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Harry Robles recibe a Magacín en la intimidad de su apartamento

El diseñador puertorriqueño muestra y lugar donde descansa, se inspira y se recrea a través de dos de sus pasiones: el arte y los libros
Harry Robles es un amante del arte y los libros y ha logrado adquirir una extensa colección para su hogar. ([email protected])
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Entrar al hogar de Harry Robles es un privilegio. Este diseñador de moda al que su creatividad, perfeccionismo e impecable trabajo lo ha convertido en uno de los mejores del País es muy celoso con ese espacio de relajación y confort que encuentra una vez cierra las puertas de su hogar.

“Soy bien casero. Mi hogar significa descanso, estar relax, ver mis cuadros, mis libros. Soy visual. Tengo mucho libro, pero no leo. Puedo leer algo que sea de mucho interés, pero con ver nada más puedo aprender de decoración, de moda, de arquitectura y eso me llena”, asegura.

Robles menciona que es bien celoso con su casa, en la que solamente recibe familiares y amistades muy cercanas.

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(Vanessa Serra)

El diseñador lleva 16 años residiendo en ese espacio que poco a poco ha arreglado a su gusto, sin la ayuda de decoradores, sino siguiendo su instinto.

“Yo mismo acomodé los muebles, acomodé los cuadros, diseñé los espacios como los quería. Siempre quería tener una biblioteca porque me encantan los libros también. Le tengo ese amor a los libros y entiendo que en esta época se están perdiendo. Todo es la tecnología, el iPad y no es lo mismo. Dos generaciones más y entiendo que probablemente no conozcan los libros, porque las librerías están cerrando. Me encantan. Creo que tenerlos en las manos y cogerlos es otra cosa. A pesar de que es material, nos enseñan mucho, están vivos”, declara.

Algo que caracteriza los diversos espacios son las paredes vestidas con obras de arte, lo que demuestra una de las grandes pasiones del diseñador.

“Estaba buscando un espacio en el que pudiera colgar mis cuadros y este me gustó. Me encanta el arte. Me gusta mucho adquirir obras de artistas contemporáneos, les tengo mucho respeto. Tengo de todo, una mezcla de todo, pero el arte abstracto siempre me ha llamado mucho la atención”, enfatiza.

Con el paso de los años, Robles ha ido añadiendo piezas de arte, libros y detalles a su hogar, siempre guiándose por su gusto y su estilo, el cual describe muy acorde con los años 80 cuando los espacios se decoraban de manera más cargada.

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(Vanessa Serra)

“Me encanta ver muchas cosas. Es un poquito cargado, pero es elegante y atrae la vista. Es un estilo elegante, ecléctico con mezcla de cosas modernas y antiguas. Esa mezcla de muchas cosas me gusta”, menciona el diseñador, quien, además, cuenta con una colección de dedales que le han regalados sus clientas y que guarda en sus cajas.

Cuando Robles viaja, le gusta acudir a los pulgueros y explorar las antigüedades que se consiguen en los diversos países que visita.

El comienzo de una gran pasión

Como amante del arte, Robles menciona que su gran pasión tuvo un comienzo cuando de muy joven era bailarín y antes de llegar a ensayar en el Coliseíto Pedrín Zorrilla, paseaba por Plaza Las Américas y allí veía en la Galería Botello los cuadros del fenecido artista Arnaldo Roche.

Robles nunca imaginó que, con el paso de los años, los uniría una gran amistad llena de respeto y admiración mutuo.

Un tiempo después, cuando Robles abrió su taller en la Calle Loíza, conoció a Mercedes Quiñones, una artista colombiana criada en Puerto Rico, de la que aprendió mucho y de la que conserva en su sala un cuadro que, al verlo, siempre le trae gratos recuerdos.

“Esta es una pieza de ella que yo adquirí cuando yo estaba empezando. Siempre que la veo, mi recuerdo es que por esto es que conozco el mundo del arte”, afirma Robles.

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(Vanessa Serra)

Y así, a medida que se transita por el hogar de Robles aparecen obras de arte y cada una tiene su historia y una poderosa razón para estar colgada en cada pared.

El arte es algo que hay que quererlo y amarlo. Después que lo descubres, te encanta y es como una adicción. Es parte integral de mi casa”, establece.

Rincón especial

Como casi todo el mundo, Robles tiene en su hogar un rincón que le permite relajarse más y disfrutar de sus momentos de ocio.

El rincón preferido del diseñador se encuentra en su biblioteca. Es un asiento en piel y lino con ‘zippers’ color vino que utiliza para despejarse mientras repasa la colección de libros o aprecia sus obras de arte; dos de sus grandes pasiones.

“Es un espacio en el que descanso, me inspiro, leo, me entretengo. Hay muchas cosas y todas me entretienen”, señala.

Otro detalle importante es que ese asiento se encuentra dentro de la biblioteca, uno de sus espacios más preciados.

La colección de libros es algo que Robles ha construido con el paso de los años, pero en una esquina especial de su librero tiene tres que le acompañan desde sus inicios en el campo de la moda y son los que destacan la vida de los diseñadores Coco Chanel, Paul Poiret y Cristóbal Balenciaga.

La biblioteca me encanta porque es oscura. Se laqueó de color negro y es bien ‘cozy’. Aquí me siento con mis libros, los ojeo una y otra vez más. Cada vez que quiero ver algo los busco como referencia para cualquier ‘show’. Aquí hay libros de moda, arquitectura, decoración, de todo lo que me gusta”, menciona.

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(Vanessa Serra)

3 esenciales en el hogar de Harry Robles

Arte - El diseñador es un coleccionista y eso se ve desde el momento que se abre la puerta y a través de las decenas de cuadros que tiene en el apartamento.

Libros - Es el elemento esencial en la biblioteca, pero también se ve en pequeños detalles a través del apartamento.

Color - A medida que se transita de una habitación a otra se ve una variedad de tonalidades que le dan personalidad a cada espacio.

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