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10 cambios que marcarán el salón de belleza

Expertos describen cómo cambiarán el ambiente y los procedimientos ante una reapertura en tiempos de COVID-19
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Los clientes y los empleados tendrán que utilizar mascarillas y guantes durante el tiempo que permanezcan dentro del salón. (Foto: Shutterstock)
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Cuando los salones de belleza reabran en las próximas semanas o meses, ya nada será como antes. Aunque parezca una aseveración dramática, expertos señalan que los cambios a los que se enfrentan son radicales, pero necesarios para mantener un ambiente saludable en este espacio donde la mayoría de los clientes buscan relajación y mejorar su imagen.

Siete veteranos peluqueros y dueños de salón -entre los que se encuentran Sandra Miranda, Alis Tavarez, Amado Navarro, Peter Cardón, Abraham Rohena, Esteban Montes e Iván García- explican cuáles serán esas modificaciones que harán de tu próxima visita a un “beauty” una experiencia muy diferente.

“El mundo de la belleza se reinventa orgánicamente todo el tiempo. Pero esta pandemia lo ha trastocado todo, nos ha forzado a pensar de otra manera. El servicio como tal no debe cambiar, si acaso seremos aún más cuidadosos y atentos. La manera de educar a nuestra gente, la manera de convivir e interactuar en el trabajo, el diseño de los espacios del futuro cambiará de acuerdo con el nuevo normal. El nacimiento del salón del futuro es ahora”, destaca Peter Cardón, propietario de Peter Cardón Salón en Guaynabo y Cardón & Erman Salón en Condado.

Aunque los empresarios de la belleza consultados señalaron que siempre han tenido como norma mantener altos estándares de limpieza y seguridad en sus salones, ahora se preparan para ser más estrictos para seguir las normativas gubernamentales, pero también con un deseo genuino de proteger la salud de sus clientes y del personal que trabaja en estos centros.

Estas son los 10 aspectos que prevalecerán en el salón del futuro.

1. Sin espera.  Estar horas esperando por ser atendido será cosa del pasado en los salones de belleza. No es momento de tener personas cautivas en espacios pequeños, por lo que, si quieres recibir un servicio, tendrás que programarlo a través de una cita.

“Mi plan es que el cliente llegue 15 minutos antes de la cita, se comuniquen con recepción desde el auto, se le hace el ‘check in’ en el sistema y la persona de recepción le llama para decirle cuándo puede bajarse del carro”, menciona Rohena, propietario de Abraham Hair Salón & Spa.

2. Más espacio. Todos los dueños de salones que consultaron coinciden en que tendrán que utilizar el espacio a la mitad de la capacidad, pues deben dejar una silla de por medio entre un cliente y otro.

“Hay que guardar una distancia de 6 pies entre toda las estaciones, clientes y empleados”, especifica Cardón.

3. Toma de temperatura. Navarro, propietario de los salones Amado Amado Salon & Body en San Patricio Plaza y Plaza Las Américas, destaca que ya adquirió dos termómetros para tomar la temperatura de clientes y empleados en la puerta de entrada.

Además, antes de empezar a trabajar todos van a hacerse prueba del COVID y mostrar el resultado negativo. En los centros comerciales nos están pidiendo protocolo de salud. Antes de abrir el salón tengo que contratar una compañía que haga una desinfección masiva”, explica

4. Indumentaria de seguridad. De ahora en adelante los clientes y los empleados de la mayoría de los salones tendrán que utilizar mascarillas y guantes durante el tiempo que cohabiten en ese espacio. Negocios como Amado Amado Salon & Body, Peter Cardón Salón, Cardón & Erman Salón, Esteban Montas Hair Care & Spa, Beyond Salon y Abraham Hair Salón & Spa ya anticiparon que los peluqueros y el personal que brinde servicios de belleza también utilizará los protectores plásticos, conocidos como “fase shields” durante la jornada de trabajo.

Además, se contempla que las batas que se utilizan para algunos servicios y las toallas sean desechables. Montes piensa tener a disposición de los clientes un “dispenser” con cobertores para zapatos.

“Parte del protocolo también es que es que el personal del salón debe tener el cabello recogido o tapado con gorrito”, menciona Navarro.

5. Mantener las distancias. Ese ambiente relajado y coloquial de los salones cambiará por completo. Las largas conversaciones, los besos, los abrazos y hasta los apretones de mano no serán permitido. Algunos de los expertos entrevistados coinciden en que las reglas en sus salones cambiarán, aunque sin dejar de hacer sentir bien a los clientes.

6. Barreras de acrílico. Tavarez, propietaria de Tavarez Studio en Hato Rey, menciona que estará colocando planchas de acrílico para separar a clientes y empleados en áreas como recepción y manicura. Al igual que ella, la mayoría de los salones estará tomando esta medida de protección.

7. Limpieza más frecuente. En condiciones normales, la limpieza constante es esencial, pero Sandra Miranda, dueña de Miranda Beauty, destaca que en este momento se tienen que enfatizar estos esfuerzos.

Además, Cardón y Navarro anticipan que tanto las herramientas que se utilicen como las áreas de trabajo tendrán que desinfectarse minuciosamente entre un cliente y otro.

Otras medidas que se estarán tomando serán tener a un empleado que le abra la puerta a cada cliente y le ofrezca desinfectante de manos, añade Rohena.

8. Extensión de jornada. “Esta situación y la distancia que hay que seguir nos cambia los horarios y hasta los días de trabajo porque vamos a tener la mitad del staff por día. Eso conllevará para muchos de nosotros días más largos para poder atender a más gente. Las posibilidades de que abramos los siete días está ahí porque necesito que mi ‘staff’ trabaje. Mi compromiso es que vamos a atender a todo el mundo, a qué hora y que día es otra cosa”, enfatiza Montes, propietario de Esteban Montas Hair Care & Spa en Condado y Guaynabo.

9. Consultas virtuales. En algunos salones, los detalles del servicio que se van a ofrecer determinarán y planificarán desde el día antes en una videollamada, tal como Rohena piensa hacer en sus dos establecimientos.

“Si es un cliente que viene a hacerse un trabajo que conlleva al análisis. Hay que hacer una videollamada el día antes para analizar lo que quiere y establecer cuál va a ser el cambio, porque si no va a consumir el tiempo de la visita que debe fluctuar entre 45 minutos a una hora. Debo tener todo para que cuando la clienta se siente en la silla, el peluquero tenga a la mano lo que necesita. Eso ayuda a acortar tiempo. En clientes que vengan a hacerse un trabajo de seguimiento, puede hacerse hasta una llamada el día antes”, añade.

10. Posible incremento en los costos. La gran cantidad de medidas adicionales que se requieren para abrir nuevamente un salón seguramente se verán reflejadas en un aumento en el costo d ellos servicios que allí se ofrecen.

Va a cambiar la forma en que vamos a trabajar. Los costos van a aumentar porque hay que usar más desinfectante y comprar artículos que le den más seguridad al cliente y al empleado. Los protocolos de mantenimiento que son gastas extra necesarios porque de ahora en adelante, para que el cliente sienta seguro tienes que demostrarles que tienes protocolos de seguridad fuertes”, concluye García, propietario de Beyond Salon.

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