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Jaer Cabán se distingue por sus diseños vanguardistas y atrevidos

Conoce un poco más de la trayectoria del ganador del certamen “Fashion Mask Award”
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El diseñador Jaer Cabán es un apasionado del arte y la moda, disciplinas que une en cada una de sus propuestas. (Foto: Neidy Rosado)
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Si algo puede describir cada colección que Jaer Cabán presenta en pasarela es ese balance entre elementos sorpresas y detalles extravagantes que usualmente se ven en las pasarelas internacionales y creaciones que su clientela puede ajustar a su diario vivir o a ocasiones de gala.

Para el joven creativo, esa es la fórmula que le permite alimentar esa creatividad que lo mantiene constantemente creando cosas nuevas y atrevidas, pero que a la vez es consciente de que su propósito es llegar a diferentes públicos.

“Me da mucho miedo ser diferente, más de lo que la gente se imagina. Tengo una inseguridad saludable. Siempre que tengo dudas le enseño fotos a mi esposo y a la gente del taller. Pido opinión y veo opciones. Me gusta presentar cosas diferentes pero que tengan sentido. Quiero que, si viene alguien que no sepa nada de moda, no vea una loquera y ya, sino que vea el concepto completo. No me gusta que la gente vea la moda como algo que me tengo que poner porque sí, sino como un proceso creativo en el que hay arte”, destaca.

Desde sus comienzos, Cabán se ha caracterizado por su estilo irreverente. Sin embargo, ha logrado hacer las paces con una propuesta un poco más comercial y uno de sus mayores éxitos es que clientas de diversas edades han logrado comprenderlo. Ya ellas saben que en un desfile pueden ver una pieza transparente, pero ellas pueden llevarla forrada y que tal vez esa blusa que tanto les gustó pueden usarla con una falda menos llamativa de lo que se mostró en la pasarela.

“Mi gran reto es que, aunque que sé que tengo que sobrevivir y mantener un taller, siempre trato de presentar esta visión de moda con un ‘wow factor’ ya sea al principio o al final. Escojo un tema y me gusta empaparme, ver documentales y conocer más, pero al final no lo llevo literal a lo que es la colección”, destaca el diseñador.

El impacto de la pandemia

El COVID-19 apareció en el panorama mundial en un momento crítico para los diseñadores de moda, justo cuando comenzaba una de las épocas de mayor trabajo. El encierro y la falta de mascarillas para proteger la salud llevó a muchos -incluyendo a Cabán- a comenzar la producción de cubrebocas.

Cabán fue el ganador del certamen “Fashion Mask Award”, una iniciativa de MAGACÍN y WOOLITE para destacar la creatividad de diseñadores locales al confeccionar mascarillas. Para la pieza, utilizó flores en tela cortadas en láser sobre un lienzo blanco.

“Fue una gran sorpresa ganar. Durante la competencia me había reunido con mi mejor amigo y mi esposo, les dije que si ganaba me gustaría que parte de ese premio usarlo para donar mascarillas. Nos decidimos por un hogar para ancianos. Me fui en el viaje pensando que fueran mascarillas con algún estampado que les traiga felicidad. Hablamos de pilones de dulces y de repente recordamos en que usé el estampado de los billetes de lotería para una colección. Estoy esperando que me lleguen las telas para empezar la producción”, menciona.

Aboga por el oficio de la costura

Aunque en su taller cuenta con el equipo de profesionales necesarios, Cabán enfatiza que en medio de la pandemia, cuando faltaba mano de obra para hacer mascarillas, brilló más que nunca la labor de las costureras.

Hace décadas, en Puerto Rico había muchos profesionales de la aguja, en su mayoría mujeres, pero con el paso del tiempo y el establecimiento del concepto de diseñador de moda, este oficio ha ido desapareciendo.

Cabán menciona que la pandemia nos ha demostrado que es momento para dejar a un lado el estigma y darle el valor que estos profesionales merecen.

“El oficio de la costurera se ha menospreciado y en parte es porque cuando alguien se interesa por la moda todo el mundo quieren ser el diseñador. Tenemos que darle el valor y la importancia a la profesión de la costura, a la operaria. Es algo que se ha perdido y en la medida que lo rescatemos y lo veamos con respeto, vamos a poder desarrollar una industria de la moda más amplia”, destaca.

Estudiante aventajado

El interés de Cabán por la moda comenzó desde la niñez mostrando  talento para el dibujo. “El primer traje que mi familia recuerda que dibujé fue el traje de novia de mi tía. Tenía seis años y escuchaba hablar del traje, y lo dibujé. Quedaron en ‘shock’ porque era igual al traje”, recuerda.

Estudió en la Escuela Central de Artes Visuales y cerca del plantel había una tienda especializada en la venta de comics donde Cabán compraba algunos al salir de clases. Al llegar a la casa, copiaba las figuras de los personajes y les cambiaba la ropa. Al salir de la escuela su plan era irse a estudiar diseño de moda a Nueva York, pero no solicitó a tiempo.

Buscando opciones encontró que la Universidad Católica de Ponce ofrecía un grado asociado en diseño de moda y para allá se fue.

Cabán destaca que la experiencia en La Perla del Sur fue muy buena. Conoció lo que era vivir solo, ser responsable de sus cosas y lo que necesitaba para convertir sus bocetos en prendas de vestir.

“Cuando llegué no sabía ni coser ni hacer patrones. Cuando me gradué en el 2004 ya había hecho trajes para clientes. Tenía mucho interés y le saqué el jugo a mi profesora Mangual, que fue una de mis mentoras”, comenta.

Una de las cualidades de Cabán es saber escuchar y aprender. Por eso, aprovechó al máximo el internado que realizó con el diseñador Luis Antonio, “con él aprendí cómo se hacían los desfiles. Gran parte del método que uso ahora, lo aprendí de él”.

Más adelante trabajó con Marta Negrón, creadora de la línea Reina Mora y tomó la decisión de estudiar un bachillerato en diseño de moda en la Escuela de Artes Plásticas.

En el recinto educativo ubicado en Viejo San Juan también encontró profesores muy comprensivos que le dieron el espacio para prepararse para un evento que le dio alas a su carrera, el Coors Light Catwalk. Este era un evento que realizaba la marca de cerveza a principios del año 2000 para impulsar la carrera de diseñadores de moda. Cabán, quien ya había participado en la Kermesse de la moda en el 2006, se preparó y ganó.

Recuerda que también participó en el evento “A Night Full of Glamour”, organizado por el “stylist” Christian Ramírez y la diseñadora Jackie Tejada.

Por años participó en varios eventos de moda con la etiqueta de novel, para luego comenzar a presentarse solo. Ha llevado su moda a eventos internacionales, como el Latin Fashion Week que forma parte del calendario de la Semana de la Moda de Nueva York.

Nuevo proyecto

Cabán menciona que en los pasados seis meses su taller ha estado dedicado a la producción de mascarillas, pero su cabeza sigue llena de ideas que espera poner en práctica tan pronto la vida vuelva a la normalidad.

Mientras tanto, hay un proyecto que tenía en mente desde principios de año y que espera lanzar antes que termine el 2020, una colección de ropa casual para mujeres de 45 años en adelante. La nueva marca llevará por nombre Tag by Jaer Cabán.

Cabán señala que una gran inspiración para la creación de esta línea es su madre, Gladys, una mujer a la que siempre le ha gustado la moda. Inclusive, uno de los recuerdos más remotos de la niñez del diseñador es verla a ella con faldas anchas y pedirle que diera vueltas para ver la tela en movimiento.

Muchas de las cosas que he hecho ha sido siguiendo ese ‘feedback’ que ella me da. Esta línea lo que hace es llevarles piezas ‘fashion’ y que a la vez la mujer sea cómoda al ponérselas. Toda la línea va a ser con el toque Jaer Cabán y voy a estar experimentando con distintas telas”, enfatiza.

Las piezas van a estar enfocadas en la vida en el trópico y, al estar disponible a través de la web, Cabán confía que tendrá clientela de fuera de Puerto Rico.

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