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Puertorriqueña triunfa internacionalmente como modelo “plus”

La modelo Jessica Milagros Guzmán habla sobre el camino recorrido para alcanzar su sueño en el modelaje
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Jessica Milagros Guzmán usualmente modela ropa de tallas 16 a 18. (www.plusmodelmag.com)
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Aunque siempre le gustó la moda, Jessica Milagros Guzmán nunca vislumbró la posibilidad de ser modelo, pues a pesar de ser alta y con extremidades largas, nunca fue delgada como esas “top models” que veía en las revistas. Sin embargo, la vida la fue llevando por ese camino haciendo que en la actualidad se destaque como modelo plus en el mercado norteamericano, siendo ese su trabajo a tiempo completo.

“Me gustaba la moda, pero nunca fue mi sueño ser modelo porque nunca vi a alguien como yo en las pasarelas”, recuerda la modelo de 30 años de edad.

Cuenta que desde pequeña fue “llenita, larga y diferente a las otras niñas de mi edad, pero todo el mundo me bendecía mis piernotas”. Desde sus primeros años de vida se sintió diferente, sobre todo porque todas las primas de su edad eran flacas y además ella tenía que usar ropa de mujer porque la de niña no le servía.

Todo esto le creó algunos complejos que superó a medida que fue creciendo y aceptando su cuerpo.

Guzmán estudió y al llegar a la adultez comenzó a trabajar en el área de mercadeo en una empresa que trabajaba la cuenta de la compañía Lane Bryant, una cadena de tiendas enfocada en la moda para mujeres de talla plus.

“En ese tiempo me di cuenta que mujeres como yo estaban trabajando como modelos. Entré a una competencia de modelos plus y gané segundo lugar. Ahí empezó todo”, narra.

Guzmán recuerda que cuando comenzó la carrera uno de sus mentores le dijo que por ser latina y un poco bajita –mide 5’9”, que en la industria de la moda no se considera alta- lo que mejor podía hacer era dedicarse a modelar ropa interior. Propuesta que rechazó en ese momento para no promover el estereotipo de la latina sensual.

“Entonces conseguí hacerlo de manera diferente sin abusar de lo sexy. Que me encanta ser sexy pero no quiero que la gente me vea y que crean que me gusta estar desnuda porque ese no es el tipo de atención que deseo. No quiero que sean los hombres los que me miren, sino que las mujeres me vean y se identifiquen con lo que estoy haciendo. Tuve que aprender a no ser tan sexy como las latinas somos naturalmente. Es algo que está en nosotras y que tuve que atenuar”, menciona.

Con el paso del tiempo, Guzmán comenzó a ser más solicitada y dejó su trabajo en el área de mercadeo para dedicarse por completo al modelaje. Confiesa que es difícil pues sigue viviendo en Chicago y hace el sacrificio de viajar constantemente a hacer audiciones y luego a hacer campañas. Pero para ella es tan gratificante llegar a tantas mujeres que goza cada uno de los trabajos que surgen.

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La modelo sugiere buscar piezas que tengan una buena construcción, que a su vez resalten sus curvas de manera adecuada.

En busca de mayores logros

Aun cuando la industria a la que pertenece está en crecimiento y cada vez alcanza mayores logros, Guzmán señala que hay mucho por hacer. Asegura que esa apertura hacia incluir mujeres de tallas grandes en las pasarelas o en las campañas de marcas de moda regular, siempre tiende a ser con modelos tamaño 10 o 12, que dentro de la moda plus son los más pequeños, pero no representan a la gran mayoría de las féminas de figura grande.

“Yo soy modelo talla 16 a 18, así que soy de las pocas de esas tallas que trabaja constantemente. La gente que me sigue en las redes sociales siempre me dan las gracias por ser una mujer ‘visibly plus’, que se nota que soy más llenita. Tengo un cuerpo con el que la gente se identifica, porque soy de caderas anchas y de busto grande. Me ven y piensan que sí se pueden comprar la ropa que modelo porque me parezco a ellas”, explica.

Guzmán asegura que es una de las modelos con el busto más grande en la industria y por eso, sostén que utiliza en una campaña publicitaria, sostén que se vende “a las millas”.

“A veces me pongo entre 40 y 50 piezas en un día para trabajos de e-commerce con compañías que venden ropa. Y me siguen llamando porque cuando me pongo algo, en cuestión de una semana está ‘sold-out’. Tengo clientes con los que llevo tres años trabajando y a veces me llaman para repetir la sesión de fotos que habían hecho con otra modelo que es más delgada, pero no están vendiendo. Entonces me piden que yo modele la misma pieza y entonces se vende”, menciona.

En el futuro, la modelo boricua aspira seguir rompiendo barreras y trabajar en pasarela con diseñadores de moda que comiencen a confeccionar ropa para mujeres de talla 16 en adelante.

“El mercado plus ha crecido mucho en los últimos cinco años. Tenemos tiendas como JC Penney usando modelos plus frecuentemente y marcas que contratan modelos de tallas grandes para salir en revistas y comerciales. En Puerto Rico creo que el movimiento es un poco más lento, pero hay personas que están logrando que nos veamos reflejadas en los medios y hemos alcanzado mucho desde mi primera pasarela en San Juan hace algunos años”, asegura.

“Quiéranse”

No importa si se trata de una modelo plus o de una mujer que disfruta la moda, Guzmán siempre recomienda aceptar su cuerpo tal cual es y disfrutar de ese proceso de vestirse y de arreglarse.

La modelo sugiere buscar piezas que tengan una buena construcción, que a su vez resalten sus curvas de manera adecuada.

“No me compro nada que no se ajuste a mi cuerpo. A mí me gusta que me marque la figura, que me levante los senos porque así es como me siento más sexy y más segura. También creo que hay que invertir en sostenes; los que te reduzcan el busto y los que lo resalten. Hay un momento para todo porque no vas a enseñar el busto a la iglesia, ni en el trabajo y para eso usas los “minimizers”. Pero cuando vas a salir de fiesta, usas uno que lo resalte y que te haga sentir sexy”, recomienda.

Especialmente a las modelos o a las que desean serlo, Guzmán les recuerda que se trata de un trabajo agotador en el que ellas no son las estrellas sino el producto que se quiere vender.

“Cuando modelo no soy Jessica, represento un producto. Es casi como ser actriz, el cliente te da una ropa y tienes que representar lo que ellos desean. Creo que hay mujeres que buscan ser modelos porque quieren que las vean y ser sexy y lucirse. Sin embargo, esa no es la mentalidad correcta porque ser modelo no es glamour, es mucho trabajo y sacrificio”, destaca.

Fuertes raíces

Con tan solo tres años de edad, Guzmán y sus padres se mudaron a Estados Unidos. Aunque años más tarde sus progenitores regresaron a la Isla, ella se quedó fuera y constantemente viaja a visitarlos, así como al resto de sus familiares que residen en San Germán, Toa Alta, San Juan y Manatí.

“En Puerto Rico me quedo en casa de mis papás y visito a toda la familia. Mi abuela vive en aquí y este año cumple 100 años, que esperamos celebrar por todo lo alto”, menciona Guzmán, quien recientemente contrajo nupcias.

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