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La moda vintage te permite llevar un traje de novia con historia

La princesa Beatrice optó por llevar un vestido de su abuela el día de su boda y deja al descubierto una tendencia que cada vez toma mayor auge
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La princesa Beatrice usó para su boda un vestido que llevó la reina Elizabeth II a una actividad en el parlamento en 1966. (Foto: AP)
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Dice una vieja tradición de boda que, para tener un matrimonio feliz, la novia debe llevar “algo viejo, algo nuevo, algo azul y algo prestado” el día de su casamiento. Con el paso del tiempo esa costumbre sigue siendo importante para algunas novias más por un asunto de nostalgia que de superstición.

Hace unas semanas, la princesa Beatrice de Inglaterra sorprendió a muchos al casarse con el empresario Edoardo Mapelli Mozzi en una íntima ceremonia celebrada en la Capilla Real de Todos los Santos en Royal Lodge, en Windsor. Pero lo que más llamó la atención fue el detalle que salió a la luz el día después del evento, la novia utilizó un vestido que su abuela, la reina Elizabeth II, usó en un evento en 1966.

Pero no quedó ahí, pues, además de la prenda de vestir creada por Norman Hartnell, la hija del príncipe Andrew y Sarah Ferguson usó la tiara de diamantes que la reina usó el día de su boda en 1947.

Según las empresarias Elda Samano y Valeria Bosch -propietarias de las tiendas Isabella Bride y Len.T.juela, respectivamente- el vestido solo tuvo pequeñas modificaciones, como añadirle un par de mangas cortas tipo globo y eliminar los lazos que la pieza original lleva sobre los hombros.

“Le eliminaron el volumen en la falda. Imagino que la reina lo usó con una especie de cancan porque en la princesa se veía con una caída más natural en el tafetán. En la princesa se veía más moderno”, dice Samano, quien además es diseñadora de moda.

Las expertas comentan que se trata de una costumbre que no solo involucra la tendencia de la moda vintage, sino que también agrega un valor emocional mayor a un día tan especial como el de la boda.

Ambas comentan que utilizar un vestido de segunda mano para casarse es una tendencia que cada vez se populariza más.

“Es bastante usual. Se ha estado viendo más en estos momentos -de la pandemia- lo que es la tendencia de usar vestidos vintage, principalmente que sea de la familia porque tiene ese valor sentimental que algunas desean llevar el día de la boda. Está cogiendo auge usar algo vintage, ya sea el vestido o algún otro elemento como tal en el ajuar”, menciona Samano.

Bosch destaca que llevar un vestido de segunda mano para casarse no era tan común entre las novias hasta hace unos años, en parte porque la tendencia “vintage” se ha comenzado a popularizar en esta área de la moda y también porque para muchas novias es un “dolor de cabeza conseguir el traje perfecto a un costo amigable al bolsillo”.

Ambas expertas aseguran que lo que ha sido muy común a través de los años es utilizar el tocado o algún accesorio “vintage”, pues tienden a ser piezas que se guardan como tesoros familiares que pasan de una generación a otra.

En los accesorios es muy común. Desde pantallas, collares de perlas hasta broches para el ramo y accesorios para el cabello. Dicen que es de buena suerte el día de tu boda llevar algo ‘viejo’ y ahí es donde entra la majestuosidad de poder llevar alguna prenda familiar que haya pertenecido a nuestras abuelas o madre. Pienso que esto les da un toque aún más romántico y significativo a las novias en ese día especial”, comenta Bosch.

 

¿Qué es una pieza “vintage”?

No importa si se trata de una prenda de vestir o de cualquier tipo de accesorio o joya, para que una pieza antigua pueda llevar este calificativo debe tener más de 25 años, explica Bosch. No se trata de algo viejo, sino de un ítem antiguo que ha mantenido su esencia y su estilo con el paso de los años.

Bosch aclara que, el hecho de que sea una pieza antigua no le resta glamour, “al contrario, he tenido en mis manos piezas con tanta pedrería y detalles que pasarían como un traje de un diseñador contemporáneo de alta costura”.

“Además de cargar historia, tengo que decir que las telas de antes y el tiempo que se invertía en los detalles son otra cosa casi insuperable. Puedo reconocer un traje ‘vintage’ sólo de virarlo al revés y ver sus terminaciones y construcción o de solo poder observarle botones en lugares donde una prenda contemporánea probablemente nunca los tenga. La atención al detalle antes era primordial y eso es palpable para los que valoramos esto”, destaca Bosch.

Si te interesa utilizar una pieza “vintage” para tu boda, Bosch sugiere revisar y retocar las costuras en caso de que sea necesario pues, aunque son piezas de alta calidad, muchas veces llevan mucho tiempo guardadas y pueden necesitar retoques.

“Soy partidaria de alterar las piezas vintage y darles una nueva vida e historia. Para mí, es usual que se hagan alteraciones en mangas, escotes y largos. Siempre también es muy común que se le añada hasta algún tipo de pedrería si el traje le pareciera muy sencillo a la novia. Es cuestión de gustos y creatividad. Siempre les digo a las novias que lo más importante en este proceso es que ellas se sientan cómodas y felices con lo que van a llevar puesto. Ese día siempre es especial para nosotras y es el día en el que nos queremos ver más hermosas que nunca así que como la novia se sienta con su ajuar, es lo que va a quedar proyectado en esos recuerdos”, menciona Bosch.

Por su parte, Samano asegura que telas como el tafetán y el raso se conservan bien a pesar del tiempo, pero hay que estar pendiente del estado en el que pueden estar las aplicaciones y bordados originales.

“Hay que tomar en consideración que, si el vestido tiene bordado, se encuentre en buen estado, porque si no están en buen estado desmerece la pieza y se ve como una pieza vieja, en vez de una pieza ‘vintage”, explica Samano.

En caso de que tengas en planes casarte y estés pensando en la posibilidad de utilizar un vestido de segunda mano de algún ser querido, las expertas destacan que debes tomar en cuenta el valor sentimental que esto le añade a ese día tan importante.

“Además, le estás dando una vida más larga. La mayoría de las personas piensa que un vestido de novia te lo puedes poner usa sola vez y ya. Por eso, cuando diseño un vestido para una clienta busco que sea una pieza que puedas usar por separado para otra ocasión”, concluye Samano.

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