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Patricia Eaves: una vida sin miedo

La que hasta hace unos meses fue la gerente general de Sprint le ha dado un giro a su camino
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Patricia Eaves -especialista en ventas, mercadeo y servicio al cliente- le da un giro diferente a su vida. (Foto: Luis Alcalá del Olmo)
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Con tan solo siete meses de gestación y pesando tres libras, Patricia Eaves irrumpió en este mundo dejando claro desde su primera bocanada de aire que no se doblegaría ni se rendiría con facilidad. Ese ímpetu es el que ha marcado el tempo de su exitosa vida profesional y personal, convirtiéndola en un referente para las mujeres trabajadoras que buscan un puesto destacado y justo en el mundo laboral.

Sin reservas abre la puerta de su espacio más íntimo, su casa. En ella la agenda transcurre con el trajín diario que parece caracterizarla. En el instante en que se ingresa a la residencia se percibe que en ella habitan amantes del arte, la familia, la música y las mascotas. Velas aromáticas perfuman el ambiente. No hay pared ni rincón en el que no descanse una pintura o una escultura. Fotos y recuerdos de todos los seres queridos pueblan todos los anaqueles y Bella, su preciosa perra, escucha atenta todo lo que se platica. 

Comenzamos nuestra conversación en el área del comedor-cocina que, según afirma, es uno de sus lugares favoritos. “Disfruto la cocina y cocino a menudo. Me encanta hacer arroces, pastas, carnes… preparo un ‘beef Wellington’ que me queda muy bien. Tengo un huerto pequeñito en el patio porque me gusta utilizar ingredientes frescos”. 

Lo aprendido

Al filo de una nueva etapa hace un alto para conversar y reflexionar sobre lo que ha aprendido en los más de 30 años de vida empresarial. Que no se confunda su sosegado hablar y plácido semblante con tibieza. Me aventuro a decir que esa es una de sus mejores estrategias para hacerse escuchar en un campo competitivo y hostil.

“Cuando se empieza a despuntar el foco está en uno. En conseguir avanzar y crecer. Con el tiempo me he dado cuenta de que esa atención se desvía y que una de las satisfacciones más grandes es ver crecer a los que están a tu alrededor. Sentir que les has podido dar oportunidades y herramientas para que se puedan desarrollar y abrir camino. Oportunidades que me hubiera gustado tener y no tuve. Me las gané con trabajo porque soy una ‘workaholic’. Lo veo como ‘pay it forward’. Además, siempre he pensado que eso estrecha unos lazos de lealtad que son los que te ayudan a trazar el camino para una meta común, que se muevan al unísono y contribuyan a tu éxito. No hay manera de que uno pueda triunfar si no es apoyándote y confiando en tu equipo”.

Nuevo aire

Patricia Eaves -especialista en ventas, mercadeo y servicio al cliente- comenzó su carrera en el mundo de la publicidad como parte de la plantilla de Badillo Saatchi & Saatchi. Su segundo escalón lo subió en Casiano Communications donde estuvo en dos periodos diferentes. La empresa de telecomunicación Sprint fue su casa por 26 años, allí comenzó como gerente de ventas y en 1995, luego de un paréntesis, regresa a ocupar la silla que hoy deja como gerente general.

Siempre digo que nadie se retira, uno se retira el día que muere. Se le da giros a la vida dependiendo de la etapa en la que uno se encuentra y las prioridades del momento, es ahí donde estoy. En noviembre acabó un ciclo del que estoy muy satisfecha porque alcancé las metas que me propuse y di lo mejor de mí. Fueron 26 años en Sprint. Una compañía competitiva no solo por el ambiente interno sino porque la industria de las telecomunicaciones es sumamente competitiva”.

Estos tres meses de transición le han permitido observar y evaluar a distancia su crecimiento para así poder sentar las metas que desea alcanzar en esta aventura. Armada con estos descubrimientos se propone asesorar a empresas para evolucionar y aprovechar la tecnología que les permita ser más eficientes y efectivo.

“Ya no me interesan los grandes títulos. Mi norte ahora es aportar desde tras bastidores. Ayudar a otras empresas a actualizarse. No se le puede temer al cambio. Todo lo contrario, hay que aprovecharlo para evolucionar y renovarse y la tecnología es una herramienta poderosísima. En este tiempo he podido valorar lo que me ha hecho exitosa en mi carrera y estoy segura de que una de las cosas que más me ha ayudado es escuchar, escuchar a mis empleados y a los clientes. Estar abierta y receptiva. Soy muy de hacer reuniones para rebotar ideas y oír la información que me llega de los que están más en la calle y actuar con esa información. Lo mismo con los clientes. Se trata de hacerles la vida más fácil. Hoy en día la competencia es grande y las lealtades difíciles de conseguir. Hay que enfocarse en darles la mejor de las experiencias. Con todo este conocimiento estoy segura de que podré ayudar a muchas industrias que ya se han percatado de que tienen que reinventarse para poder insertarse en las nuevas corrientes. Estoy muy entusiasmada porque siento que puedo aportar mucho al país”.

En privado

Entrada la conversación Patricia no demora en dejarnos entrever dónde yacen sus lealtades y pasiones. Su familia, poder pasar más tiempo con su esposo, sus cuatro hijos, cuatro nietos y sus amistades son los motores que la ha impulsado a replantearse su día a día.

“Mi familia siempre ha sido una prioridad, pero quería dedicarles más tiempo y ahora voy a poder hacerlo. Me encanta que mis nietos vengan. Mira, el cuarto de juego que tengo para ellos. Me encanta que estén aquí”. Nos muestra un espacio en el que no faltan detalles para ellos. “Ahora tengo la libertad de acomodar las responsabilidades para gozármelos más”.

Al comentar sobre la colección de obras de arte que posee nos asegura que esta pasión ha sido atizonada por el que ha sido su compañero por los pasados 26 años.

“Mi esposo, Efrén (Pagán) es publicista y tiene una mente muy creativa. Siempre está buscando artistas jóvenes para apoyarlos. A mí siempre me gustó el arte, pero sin duda al lado de él me he expuesto y he aprendido mucho. A los dos nos gusta la música. Mi madre, que era un ser humano extraordinario, cantaba ópera. Por eso disfruto este género, pero en realidad me gusta todo lo que sea buena música. Lo que no tolero son esas en las que sus letras denigran a las mujeres. Mantengo una mente abierta a todo lo que sea aprender, por eso leo y escucho de todo, eso te enriquece y te capacita más para la vida porque la capacidad viene con el conocimiento”.

Uno de los hallazgos en esta transición ha sido percibir en retrospectiva que haber estado tan inmersa en su carrera la había hecho olvidarse de lo más importante, de ella misma.

“Cuando decidí hacer el cambio Efrén, quien ha sido un gran aliado en este proceso, me sugirió que hablara con un coach que él tiene, para que me ayudara a establecer metas a todos los niveles. Te confieso que eso ha sido uno de los aspectos más difíciles de internalizar. Uno de los ejercicios que hay que hacer es revaluar tu vida y buscar maneras de enriquecerla y trazarse objetivos. Todos los días tengo que abrir ese documento para saber si estoy cumpliendo. Esto requiere una tremenda disciplina. Cada vez que lo hago recuerdo lo que hace un tiempo escuché en una conferencia. El conferenciante dijo que había aprendido a vivir sin culpa y sin miedo. He descubierto muchas cosas de mí, con este ejercicio siento que estoy fortaleciendo mi espíritu. Estoy más consciente de ser agradecida, generosa y tolerante con los demás, pero sobre todo conmigo, porque no se puede dar lo que no se tiene”.  

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