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Una empresaria puertorriqueña abre salón de belleza en medio de la pandemia

La publicista Carmen Cedré sigue apostando a la industria de la belleza con la esperanza puesta en el futuro
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Aunque Cedré nunca ha estudiado ninguna carrera relacionada con el campo de la belleza, es toda una experta en este tipo de negocios. (Foto: Pablo Martínez)
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En medio de la pandemia que ha empeorado el ya maltrecho panorama económico, la empresaria Carmen Cedré decidió abrir su tercer salón de belleza, confiando en un mejor futuro y buscando la manera de darle la oportunidad a más personas a sentirse más cómodos con su apariencia.

A principios de agosto, Cedré inauguró Be Atelier, en el antiguo local de Amado Salón en San Patricio Plaza, centro comercial donde también es dueña de Bloom Salón.

“Estamos en medio de la pandemia y la administración del mall me escribe de que hay una oportunidad de hacer algo en el salón que era de Amado. Mi primera reacción fue pensar ‘hay que estar loco, porque nuestro negocio ha bajado bastante’. Esa reacción inicial fue pensar que sería arriesgado y difícil, pero me puse a pensar que esto no va a durar para siempre y empecé a explorar alternativas. Decidí arriesgarme, porque en los negocios hay que tener valentía”, explica.

El nuevo salón tiene dos niveles y espacio para 24 sillas. Al momento, por la limitación de espacio dispuesta por la Orden Ejecutiva, tiene cinco peluqueros y tres manicuristas en la planta baja. Se trabajan todos los servicios de peluquería.

Próximamente se comenzarán a ofrecer servicios de estética tales como faciales, tratamientos corporales y arreglo de cejas.

En el segundo nivel al momento está operando Om Studio. Cedré explica que cuando vio a través de las redes que la peluquera Laura Om estaba teniendo problemas para arreglar su nuevo salón, no dudó en ofrecerle ese espacio en lo que puede resolver las mejoras del negocio que ya había adquirido.

“El apoyo de mujer a mujer es super importante porque muchas veces nos quedamos solas.

Ha sido gratificante poder hablarnos y entendernos”, menciona Cedré.

Aunque Cedré nunca ha estudiado ninguna carrera relacionada con el campo de la belleza, es toda una experta en este tipo de negocios. La empresaria cuenta con más de tres décadas de exitosa trayectoria en la industria de la publicidad, pero hace unos 15 años pensó en diversificarse sin dejar a un lado su pasión. Así surgió la oportunidad de comprar Bloom Salón en San Patricio Plaza y la aceptó.

Compré el salón, ignorantemente pensando que dirigía una compañía grande y que no sería difícil. Me llevé una gran sorpresa porque es un negocio bien complejo. Cuando llegué empecé a ver lo que tenía que hacer. Nombré a una persona de gerente, que no sabía mucho de salón, pero en la que confiaba y tenía un ‘partner’ minoritario que me ayudaba a manejar finanzas. Tenía un pequeño núcleo que me ayudó en la transición. Con el tiempo me encantó la experiencia del salón, que aunque con muchos tropiezos, cantazos y frustraciones ha sido bien linda y se fue alineando con mi propósito de ayudar a las personas a tener vidas llenas de satisfacción”, comenta.

Hace cinco años dejó de ser empleada de una agencia de publicidad y se dedica únicamente a sus negocios en el campo de la belleza, entre los que también se encuentra el salón Bellíssima, ubicado en Garden Hills Plaza, y el que adquirió el año pasado. Además, ofrece consultoría de mercadeo y publicidad.

Cedré asegura que cuenta con un gran equipo de trabajo formado por personas creativas y que luchan por seguir su pasión. La dinámica de trabajo que se ha dado es tan agradable, que siente que eso es lo que hace que los clientes se sientan a gusto y quieran volver, aun en tiempos de pandemia.

Durante la pandemia ha hecho una inversión grande al adquirir una máquina de purificación de aire, pero el resultado es invaluable pues protege la salud de quienes lleguen a los salones y a la vez hace que tanto el personal como los clientes se sientan seguros.

Cedré comenta que, aunque el panorama económico de la isla se perfila difícil, ella sigue apostando sus negocios para salir adelante y espera con paciencia que todo mejore.

Esto es una carrera que no es de uno o dos meses, pero a largo plazo esperamos poder crea un espacio que llene las expectativas de los clientes con los mejores productos de salón, un equipo talentoso y esa fórmula de buen servicio que nos permite ganarnos su confianza. Estoy optimista y miro al futuro con esperanza y esperamos continuar”, concluye.

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