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Un análisis del estado de la sastrería

Debido al carácter informal de la ropa de hombres, la sastrería tradicional evoluciona para acercarse a un cliente más dinámico
  • Por WGSN
  • 08 NOV. 2017 - 01:00 AM
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Las marcas y las tiendas tradicionales de sastrería se enfrentan a la presión de ser innovadores y mantenerse al día.
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Después de más de 150 años de desarrollo, la sastrería del hombre "moderno" se ha convertido en lo que, ahora, se considera una forma clásica de refinamiento masculino. Debido a que la ropa de hombres (y la sociedad) continúa evolucionando a gran velocidad, las marcas y las tiendas tradicionales de sastrería se enfrentan a la presión de ser innovadores y estar mantenerse al día. 

Lo informal está impulsando una estética nueva: de las pasarelas a las aceras, la ropa de hombres está desafiando las convenciones sociales. Mientras que las casas de moda se adaptan al streetwear e impulsan a la sastrería hacia nuevas latitudes, los sastres tradicionales adoptan un enfoque más sutil.

Los nuevos actores del mercado están alterando lo tradicional: ha surgido un grupo fresco de marcas laboriosas que inyectan en la industria ideas nuevas y modernizan muchas prácticas antiguas con eficiencia y entusiasmo.

Las perspectivas globales y el regreso del estilo "preppy" presagian una nueva apreciación de la sastrería: las influencias de distintas partes del mundo convergen, lo que da como resultado una estética integral que se inspira en muchas eras diferentes. El estilismo es tan importante –y diverso– que siempre.

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Los nuevos actores del mercado están alterando lo tradicional.

Un sesgo informal

El estilo informal que ha adoptado de la ropa de hombres está bien documentado. Una suposición lógica, aunque incorrecta, de esta tendencia ha sido el mito, muchas veces hipotético –pero rara vez corroborado, de que el mercado de la ropa de sastrería debe ser un contraste. De acuerdo con un reportaje reciente de Euromonitor, en realidad, es al revés: los hombres gastan en ropa de sastrería más del doble de lo que gastaban en 1998, lo que supera a la compra de básicos, camisas y pantalones por un buen margen. Para empezar, los ingresos derivados de la ropa de sastrería tuvieron un aumento interanual del 5 % en 2016, lo que significa que sobrepasa al crecimiento del resto de la industria por un 40 %.

La ropa deportiva informal ha tenido una influencia estética en la sastrería. A medida que el streetwear y la ropa deportiva maduran, las marcas ingeniosas se expanden hacia nuevas categorías para atraer a los consumidores (y, en algunos casos, para conservar a un consumidor que madura y que desea vestir con mayor sofisticación que hace unos años). Una de estas categorías es la sastrería. Con el surgimiento de nuevas ideas y técnicas, es posible que las interpretaciones comerciales arraiguen para un consumidor tradicional.

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La ropa deportiva informal ha tenido una influencia estética en la sastrería.

El nuevo estilo formal de negocio

Bajo la presión de atraer a talentos importantes y por la pérdida de terreno ante Silicon Valley en los últimos años, las empresas que ofrecen servicios profesionales están abandonando la vestimenta formal de negocios. En 2016, JP Morgan Chase, miembro de la vieja guardia –y conocido por su entorno de trabajo tradicional– adoptó un código informal para la vestimenta de negocios. Goldman Sachs siguió este ejemplo en 2017. Esto ha dado como resultado un ambiente más relajado que se adapta a la fuerza laboral millennial.

Amoldarse sigue siendo fundamental. Si uno interactúa con los clientes de forma regular o debe pasar informes directamente a un tradicionalista, es posible que tenga que usar prendas de sastrería.

Puesto que no está claro cuál es la vestimenta adecuada para la oficina, surge una forma híbrida de ropa formal para los negocios. "La relajación de las normas para la vestimenta profesional ha contribuido enormemente al cambio del traje hacia el estilo informal", explica Josh Peskowitz, propietario de la boutique especializada de lujo Magasin. Las telas inesperadas, como el corderoy, se combinan con calzado y accesorios informales, como botas y pañuelos, para crear un look elegante –aunque ligeramente más informal.

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"La sastrería debe ser relevante para la vida de la gente; esto significa que hayq ue presentar la ropa en un contecto más informal, para que sea accesible", dice Mark Cho, el cofundador de The Armoury

El auge de las marcas directas al consumidor

Algunas nuevas marcas ingeniosas y tecnológicas se han infiltrado en la ropa de hombres y han alterado el modelo tradicional de la venta mayorista para quedarse con una porción de las ganancias del retail.
Estas marcas prometen un producto de calidad con hasta el 50 % de ahorro en el margen minorista tradicional. Inmediatamente después de que Walmart adquiriera por 310 millones de dólares al fabricante de pantalones que, ahora, son una colección de estilo de vida con el nombre de Bonobos, el espacio se ha validado y, posiblemente, atraerá a nuevos participantes al mercado.
Después de expandirse de una colección exclusiva de pantalones a una que incluye prendas bien diseñadas, Bonobos ha abierto más de 40 "tiendas guía" en cuatro años que están ubicadas hábilmente en distritos comerciales, disminuyendo así la distancia entre las tiendas físicas y las virtuales. Ministry of Supply, proveedor de "prendas de vestir de rendimiento", también nació en línea, aunque ha entrado al espacio de las tiendas físicas, lo que le concede una visión de 360° del mercado. Hugh & Crye hace alarde de ofrecer una colección "más que personalizada", con 12 tallas únicas diseñadas para todo tipo de cuerpo. H&C, que carece de un espacio físico, utiliza tiendas temporales para aumentar su notoriedad y las ventas en fechas comerciales importantes.

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Continuamente legan nuevos participantes al mercado de la ropa para caballeros.

Evolución hecha a la medida

Una ola de nuevas operaciones hechas a medida está llevando el modelo directo al consumidor un paso más allá. Desde el diseño del producto hasta la cadena de suministro, estas marcas están irrumpiendo y cambiando la industria.

Stòffa, fundada por el exdiseñador de Isaia, Agyesh Madan, produce ropa deportiva elegante, sostenible y hecha a medida. La estética de esta marca excede por mucho sus precios relativamente asequibles. Con un modelo de tienda temporal/venta privada internacional, es posible encontrar a Stòffa una semana en Estocolmo y, la siguiente, en Los Ángeles. Mientras tanto, los pedidos de los clientes se elaboran en la fábrica de su socio italiano durante el transcurso de un mes –a la velocidad de la luz, según los estándares de la ropa hecha a medida tradicional.

El consumidor hiperconectado de hoy busca productos que estén mejor elaborados y que pueda adquirir más rápidamente. La marca australiana P Johnson Tailors ahora está integrada verticalmente, después de comprar un atelier toscano para dar vida a sus productos con rapidez y precisión. La propiedad de la producción ha permitido a PJT expandirse a la categoría de ropa pret-a-porter y proveer tanto a Barneys cada temporada como, también, conservar su lugar como socio exclusivo de prendas hechas a medida en su local del centro de Nueva York.

Vestimenta de ocasión

En el año 2013, poco convencidos por la oferta del mercado de alquiler de esmóquines, los amigos Andrew Blackmon y Patrick Coyne decidieron mejorar lo que percibían como un modelo roto.

Enfocados en el calce y en los materiales, estos amigos lanzaron The Black Tux, un servicio de alquiler en línea que utiliza un algoritmo de aprendizaje automático para anticipar cómo se debe confeccionar un traje o esmoquin. Cuando los clientes registran sus medidas en la interfaz, el motor de The Black Tux analiza años de datos compilados desde que la empresa comenzó a funcionar, lo que permite proporcionar un mejor calce a medida que se suman clientes nuevos.

Con un alquiler que oscila entre los 95 y los 215 dólares, The Black Tux envía una caja compacta (similar a lo que hace Trunk Club) 14 días antes del evento del cliente y ofrece remiendos gratuitos y envío rápido –en el caso improbable de que se haya cometido un error. Proporcionando un producto sólido que elimina la fricción del punto de venta, los servicios como los que ofrece The Black Tux apelan a los millennials que se sienten marginados de la vieja, y aburrida, guardia de los alquileres de ropa formal.

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Un traje o esmóquin formal siempre tiene su lugar de importancia en el guardarropa masculino.

Avances en la fabricación

A medida que el siglo XXI se aproxima a su tercera década, los avances en la manufacturación aparentemente sacada de las páginas de la ciencia ficción se vuelven moneda corriente. Para algunos, el temor a que la inteligencia artificial suplante a una gran parte de la fuerza laboral textil de todo el mundo es una preocupación real. No obstante, para otros es una época emocionante en la que la velocidad y la eficiencia están produciendo un producto de mayor calidad y con mayor responsabilidad, con menos desechos y en condiciones laborales más favorables.

Ministry of Supply está a la cabeza en lo que respecta a esta cuarta revolución industrial. En colaboración con Shima Seiki (creadores del primer sistema computarizado de tejido de punto plano), Ministry ha invertido recientemente en la impresión 3D. Con una impresora en su tienda insignia de Boston, Ministry ofrece a los consumidores la capacidad de crear una prenda de calce personalizado mientras esperan. Aunque solo puede imprimir una prenda cada 90 minutos, la impresora 3D promete revolucionar la industria –específicamente en lo que respecta a problemáticas de desecho e inventario– a medida que esta tecnología madura y se consolida.

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Los avances en la manufacturación aparentemente sacada de las páginas de la ciencia ficción se vuelven moneda corriente.

Los puntos de acción

Las marcas de herencia que cuestionan su colección o lugar en el mercado deben enfocarse en retocar los estilos básicos (ofrecer hombros más delicados, drapeados más suaves y estilismos más elegantes), en lugar de desarrollar un nuevo producto que podría resultar extraño o artificioso.

Los consumidores millennial aún necesitan y desean usar estilos de sastrería. Aprenda su idioma y desarrolle formas de apelar a sus sensibilidades. Si bien la adquisición de una buena prenda de sastrería puede significar una inversión o un proceso serio para algunos clientes, se puede tildar de experiencia divertida y agradable.

Considere críticamente incorporar tecnología para llegar a nuevos consumidores a través de Internet o en tiendas temporales más conceptuales. El abordaje de temáticas como la personalización, la rapidez de envío y la facilidad para las devoluciones tendrá más beneficio entre los consumidores de sastrería más exigentes (y fieles).

Explote la nostalgia y sea parte del movimiento global hacia los estilos tradicionales, incluidos –pero sin limitarse– a los estilos pijos y clásicos estadounidenses.

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