Guillermo con Catherine Middleton en 2011 y otra en 2012 para el jubileo de la reina Isabel.

Photo

La Easter Elchies House, joya simbólica de The Macallan.

Photo

Easter Elchies House guarda algunas de las botellas más preciadas de la casa.

Photo

La botella del whisky The Macallan que conmemora el jubileo de la reina Isabel II de Inglaterra.

Tom, el cuidador de este exclusivo hospedaje -solo para invitados muy especiales de la marca- es un escocés parlanchín de mejillas rosadas, tomador de café puertorriqueño y admirador de otras delicias de la cocina borincana. Él es quien, después de la cena inspirada en los seis pilares de la marca -que incluyó un gustoso venado con frutos del bosque y majado de nueces- destapó una botella de The Macallan Gran Reserva de 18 años que provocó fascinación entre los invitados. Y al filo de la medianoche bajo un manto de misterio, encaminó al grupo, escaleras abajo, a la sala secreta de la mansión para una última sorpresa: escuchar un estruendoso órgano antiguo, decorado con muñecos móviles, que parecía tocarse solo. 

Historial de lujo
Cristal francés y una destilería escocesa
The Macallan 64 años en botella Lalique -el apellido por la marca que realizó la increíble botella de cristal que lo contiene- es el whisky más antiguo jamás lanzado por un destilería, según The Macallan, y fue producido con motivo del 150 aniversario del nacimiento de René Lalique, uno de los  maestros vidrieros más reconocidos. En cada una de las paradas de su gira mundial se subastaron dos vasos Lalique y una pequeña muestra del whisky, hasta que en noviembre de 2010, en Nueva York y con la colaboración de Sotheby's, se subastó la botella de 1.5 litros por $460,000, lo que convirtió al The Macallan 64 años en el whisky más caro del mundo

Photo

The Macallan 64 años en botella Lalique.

  • Compartir esta nota:
Notas relacionadas
Comentarios
    Dejar comentario
    Volver arriba