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35 años con el estilo de Harry Robles

El diseñador celebra su trayectoria con una colección pensada con la esperanza de que estos tiempos difíciles pasarán
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Harry Robles celebra con una inolvidable colección, el amor de su clientela y el reconocimiento como uno de los diseñadores más talentosos de Puerto Rico. (Foto: Suministrada/ Giovan Cordero)
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Para el diseñador puertorriqueño, Harry Robles, las últimas tres décadas y media se han ido rápido, pero se ha disfrutado cada instante de su carrera profesional, pues se considera dichoso por hacer cada día lo que ama: crear moda.

“Se han ido rápido. Mucho trabajo. Siempre me he levantado temprano. Lo más tarde que llego al taller es a las siete de la mañana. Después del huracán María es que he comenzado a coger los domingos libres, porque antes trabajaba unas horas por la gran cantidad de trabajo, pero aprendí que también hay que sacar tiempo para uno. Ahora con la pandemia, trabajo menos días en el taller, pero me considero afortunado de que, en medio de toda la situación, siempre he tenido trabajo”, comentó el diseñador.

Y, aunque la pandemia cambió sus planes de hacer una gran celebración por sus 35 años en la moda, Robles no permitió que el 2020 pasara en vano y se decidió a hacer una colección por todo lo alto, con los elementos de alta costura que siempre lo han caracterizado y cuyas fotos compartió en exclusiva con Magacín.

“La colección no tiene nombre, es una celebración a mis 35 años en la moda y aunque han sido meses muy atropellados por el coronavirus, no podemos dejar de celebrar las cosas buenas que nos suceden”, enfatizó Robles.

El diseñador describió la propuesta como una elegante, clásica, dramática y bien trabajada con detalles de lujo como las lentejuelas, las plumas y las telas ricas en bordados hechos a mano para darle un toque característico a cada pieza.

A Robles no le preocupa que en este momento muchas mujeres hayan reemplazado  ese estilo tan elegante por piezas más cómodas, pues su positivismo lo lleva a creer en que los buenos tiempos regresarán. Por eso, confía en que su estilo atemporal hará de cada una de sus creaciones una pieza que sus clientas lucirán con elegancia no importa el año.

 “Es una colección de alta costura, no es lo que estamos viviendo en estos tiempos, pero es lo que sé hacer y es lo que la gente espera de mí. En estos tiempos, las mujeres me llaman y mantienen esa ilusión de que todo pasará y volverán a vestirse para sus fiestas. Porque a la mujer puertorriqueña le gusta vestirse y le gusta la moda”, explicó.

Como en todas sus colecciones, en esta no faltan los colores blanco y negro, pero a estos se unen otros como rojo, azul marino, metálicos, amarillo, verde, fucsia y rosado.

De tú a tú con el diseñador

En una conversación con Magacín, Robles no solamente describió su nueva propuesta, sino que se embarcó en un viaje en el tiempo para recordar sus inicios, exaltar a quienes han sido fuente de inspiración y dar su visión de lo que se necesita para que el mundo de la moda pueda sobrepasar este momento difícil y salir airoso.

¿Hay cosas, procedimientos o técnicas que aún utilices y que sean similares a las que aprendiste en tus comienzos?

La técnica que utilizo siempre va a ser la misma. El montaje y el forrado es igual en cada pieza y lo hacemos con mucho ojo al detalle. En esta colección, vemos trajes plisados, que siempre los he usado, así como los bieses. También el volumen y los lazos que me encantan. Esta vez no usé drapeados que siempre están en mis colecciones.

Utilizo técnicas de alta costura, que en un principio y para la persona que no conoce los procesos de la moda pueden parecer difíciles, pero una vez haces el primero y luego el segundo, ya los demás se hacen fácilmente.

En 35 años, has logrado tener una clientela leal y muy exclusiva. Muchas personas pueden imaginarte como un director de orquesta que anda dando instrucciones por tu taller, pero la realidad es que hay tareas que solamente haces tú, ¿cuáles son?

Yo diseño el vestido, hago el patrón y corto la pieza. Siempre he sido mi patronista y mi cortador. Si hay un drapeado, lo hago yo.

Ahora, como no hay bordadores en Puerto Rico, las piezas se mandan a bordar afuera, pero siguen siendo únicas. En pocas ocasiones, compro alguna tela ya bordada, pero me gusta que cada pieza sea única, así que prefiero diseñar el bordado y mandarlo a hacer. Pero el proceso de montar ese bordado en la pieza lo hago yo.

Desde mis inicios, aprendí a trabajar en todos los aspectos de una colección y hoy, aunque tengo tremendo equipo, también hay mucho trabajo y me gusta estar involucrado en todo el proceso.

¿Cómo ha sido poder ver los cambios tan radicales que se han dado en estas tres décadas y media?

Empecé en los 80 y desarrollé mi estilo clásico, pero me gustan mucho los detalles vistosos. Cuando llegaron los 90, recibí críticas porque no me ajustaba al minimalismo, pero a esa clientela que ya venía conmigo le siguió gustando lo que yo hacía porque no le gustaba el minimalismo.

El minimalismo fue un movimiento que vino de New York, pero no lo veías en Europa que era de donde venía la alta costura. Allá se seguía viendo el volumen y los detalles bien cuidados.

Eso no quiere decir que no me ajuste a algunas tendencias. Siempre he sido clásico, pero dentro del clasicismo podía poner algo moderno. Si la mini estaba de moda, ponía una en la colección. Hay que seguir las tendencias de colores y formas, pero siempre me he enfocado en un estilo atemporal que se vea elegante y de buen gusto.

¿Cómo ha variado tu estilo con el paso del tiempo?

He podido ir con el tiempo sin perder mi esencia que es ser clásico. Mi clientela es clásica, una mujer con poder adquisitivo y eso es algo que se logra a cierta edad. Son piezas caras y ya la mujer a esa edad en la que muchas pueden pagarlas son más clásicas y conservadoras.

Cuando empecé, experimenté muchas cosas, y eso se hace cuando eres joven, hasta que llegas a ese estilo que te caracteriza.

En mis inicios en la moda, trabajé con Carlota (Alfaro), con David Fernández y con Fernando (Pena). Pude ir al taller de Nono (Maldonado) y de Luis Fuentes. En ese momento la moda era más clásica.

Con quien más trabajaba era con Carlota Alfaro, pero no me parecía a ella. En aquel tiempo, era más moderno.

En 35 años el mundo y la economía han tenido momentos difíciles, ¿has pensado en quitarte en algún momento o en modificar tu negocio de alguna manera? ¿Qué has hecho para seguir a flote?

Ahora mismo en la pandemia, todos estamos en el mismo barco. Sigo teniendo trabajos y también tengo mis chavitos guardados, pero me mantengo haciendo algo, aunque no tanto como antes.

Tienes una clientela fiel, al punto que ya has vestido a varias generaciones dentro de una misma familia, ¿cuál entiendes que es la razón para que sigan contigo por tantos años?

Tengo clientela y la mantengo por la responsabilidad que demuestro hacia ella, además que siempre busco que las piezas entallen bien en cada cuerpo.

En un show es fácil, porque haces la ropa para una modelo, pero en la vida real no todos los cuerpos son iguales. Puedes tener talento, pero si no sabes complacer una clienta, no vas a tener éxito. Complazco a todo el mundo.

Me he ganado el respeto de ellas. Desde que empecé, he seguido agrandando ese grupo de clientes y siempre he tenido trabajo.

He tenido oportunidad de hacer un show de New York, pero pienso que para qué gastar tanto dinero si no tengo un inversionista que entonces me ayude a hacer esa colección comercial. Prefiero presentar aquí y vender aquí antes de gastarme 100 mil dólares en un show afuera. Ya yo soy un viejo en esto y lo veo de otra manera. Aunque siempre digo que no es tarde para uno llegar.

¿Te consideras una persona perfeccionista?

Cuando empiezo una colección, me la disfruto cuando comienzo a hacerla. Una vez está hecha, ya no la miro tanto. Lo difícil era hacerlo.

Soy perfeccionista. Creo que mi ropa tiene su magia. Puedo distinguir un traje mío de otros diseñadores. Era lo que veía de Carlota y de Fernando Pena. Para mí, la ropa de ellos era perfecta. Eso era lo que quería lograr y lo que he logrado.

¿Cómo defines el éxito? ¿Sientes que lo has alcanzado o piensas que todavía te faltan cosas por hacer para sentirte realmente exitoso?

En mis 35 años, he ido creciendo poco a poco. Me he ido atemperando a cada década con mi clasicismo y cada vez tengo más clientas. Las cosas siguen fluyendo. No tengo temporadas fuertes, porque trabajo igual todo el año.

El éxito es seguir trabajando y haciendo lo que me gusta. Lo más importante para tener éxito es trabajar. Tienes que seguir haciéndolo porque nadie lo hace por ti. No me veo en una silla sentado dando órdenes y eso no lo voy a hacer. No dejaría de hacer nada de lo que estoy haciendo hasta ahora. Siento que soy profeta en mi tierra.

Créditos

Fotos: Giovan Cordero

Modelos: Ana Paola, Karla Santori y Elijah Rodríguez, de Element Model & Talent Management

Accesorios: Eva Guadalupe

Calzado: Christian Laboutin, de SUOLA

Arreglo de modelos: Raiza Montes

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