Loader

Madre e hija crean tienda para destacar la labor de las artesanas

Islanenas es un proyecto que se enfoca en que mujeres puedan vender sus creaciones promoviendo comercio justo
Photo
Lourdes Sierra y Melissa Alvarado son las creadoras del proyecto empresarial Islanenas. (Foto: Suministrada)
  • Compartir esta nota:

Melissa Alvarado y Lourdes Sierra son dos empresarias cayeyanas que por años le dieron vuelta a la idea de emprender en un negocio juntas. Este deseo se hizo realidad en medio de la pandemia, cuando madre e hija lanzaron la tienda virtual Islanenas.com, que tiene como propósito llevar al consumidor piezas artesanales con gran conciencia social.

Mi madre y yo nos lanzamos al empresarismo consciente para ayudar a mujeres artesanas y proteger el ambiente vendiendo artículos de comercio justo (fair trade), ecológicos y hechos a mano. La tienda la abrimos online para poder operar en estos tiempos de pandemia”, explica Alvarado.

El propósito de las empresarias era crear una plataforma que diera espacio a artesanas -principalmente puertorriqueñas, aunque aseguran que hay espacio para mujeres de distintas partes del mundo- pudieran llegar a mercado local e internacional.

Sierra es artesana y comerciante. Además, creció rodeada de moda, pues su padre era sastre. Mientras que Alvarado es una escritora y periodista quien, entre otros temas, ha escrito tanto de moda como de la lucha de las mujeres por sobrevivir en escenarios de pobreza.

“Siempre tuvimos en mente emprender, pero de una manera consciente, de manera que el trabajo que estamos haciendo ayude también a otras mujeres. Es también solidaridad femenina. Queríamos que fuera una tienda física, pero decidimos lanzarla en línea no solamente por las condiciones actuales sino también porque nos permite llegar a otras partes del mundo”, comenta Alvarado.

El nombre de la marca está inspirado en la isla de Vieques, la cual también se conoce como “La Isla Nena”. Además, se trata de un lugar que ambas empresarias estiman y atesoran. Inclusive, Alvarado residió en Vieques por un tiempo y realizó una investigación sobre la alimentación de quienes habitan allí. Los resultados formarán parte de un libro que será publicado el próximo año.

Investigamos que cuando una mujer prospera en la artesanía, sus comunidades progresan. Me di cuenta en esas investigaciones que hay muchas mujeres artesanas que aprenden la labor que practican de sus madres. Hay muchas mujeres millennials que se están tratando de educar. También vi que no hay una plataforma donde venderlo”, destaca la joven escritora.

Como parte de la ayuda que las empresarias les brindan a las mujeres está realizar sesiones fotográficas y redactar las descripciones de cada producto para que resulte atractivo a los compradores.

Alvarado comenta que les tomó cerca de un año hacer las alianzas con los diversos colectivos, artesanas y entidades sin fines de lucro que apoyan esta gestión.

Alvarado y Sierra son miembros y contribuyentes de la Fair Trade Society, por lo que se encuentran muy comprometidas en “fomentar la creación ética de bienes mientras apoya la igualdad de género. Nuestra misión es ayudar a los artesanos marginados vendiendo los productos sostenibles que crean y las mujeres usan todos los días. En especial, queremos defender a las mujeres artesanas, en particular a aquellas que son refugiadas, discapacitadas y sobrevivientes de violencia doméstica y trata de personas”, destacan en su página web.

La iniciativa de la tienda en línea viene acompañada de una revista que busca informar a la gente de lo que hay detrás de los productos que consumen. La nueva edición lleva por nombre “Sisterhood” y presenta las historias de cerca de 20 feministas que hacen la diferencia en las diversas industrias en las que se han destacado. También cuenta con artículos sobre feminismo, equidad racial y empoderamiento.

“Queremos crear comunidad de mujeres que se apoyen unas a otras. La revista es como un esfuerzo de promover a las artesanas, mostrando de dónde vienen, porque muchas veces compramos productos y no sabemos quién los hace”, concluye.

  • Compartir esta nota:
Volver arriba