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Regresa a Puerto Rico para crear desde Santurce

La diseñadora boricua Margarita Álvarez deja la ciudad de Los Ángeles para establecer su tienda en la Calle Cerra
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Álvarez participó del Project Runway. (Foto [email protected])
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Para Margarita Álvarez la Calle Cerra, en Santurce, siempre ha tenido esa mezcla de arte y buena vibra que han marcado su carrera profesional.

Hace varios años ocupó parte del taller de su colega Bea Rodríguez, quien amablemente le permitió comenzar a diseñar desde un edificio que ocupaba en esa calle. También fue parte de una etapa en la que vendía obras de arte para ganarse la vida.

“Esta calle es súper histórica. Siempre ha habido una energía, una magia o una gravedad. Después de siete años de haber estado al comienzo de la calle Cerra, vuelvo y es un mundo nuevo con restaurantes, galerías y ha cogido una vida. Lo veo como el ‘up and coming area’ para caminar y comprar en tiendas locales. Le veo el potencial de ser un Williamsburg (Brooklyn), un Wynwood (Miami)”, expresa Álvarez, quien además de estudiar moda, también cuenta con formación en arte.

Álvarez es una diseñadora puertorriqueña que estuvo entre las finalistas de la décimo sexta temporada del reconocido programa “Project Runway”. A pesar de que su estilo fue calificado por Zac Posen, uno de los jueces de la temporada, como “para personas que aman el trópico”, el mismo diseñador tuvo que admitir que la colección de la joven puertorriqueña fue una de las más aplaudidas cuando se presentó en la semana de la moda de Nueva York en septiembre del año pasado.

Cambio de dirección

Cuando Álvarez culminó su participación en el programa, sus planes no eran regresar a la isla, pero como le ocurrió a muchos, el devastador paso del huracán María por Puerto Rico cambió su visión y se enfocó en volver a su país y unirse a quienes luchan a diario para sacarlo adelante.

“Fue un momento en el que yo tenía un plan y una visión de mi carrera. Una vez terminara el programa, iba a irme a Nueva York, a ser famosa. El programa culminó, hicimos el ‘fashion show’ en New Yok Fashion Week, pero en esa visión que tenía de ese momento, mis papás estaban ahí, sintiéndose orgullosos de mí y en la realidad no estaban. Mis papás no pudieron llegar por el huracán Irma”, cuenta.

En ese momento, Álvarez acepta que algo comenzó a cambiar en ella, que ya se cuestionaba qué era lo realmente importante en la vida, cuán primordial podía ser la fama si no tenía ese abrazo de su familia, que llegó a Nueva York días después de culminada la competencia.

“Vine a Puerto Rico y nos dicen que viene otra tormenta. Había estado cuatro meses secuestrada por el programa. Mi carro y mis pertenencias estaban en Los Ángeles, así que decido que como la tormenta venía y en mi casa no había luz, lo mejor era adelantar mi pasaje para el martes 18 de septiembre, en vez de viajar el viernes 21. Pensé en aprovechar para recoger mis cosas y regresar a Puerto Rico a mostrar mi colección”, recuerda.

Pero la realidad que vivió la isla después del 20 de septiembre la hizo tomar la firme decisión de volver, pero no de visita, sino a establecer su taller y la producción de su línea aquí. Para ella, el paso del huracán María fue un despertar. Ver la reacción de muchos estadounidenses, que ni sabían que los puertorriqueños son ciudadanos americanos, la llenó de coraje, que se mezclaba con la tristeza de saber que la situación en su país no era buena. 

Rápido llamó a sus amigos de ‘Project Runway’ para hacer un desfile de moda para recaudar fondos para Puerto Rico y para su alegría, todos respondieron y pudo traer suministros de comida y otros artículos necesarios.

“Sentí que tengo una misión que va mucho más allá de hacer ropa. Porque la ropa me permite ver la felicidad que le causa a alguien ponerse algo que le encanta, pero es bien importante educar. Tenía que venir a Puerto Rico para ayudar a quienes lo necesitaran y por otra parte, llevarle información a mis seguidores de lo que estaba pasando y los derechos que tenemos como puertorriqueños”, destaca.

Una nueva etapa

El pasado miércoles, Álvarez se mudó oficialmente a Puerto Rico y ahora se dedica de lleno a la preparación de su tienda en el número 714 de la Calle Cerra, en Santurce.
Se trata de un espacio en el que además de establecer su taller y tienda, también tendrá disponibles obras de arte y que planifica abrir al público a principios de enero 2019.
Álvarez destaca que va “a servir como una tienda, pero va a operar como una galería”, pues espera cambiar las obras de arte cada cuatro meses.

Además de ropa para mujer, también ofrecerá opciones para hombres y niños.

“Estoy uniendo mis dos pasiones, que son el arte y la moda. Me gustaría también ofrecer seminarios educativos de diferentes temas, que no solamente son de moda. Quiero crear comunidad, más hobbies, crear conciencia de no consumir, sino de invertir en piezas especiales, de colección. Va a ser una experiencia estar en Casita Margarita, que será como abrirles una ventana a mi mundo”, menciona con mucha emoción. 

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