Loader

Una alternativa de belleza natural hecha en Puerto Rico

Zaida Thillet hizo de Lemoon Spa una marca especializada en productos confeccionados con ingredientes botánicos
  • Compartir esta nota:

En los últimos seis años la vida de Zaida Thillet, una emprendedora puertorriqueña, ha dado muchas vueltas. Ha conocido de cerca los estragos del desempleo y la enfermedad, pero esos momentos difíciles la han impulsado a innovar y reinventarse.

Thillet es la creadora de la Lemoon Spa, una línea de productos para el cuidado de la piel que tiene como característica principal el uso de ingredientes botánicos.

“Inicio la marca buscando una alternativa natural para el cuidado natural de mi nena, que nació con una piel complicada por el nivel de sensibilidad. Buscando opciones naturales, comienzo a investigar, a trabajar los productos para nosotros en casa. No era algo que queríamos sacar al público”, recuerda.

Thillet posee un bachillerato en psicología, una maestría en psicología industrial y su experiencia profesional es en el área de adiestramiento. Asegura que parte del proceso de capacitar a otros la llevó a prepararse ella en el tema del uso de productos naturales para mejorar la salud de la piel.

Al quedar desempleada decidió dedicarse de lleno a expandir la línea de productos de Lemoon Spa, luego de certificarse como artesana a insistencias de su esposo.

“No fue muy abarcador al principio porque comenzamos con 20 dólares de presupuesto. Según vendíamos, comprábamos y fuimos desarrollando jabones de glicerina, una crema para cortaduras y quemaduras, completamente natural. Con eso nos fuimos dando a conocer”, añade.

Con el paso del tiempo, Thillet recibió una oferta de trabajo que no pudo rechazar y sus jornadas eran extensas. Durante el día laboraba como adiestradora y en la noche seguía preparando los productos en su hogar.

El trabajo era tan extenuante que Thillet pensó dejar a un lado la marca, pero la clientela seguía ordenando. En ese momento Lemoon Spa contaba con 25 productos.

“Cuando me diagnostican cáncer de seno, la marca tuvo un detente porque, más allá del tratamiento, me tuve que ir a Estados Unidos a comenzar el tratamiento porque estábamos en el proceso de María. Me voy tres meses a Estados Unidos y allí comienzo a hacer unos productos para entretenerme, pero entonces cuando regreso, la gente estuvo tan al pendiente del desarrollo del tratamiento, que la gente se desbordó tanto solicitando los productos”, relata.

La enfermedad la llevó a crear productos para cuidar y reparar la piel de manera más natural.

Entre ellos se encuentra un aceite de magnesio y árnica, que se ha convertido en uno de los productos más distintivos de la marca. Su función es relajar mis músculos y aliviar el dolor en las coyunturas. También surgió el Butter a la 2.

“Aquellos que han pasado por un proceso de quimioterapia saben que las células de la piel son las de más rápido crecimiento en nuestro cuerpo y siempre esas áreas endurecidas donde tenemos callosidades son las más difíciles de limpiar el exceso de piel. Creo este producto porque te ayuda a eliminar esa callosidad sin tener que hacer un esfuerzo mayor”, explica.

Pero, una de las recomendaciones médicas durante el tratamiento de quimioterapia era descansar y manteniendo dos trabajos era imposible. En ese momento su esposo decidió entrar de lleno al negocio y así fue como Lemoon Spa se convirtió “en una marca familia”.

“Ya tenemos una página web, tenemos más seguidores, estamos en más actividades, estamos en más tiendas. De una marca que comenzó con un presupuesto de 20 dólares, ya es una marca que tiene sobre 60 productos desde aceite de masaje, lociones completamente hechas en casa, crema para ojos, hidratante facial, magnesio con árnica, un ‘lotion stick’ para el área de las callosidades que se llama Butter2. De ahí vamos creciendo, siempre con una mentalidad de utilizar la botánica natural para confeccionar nuestros productos”, concluye.

  • Compartir esta nota:
Volver arriba