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La reina de “Queen”

“Mary fue la única persona en el mundo en la que Freddie Mercury confiaba realmente. Es evidente que se veían el uno al otro con una claridad que se les concede a muy pocos”, dice Lucy Boynton de su personaje en Bohemian Rhapsody, la película biográfica del líder del grupo Queen y que recién estrena en la isla
  • Por Magacín
  • 04 NOV. 2018 - 07:30 AM
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La actriz Lucy Boynton interpreta a Mary Austin -la musa del legendario líder de Queen- en la película “Bohemian Rhapsody: La historia de Freddie Mercury”. (Fotos: John Russo)
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Lucy Boynton nació en 1994. Freddie Mercury murió en 1991. Por eso cuando la norteamericana aceptó interpretar a Mary Austin -la musa del legendario líder del grupo inglés Queen- no comprendía del todo que se encontraba ante una pareja singular... por decir poco.

La saga del bigotudo con bíceps. El del vozarrón de cuatro octavas y los vestuarios extravagantes, un auténtico genio musical, y la rubia con quien se quiso casar. La persona más importante de su “entourage” y quien le acompañó en su lecho de muerte. Aunque ya para esa fecha Mercury -cuyo verdadero nombre era Farrokh Bulsara- había salido del clóset, era abiertamente homosexual y moría a los 45 años de una bronconeumonía. Una complicación del sida.

Tan determinante fue Mary en la vida del músico que se dice que pensando en ella fue que escribió el tema “Love of My Life”. Y que, como si de su legítima viuda se tratase, le dejó la mitad de sus bienes -unos $75 millones- incluyendo la mansión de 28 habitaciones en Londres, donde Mercury murió. Precisamente donde Mary sigue viviendo hasta el día de hoy.

Algunos de sus biógrafos aseguran que todavía Mary le guarda secretos a Mercury. Como el lugar exacto donde están depositadas sus cenizas. Pero lo cierto es que la Mary de carne y hueso ni siquiera quiso reunirse con Boynton para delinear su papel. Nada ha tenido que ver con este “biopic” que lleva una década en ciernes. Reto que no amilanó a Boynton, quien, repitiendo la historia -aparentemente- se ha ennoviado con Malek Rami, quien interpreta magistralmente al enigmático Mercury y de quien se espera una plétora de reconocimientos y premios por causa de este trabajo. Tal parece que todo lo que recuerda a Mercury sigue poseyendo una misteriosa y poderosa atracción. Una fuerza indómita, indomable e irresistible. 

“Bohemian Rhapsody: La historia de Freddie Mercury” que acaba de estrenar en la isla, explora la relación entre Mary Austin y el artista. Sobre esto y cómo se metió en la piel de la musa súper privada habla Lucy Boynton.

¿Nos podrías contar algo acerca de Mary Austin y el rol que tuvo en la vida de Freddie?

No mucha gente sabe gran cosa de Mary y según tengo entendido, me parece que, de hecho, eso es algo que le agrada mucho. Aparentemente, siempre ha sido una persona privada, así que nunca se sintió cómoda haber sido el foco de atención, por extensión de Freddie. Y, sin embargo, siempre me sorprende cuando la gente no está consciente de la gran presencia que ella fue en su vida. Después de haber estado en una relación romántica durante seis años y haberse comprometido, se volvieron los más grandes aliados y a él se le escuchó decir que ella era la única persona en el mundo en quien podía confiar. Si sabes algo que vaya más allá de la superficie de Freddie, entonces sabes acerca de Mary.

Entonces, cuando conoció a la banda, ¿todavía no eran tan famosos?

Totalmente. Ella estuvo con ellos desde el principio. Primero conoció a Brian May cuando él tocaba con la banda Smile, y fue Brian quién le presentó a Freddie cuando se unió al grupo, y, a la postre, se convertirían en Queen. Es un elemento muy divertido del filme; tener la oportunidad de verlos juntos desde sus primeros días, cuando todavía estaban buscando su sonido.

Ese es un gran reto para interpretar. ¿Fue parte de lo que te llamó la atención?

Sí, ya que yo no sabía mucho acerca de Mary, y, de hecho, tampoco sabía mucho de Freddie cuando leí el guión por primera vez. Nací en 1994, así que Brian May siempre había sido mi asociación con Queen. Entonces, haber tenido la oportunidad de descubrir a estas personas excepcionales de una manera tan única y personal, como te lo va permitiendo la película, fue muy especial.

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Como con casi toda la música pop clásica, la música de Queen casi nos viene por osmosis. ¿Te pasa lo mismo?

Sí, así es. Es difícil determinar cuándo los escuchaste por primera vez. Estaba intentando precisar cuándo me volví consciente de ellos por primera vez, y es raro, porque te das cuenta que siempre has estado. Cualquier versión de su música de la que estés consciente, ya sea las canciones íntimas más poéticas o los grandes himnos, siempre está presente sin importar a qué generación pertenezcas. Puedes garantizar que todo mundo conoce una canción de Queen, y poder decir eso resulta ser algo poco común.

Mencionaste que no sabías mucho acerca de Mary antes de haber leído el guión. ¿Qué tipo de investigación realizaste al respecto?

Gran parte de ella estaba, desde luego, en el guión, pero cuando interpretas a una persona que está viva, me parece que tienes una responsabilidad de investigar y prepararte desde un estado de cognición distinto. Cuando estás interpretando a un personaje ficticio, hay una libertad de poderlo llevar hacia donde sea o tan lejos como de manera colectiva se considere conveniente, paso a paso. Con una persona real y viva, uno, desde luego, tiene más limitantes que respetar, en especial con alguien como Mary, quien hasta donde sé siempre ha sido muy privada. He visto sus entrevistas y he intentado evaluar qué cosas la hacían feliz al momento de compartirlas, además de haber hablado mucho con Brian acerca de ella y Freddie. Fue muy conmovedor escuchar todas estas cosas amorosas que tuvo que decir de ella y ellos.

Entonces es, más bien, un personaje inspirado en...

Tener que tomar decisiones creativas para poder darle continuidad a la historia es una cosa un poco extraña con la que tienes que hacer las paces cuando estás interpretando a una persona real. Mary ha hablado públicamente acerca de su vida con Freddie, pero no ha profundizado, por ejemplo, en los momentos íntimos que en esta película tuvimos que interpretar. Así que para esos instantes siempre apelas a una interpretación creativa, en vez de manifestar qué sentía o hablar en representación de ella.

Conociste a Brian May y a Roger Taylor -guitarrista y baterista de Queen, ambos coproductores de la película- ¿Qué te pareció la experiencia?

Fue algo muy extraño [ríe]. Fue algo muy surrealista. A estas alturas, ya había pasado tanto tiempo con los chicos totalmente ataviados como la banda, que ya te has hecho a la idea que son ellos, así que cuando la persona real entra al cuarto todo se vuelve muy cercano, de una manera muy extraña. Y cuando veía a Brian y Roger ahí parados, como que podía visualizar a Freddie ahí mismo, y de repente se torna mucho más real e íntimo, además de muy conmovedor. Venían muy seguido al set, que fue una bendición. Debió de haber sido muy extraño para ellos ver a sus versiones más jóvenes duplicadas de esa manera, pero fueron muy alentadores, solidarios y generosos.

¿Y escuchabas canciones de Queen constantemente mientras te preparabas para la película?

¡Sí! Mis representantes me enviaron una pila de álbumes de vinilo de Queen y mi padre cree ciegamente en el vinilo, así que secuestré su tocadiscos durante un tiempo. También puse a Queen todo el tiempo en mi iPod para guardarlos, y ese sonido fue una presencia constante.

¿Cómo crees que la gente reaccione ante la película? ¿Crees que una audiencia más joven logre conectarse con esta historia?

Es una historia inspiradora contada con mucho ímpetu y de una manera muy estimulante, así que espero que la audiencia salga del cine muy animada. Freddie fue una persona extraordinaria y, aparentemente, creo que sin querer trascendió la rigidez de las etiquetas y la necesidad de definirse a uno mismo, y eso siempre va a ser muy alentador e importante de ver, en especial ahora. Su extraordinario talento es evidente, pero la película te brinda un gran sentido de su ingenio, de su carácter juguetón y de su pasión. Estés o no estés familiarizado con Queen y su música, me parece que ahora a todos nos vendría bien una buena dosis de esa energía y arrojo de Mercury.

Pedigrí artístico

Lucy Boynton nació en Nueva York y creció en Londres. Boynton fue vista más recientemente en “Murder on The Orient Express”, de Kenneth Branagh.

El papel que puso en un primer plano a Boynton fue el del protagónico femenino en Sing Street, de John Carney. Además de “Bohemian Rhapsody: La historia de Freddie Mercury”, este otoño Boynton será vista en el thriller de época “Apostle”, de Gareth Evans, para Netflix.

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