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La mascarilla toma auge como objeto de moda y protección

Desde las celebridades hasta las casas de moda y los diseñadores le dan un toque a este artículo tan buscados en medio de la pandemia del coronavirus
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La cantante Billie Eilish luce un conjunto Gucci, incluyendo mascarilla, durante la más reciente edición de los Grammy. (Foto: AP)
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En el mundo entero se ha marcado un antes y un después del coronavirus. Por supuesto, la industria de la moda no está exenta de ese hecho que está transformando los patrones de consumo de quienes siguen de cerca las tendencias que las grandes empresas y diseñadores imponen cada temporada.

La compañía WGSN -una librería virtual de tendencias que se dedica a realizar informes de tendencia- destaca la cuarentena existente como manera de combatir la pandemia dará paso a nuevos patrones de consumo.

WGSN destaca en uno de sus informes que con la propagación del coronavirus se enfoca en una tendencia que ya ellos habían pronosticado que tendría mayor auge en el 2021 y es la creación de indumentaria que ofrezca mayor protección.

Una pieza con historia

Esa necesidad de tener a la mano los accesorios que brinden la oportunidad de mantener a salvo el cuerpo y la cara inicialmente surgía como una manera cuidarse de la contaminación ambiental y en los primeros meses del año se ha convertido en escudo del coronavirus.

Las mascarillas se han usado desde las primeras pandemias en el 1320, con la tenebrosa mascarilla que utilizaban los médicos para atender la plaga de la peste en Europa que dejó muerto un tercio de Europa y Asia. Comenzó en Asia, pasó por Italia, hasta expandirse en Francia y España hasta llegar a Londres y norte de Rusia. Muchas personas veían este tipo de enmascarado como un ‘ángel de la muerte’ y fue utilizada por los médicos para todo tipo de pandemia hasta la era victoriana”, destaca el historiador de moda, Joseph Da’Ponte.

Da’Ponte señala que, desde entonces, la mascarilla ha estado presente en diversos momentos históricos, como el brote de neumonía que afectó Europa en el 1910 y luego en la pandemia de 1918, denominada como “fiebre española”.

“En el siglo veintiuno, para el 2002 en Asia atacó el Sars lo cual hizo que reapareciera en el diario del uso de la mascarilla para países como China. Más adelante se mantuvo el uso de ésta como medio preventivo por la contaminación. Marcas como Chanel, Gucci, Louis Vuitton, Supreme, Palm, Angels, Fendi, Off-White y Bathing Ape han creado máscaras como moda, accesorizando sus piezas del diario”, añade el historiador.

En la moda, la mascarilla se coloca como un “accesorio” que, además de cubrir el rostro, es un elemento que revela mucho de la personalidad de quien la lleva, destaca la “stylist” Claudia Madrid. Pero, hay que tener claro que el uso de la mascarilla ya lleva un tiempo viéndose entre algunos artistas que la usan como parte de su “total look”. Tiempo antes de que el coronavirus amenazara la salud mundial, el trapero boricua Bad Bunny y la cantante Billie Eilish ya le habían dado un estilo propio a este objeto. Inclusive, Michael Jackson utilizó mascarillas en algún momento.

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El cantante Bad Bunny acostumbra utilizar mascarillas en combinación con su ropa. (Archivo)

En el último mes y medio, como medida para protegerse del coronavirus, otros artistas han mostrado en las redes cómo viajan con sus mascarillas quirúrgicas puestas. La actriz Gwyneth Paltrow compartió con sus seguidores una foto mientras volaba a París; de igual forma la modelo Bella Hadid, la cantante Selena Gómez y la actriz Kate Hudson.

En días pasados publicó la noticia de que Tala Alamuddin, cuñada de George Clooney, comenzó a diseñar mascarillas. Parte de lo recaudado por las ventas será donado a la Cruz Roja.

Desde que el brote del coronavirus comenzó a crear alarma mundial en los primeros dos meses del año y las mascarillas se convirtieron en un objeto difícil de encontrar, las grandes casas de moda comenzaron a mostrar sus opciones.

La marca Off White no tardó en presentar sus modelos en blanco y rojo. Louis Vuitton hacía lo propio con una pieza un poco más irreverente con grandes dientes dibujados en la parte del centro y su logo. Mientras tanto, la opción de Fendi fue una de las más conservadoras teniendo como protagonista el logo de la marca en terciopelo negro.

Estas opciones, al igual que muchas otras, comenzaron a tener buena salida, sobre todo entre celebridades, modelos e invitados a la Semana de la Moda de París, que se celebró la primera semana de febrero.

“Hace un tiempo, los diseñadores venían mostrando mascarillas en sus colecciones, McQueen, Gucci y Prada, entre otros. Lo veíamos como extravagantes y hasta un punto ridículo. Creo que ahora vemos otro lado de la moda. No solo puede prevenirte la propagación sino que será una pieza más de nuestro guardarropa”, opina el diseñador Elier Aubret, quien recientemente compartió un tutorial para hacer tu mascarilla en casa.

Tanto Aubret como Madrid señalan que alrededor del mundo, en ocasiones inspirados por las celebridades, son muchas las personas que le han dado el toque personal a las mascarillas, llevándolas en todo tipo de estampados y con aplicaciones. Esto los lleva a intuir que, una vez el mundo haya superado la pandemia, la mascarilla se quedará por mucho tiempo en la lista de accesorios de diario a la que ya se ha sumado.

Aubret menciona que la gente lo ha comenzado a ver “como necesario para salir a la calle, de la manera que las gafas te protejan del sol, la mascarilla de cualquier virus”.

Por su parte, Madrid también afirma que, eventualmente, su uso se va a convertir en la norma.

“Creo que vamos a estar viendo muchas personas con estas mascarillas, porque aparte de cuidarte, sirven de distracción en momentos tan difíciles como el que estamos pasando ahora. Entiendo que ya no podemos hacer muchas otras cosas más, podemos desarrollar un poco el proceso creativo y distraer la vista de ese elemento con una apariencia tan médica. Ojalá pudiera llegar el momento en que se puedan confeccionar con los materiales que de verdad ayuden a mantener el virus fuera”, expresa la “stylist”.

Unidos por la salud

En Gran Bretaña, el Concilio Británico de Moda está trabajando en conjunto con el Departamento de Estrategia Comercial, Energética e Industrial y el Departamento de Salud y Asistencia Social para buscar diseñadores y fabricantes de moda para hacer mascarillas. De igual forma, en España, la Asociación de Creadores de Moda de España (ACME) ha colaborado con el gobierno, algunos creando ellos mismos la tan buscada pieza y otros prestando sus talleres y equipos para que se puedan confeccionar.

“El sector de la moda de autor es solidario y comprometido, capaz de arrimar el hombro, a pesar de que está siendo uno de los más castigados por el coronavirus”, dijo a la agencia de noticias EFE, Pepa Bueno, directora ejecutiva de ACME.

En Puerto Rico, diseñadores como Elier Aubret, Tania Andrea y las marcas Manchada y Vigo diseñan y confeccionan este tipo de mascarilla.

Cabe destacar que, aunque se ha especificado que las mascarillas efectivas para bloquear el coronavirus son las de tipo N95, la realidad es que parte de la población está utilizando otros estilos como método para cubrirse el rostro y no estar tan expuestos si tienen que salir, como parte de las excepciones establecidas en la orden ejecutiva de la gobernadora Wanda Vázquez. Si las utilizas es importante desinfectarlas adecuadamente después de cada uso.

Ruby Dávila Rendón -cofundadora de Retazo, una empresa que se encarga de apoyar el desarrollo de diseñadores y líneas que tienen el potencial de manufacturar en la isla- señala que Puerto Rico cuenta con la capacidad de manufactura entre fábricas, talleres de costura y diseñadores independientes para realizar este tipo de producción.

Todo requiere de una variación de materiales, tal vez algunos sustitutos a los establecidos por salubridad es el confeccionar mascarillas en telas orgánicas o fibras naturales como el algodón, asegura Dávila Rendón.

“La elaboración y confección de costura que requiere este tipo de mascarilla es uno sencillo y técnicas básicas, lo que permite a los operarios de costura o diseñadores tener la capacidad suficiente para producción en volumen. En estos momentos de emergencia contamos con varias fábricas alrededor de la isla con 500 operarios diestros para realizar este tipo de trabajo y las cooperativas y talleres pequeños también cuentan con la destreza para realizarse”, explica Dávila Rendón.

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