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La diseñadora del vestido de Meghan se siente orgullosa de haber sido elegida

Clare Waight Keller habló por primera vez tras conocerse que fue la encargada de diseñar el traje de novia
  • Por EFE
  • 20 MAY. 2018 - 11:13 AM
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La modista relató cómo, tras la ceremonia, el príncipe Enrique se le acercó y le dio las gracias por su creación. (Foto EFE)
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La diseñadora británica Clare Waight Keller, la elegida por Meghan Markle para diseñar su vestido de boda con el príncipe Harry, reconoció hoy el "orgullo" que siente por haber sido la escogida por la estadounidense para participar en "un momento histórico".

Waight Keller contó hoy que fue a principios de enero, poco más de un mes después de que la pareja anunciará su compromiso matrimonial el 27 de noviembre de 2017, cuando la exactriz la escogió para diseñar su vestido.

"Fue un momento extraordinario cuando me lo contó", confesó la directora creativa de la marca francesa Givenchy, que aseguró que el proceso de creación del traje fue "colaborativo" con la novia.

"Creo que había visto mucho de mi trabajo y sabía lo que  hacía", opinó la diseñadora, natural de Birmingham (Inglaterra), al tiempo que señaló que a Meghan le "encantó" el hecho de que fuera británica.

El Palacio de Kensignton explicó en un comunicado que, al elegirla, Meghan “quiso destacar el éxito de un talento británico líder que se ha desempeñado como jefa creativo de tres casas de moda de influencia mundial: Pringle de Escocia, Chloé y ahora Givenchy".

Además, la modista relató cómo, tras la ceremonia, el príncipe Harry se le acercó y le dio las gracias por su creación.

"Dios mío, gracias, se ve absolutamente maravillosa", aseguró Waight Keller que le dijo el hermano de William, el duque de Cambridge.

La esposa del hijo menor del príncipe Charles, heredero al trono británico, lució un vestido regio de color blanco inmaculado con cuello de barco, adornó su cabeza con una tiara prestada por la reina Elizabeth II, que perteneciera a la reina Mary, y un velo de 16 pies de longitud para su boda en la capilla de St. George, en el castillo de Windsor.

La exactriz decidió cambiarse de traje para la segunda recepción que sucedió a la ceremonia religiosa, en la que la pareja reunió a 200 familiares y amigos íntimos en la Frogmore House.

El segundo vestido de la jornada lo firmó otra diseñadora británica, la afamada Stella McCartney, también era blanco de crepe de seda, tenía cuello alto y dejaba al descubierto gran parte de su espalda. Llevó zapatos de Aquazurra confeccionados en satén de seda natural con suelas pintadas en azul. 

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