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Limarys Rosa y su habilidad para vender ropa en minutos

La empresaria se caracteriza por la manera natural y extrovertida de presentar el inventario de su boutique
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Limarys Rosa asegura que las redes sociales han sido cruciales para el éxito de su negocio de ropa. (Fotos: David Villafañe/ GFR Media)
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Frases como “tiene bolsillo”, “corre al size” y “me encanta” son algunas de las que la empresaria Limarys Rosa, propietaria de Y Boutique, ha popularizado entre sus seguidoras en las redes sociales.

Y es que, solo basta un “story” en su cuenta de Instagram para vender en minutos la ropa y accesorios que llegan a sus tiendas ubicadas en Humacao y Viejo San Juan.

“Cuando compartía fotos veces recibía 100 mensajes de texto por un ‘outfit’ y a todas les tenía que explicar los detalles de las piezas. Los ‘stories’ de Instagram me dieron el ‘upgrade’. Yo siempre soy igual, soy ‘loud’ y no puedo hacer un video vendiendo la ropa hablando lento. Quería hacerlo como hablo. Así que, qué mejor que hacer un video en un ‘story’ diciendo si tiene zipper, cómo queda y ya pueden hacer la orden”, explica la empresaria que acaba de abrir su segunda tienda en la calle San José #251, en Viejo San Juan.

¿Cómo comenzó?

A Limarys siempre le ha gustado la moda. Desde muy niña recuerda que le gustaba sentirse linda con la ropa que llevaba.

Mientras completaba un bachillerato en administración de empresas y gerencia, trabajaba “part time” en una tienda de ropa. Tiempo después, trabajaba en la banca y tenía que utilizar uniforme, así que utilizaba accesorios para darle un acento diferente a esa pieza tan sobria.

“Siempre tenía prendas y la gente quería lo que me ponía. Pensé que debía vender lo que me ponía. Veía el negocio y me puse a buscar opciones. En aquel entonces no había el ‘boom’ de boutiques que hay ahora. Busqué ‘wholesalers’ a ver quién vendía ropa, hasta que encontré compañías y hasta transferencias cablegráficas para pagar mis órdenes”, recuerda.

Un cuarto de la casa de sus padres se convirtió en su primera “tienda”. Invitaba a sus amigas y su clientela comenzó a aumentar. Pero el espacio se le comenzó a hacer pequeño y consiguió un local en su natal Humacao.

La apertura de esa primera tienda hace nueve años coincidió con el furor de Facebook, algo que Limarys utilizó a su favor.

Constantemente tomaba fotos de lo nuevo que llegaba a Y Boutique y las publicaba. Así comenzaron a llegar más clientes a las puertas de su tienda y se multiplicaron las órdenes a distancia.

Nada como las redes sociales para promover mi negocio. Se sigue regando la voz. Voy por la calle y la gente me habla como si me conociera. Me paran y se tiran fotos conmigo. No me acostumbro porque yo no pedí ser un tipo de bloguera, ‘celebrity’ o algo así, pero la realidad es que creo que las personas se enganchan si le das una buena vibra”, comenta.

Con esfuerzo y ahorros, la empresaria pudo mudarse a un local más grande donde lleva varios años. Hace varios meses surgió la oportunidad de expandir sus servicios a una segunda tienda.

Limarys asegura que esa nueva responsabilidad no estaba en sus planes, pues acababa de remodelar la tienda de Humacao.

“Vine con mi novio a desayuna en La Waffle-Era, vimos que el local tenía un letrero de ‘Se renta’. Él me preguntó si quería verlo. No tenía planificado abrir otro local, pero la oferta fue muy buena, además de que el local me enamoró. Es bien ‘cozy’, la vibra maravillosa y los comercios en los alrededores son muy buenos”, describe el nuevo espacio que abrió hace poco menos de un mes.

Para Limarys parte del éxito de sus tiendas se debe a que la ropa es moderna y a la vez variada, de manera que apela al gusto de mujeres de distintas edades. A eso se une la manera cálida en que trata a su clientela y los hace parte de su vida diaria.

Aquí viene gente y me pregunta por mi novio, por la nena, por la perrita y todo el mundo como que está enamorado de la familia. Al principio hace los ‘stories’ de la familia y no mezclaba lo personal, pero pienso que a la gente le gusta el ‘reality”, dice.

Aunque está feliz y agradecida con la acogida de su negocio, la mujer de 37 años sueña con alcanzar otras metas, una de ellas es poder tener una línea diseñada por ella y que se pueda vender también en otras tiendas. Por lo pronto, en estas próximas semanas debe estar llegando a la tienda una línea de camisetas con mensajes y diseños creados por ella.

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