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En exclusiva, un recorrido por el espacio de Jean Paul Gaultier

Magacín visitó el atelier donde el modisto francés expone sus colecciones y las muestra a sus clientes más exclusivos
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Adentrarse en el atelier del diseñador, con "el permiso" de tocar cada pieza y observar de cerca cada detalle te brinda otra perspectiva. (Liz Sandra Santiago Rivera)
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París, Francia - Ver la ropa en la pasarela, a distancia y ajustada a la silueta humana es una experiencia exquisita. Las luces, la música y la manera particular en la que cada modelo se mueve son elementos que se unen para crear un ambiente particularmente glamouroso.

Sin embargo, adentrarse en el atelier del diseñador, con "el permiso" de tocar cada pieza y observar de cerca cada detalle te brinda otra perspectiva. El glamour sigue estando presente, pero comienzas a crearte una idea de las horas de trabajo y la creatividad detrás de cada una de las piezas.

Luego de haber presenciado anoche el concurrido desfile de despedida del diseñador Jean Paul Gaultier en la Semana de la Alta Costura de París, esta mañana Magacín tuvo la oportunidad de visitar el taller del modisto, ubicado en el 325 de Rue Saint Marin en el centro de París.

Para acceder hasta el espacio Gaultier hay que subir unas impresionantes escaleras en las que el olor a incienso va incrementándose hasta llegar a la puerta del área donde se recibe a las clientas.

El salón es espacioso, de techos altos, paredes blancas y muebles negros.

En el centro domina un gran espejo y otros más pequeños en lugares estratégicos.

La luz natural entra por los amplios ventanales cubiertos por cortinas finas, lo que permite que cada elemento se aprecie con claridad de una manera diferente a como se ven a lo lejos y con los focos que alumbran la pasarela.

Ocho "racks" en tubos de plata cromada, con detalles en cristal y luces en la parte superior contienen algunas de las piezas de la colección primavera-verano 2020 de Gaultier. Completa la ambientación los 15 maniquies vestidos y las dos grandes mesas con joyeria, que dan la impresión de que se trata de una exhibición puesta en la sala de un museo.

"Aquí solo hay parte de la colección. Fue imposible sacarla toda en tan poco tiempo y lo que hicimos fue un escogido para mostrarle a un grupo de clientas que llegará en una hora", explicó brevemente la encargada del lugar, mientras algunos miembros de la prensa se paseaban por el salón.

En uno de los muebles quedaban los restos de algunos ganchos con las descripciones de los "outfits" y las fotos de las modelos. Algo que se acostumbra hacer en los desfiles y que estaba como muestra de todo el trabajo que se resliza antes, durante y después de un desfile.

Con esta visita al taller culmina la travesía de Magacín a la Ciudad de la Luz para presenciar el cierre de un importante capítulo en la carrera de uno de los diseñadores más reconocidos y exitosos de su generación.

Ahora queda esperar cuál será el próximp proyecto de Gaultier el eterno "enfant terrible" de la moda.

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