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Irina Shayk: la nueva musa de las fragancias de Jean Paul Gaultier

La famosa modelo se convierte por primera vez en el rostro de un perfume que evoca un mensaje de liberación y provocación a tono con su personalidad, según confiesa
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Irina Shayk es la nueva imagen de la fragancia Scandal A Paris de Jean Paul Gaultier. (Fotos: Suministradas)
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Lo menos que imaginaría el rey Luis XIV cuando hizo plantar en París una alameda en continuidad con la calle central del Jardín de las Tulerías -lo que es hoy la Avenida de los Campos Elíseos- a fin de crear un efecto grandioso para la llegada al palacio real, fue que entre la Plaza de la Concordia (donde arranca la elegante “avenue”),  hasta el Arco del Triunfo (donde concluye), de lunes a viernes se formaría un embotellamiento de autos de dos kilómetros de largo cada mañana de jornada laboral.

En ese mismo tapón, entre bocinazos y cortes ¿de croissant?, Bad Bunny salió con “Mía” en la radio y el chofer francés, que insistía que llegaríamos a tiempo a la cita con Irina Shayk, post incendio de la Notre Dame, en las oficinas de Puig, empezó a llevar el ritmo con la mano por encima del volante.

La avenida tiene árboles y bloques de edificios a ambos lados, principalmente los escaparates de las tiendas de alta costura sinónimos del lujo mundial. La esquina de Louis Vuitton, Dior, Chanel, Cartier, Tiffany, Hugo Boss, otras tantas marcas deportivas y hasta de autos.

Pero reloj y vehículo no avanzaban al mismo paso. Así que con el Arco del Triunfo como señal enhiesta en frente, la anfitriona, María del Pino García Santoyo (gerente de digital y medios para Latinoamérica de Puig) y yo, a la cuenta de tres, salimos corriendo -en medias largas de encaje negro, falda plisada y botas de tacón, en mi caso- en plena calle. Porque escándalo sería llegar tarde, después de que Magacín tenía la única entrevista en solitario -y no en bonche de periodistas- con Irina. O sea, con la famosa modelo rusa Irina Valeryevna Shaykhlislamova, novia de Bradley Cooper por aquellos días -único tema vedado para la ocasión- que había encandilado al naturalmente escandaloso genio francés, Jean Paul Gaultier.

Un jugo rosa

Correr salvó el turno. Irina llegó con su representante poco después. Como era de esperarse: altísima, flaquísima, bellísima. Llevaba el cabello en un moño repelado y apretado partido al lado, cara lavada, solo un toquecito de brillo para labios, ataviada en un dos piezas color vino de raya diplomática y hombros importantes firmado por Gaultier, provocador por excelencia. 

Sabiendo perfectamente cuál es su mejor lado y por dónde entraba la luz en la habitación con ornamentaciones neoclásicas en todo el techo, Irina asumió su lugar.

Su voz posee la aspereza de las consonantes sonoras que se pronuncian mediante la vibración de las cuerdas vocales en ruso. Su inglés es intensamente ruso y remata casi cada oración con un “You know”.

Muchas veces asociamos un aroma con un recuerdo, ¿cuál es ese olor especial que evoca tu memoria?

De seguro. Cuando era pequeña crecí en un pueblito y teníamos un jardín donde habían árboles de pera, y ese olor dulce y fresco siempre me remonta a mi niñez. Entonces fue muy curioso cuando me presentaron este perfume, para ser el rostro de Scandal a Paris, cuya nota de salida es precisamente de pera. Así que me encantó desde el principio, porque me resultaba muy familiar. Aparte de que también tiene notas de jazmín y miel.

¿Eres del tipo de mujer que acostumbra usar perfume todos los días?

¡Yo uso Scandal! (risas). Con los perfumes hay que tener cuidado porque pueden rebasar tu personalidad. Los aromas me gustan, pero soy del tipo de persona que detesta cuando llega alguien envuelto en una nube enorme de perfume fuerte, ay Dios mío, lo que quiero es correr a abrir la venta, tú sabes. Scandal está en esa justa línea de ligero, sexy y coqueto. Es un aroma que se abre distinta en cada persona. Porque cuando mi mamá se lo puso, fue un olor distinto al mío, en cuestión de minutos. Por eso el perfume es algo interesante, porque realmente se ajusta a tu cuerpo.

La tapa del frasco de Scandal a París es muy peculiar con ese par de piernas largas al aire, ¿tienes algún consejo de belleza que uses en las tuyas?

¡Me encanta esa pregunta! (risas). Trabajar e ir en tacones a todas partes ayuda un montón, las mantiene tonificadas. Pero hacer ejercicios, un poco de Pilates, viene bien. Aunque creo que todas las mujeres pueden tener piernas bonitas y hay que aceptar lo que una tiene para sentirse sexy.

La campaña publicitaria del perfume destaca tres rasgos muy distintivos que se asocian con Paris: el lipstick rojo, el zapato tipo stiletto y la torre Eiffel, ¿cómo te relacionas con cada uno de ellos?

La definición de lo que es un escándalo puede ser diferente para cada persona, tú sabes. Desde que miras el estuche aterciopelado rosa, hasta el frasco con el jugo rosado, eso es una picardía muy francesa. Es un objeto decorativo en tu tocador. Y ese toque burlesco del anuncio trae ese toque francés también. Además, trabajar con Jean Paul Gaultier siempre es divertido, esta mini película [que es el anuncio] es una manera de decirnos que hay que tener sentido del humo, tú sabes y que no te cojas las cosas demasiado en serio, Además es un mensaje para que las mujeres se acepten tan cual son y que se sientan hermosas. Que si quieres ir a un restaurante llevando solamente una chaqueta corta como si fuera un vestido, ¡hazlo! ¿Cuál es el escándalo?, ¿la mujer, la ropa corta, o el perfume? Es un mensaje de empoderamiento femenino. Scandal es clásico, pero con un toque muy coqueto.

¿Cuándo conociste a Jean Paul Gaultier? [quien de paso, se ausentó del evento de lanzamiento del perfume, porque estaba de celebración de cumpleaños].

Lo conocí en la filmación de la campaña, porque él también es parte. ¡No se escandaliza por nada! Él sale con Rossy de Palma, su gran amiga. Soy una gran fanática de Gaultier porque es una casa de modas que realmente no le asusta romper las reglas de la moda, tú sabes. Él siempre ha corrido riesgos y no le importa si lo juzgan o si hablan mal de él. Además, si lo conoces, concordarás conmigo es que es una persona tremendamente sencilla, accesible y con los pies en la tierra. Encima de eso, ¡es un gran modelo, sabe cuáles son sus ángulos, sabe lo que hace frente a una cámara, no necesita dirección! Yo me quedé sorprendida, lo hace fenomenal y fue algo muy revelador para mí, que soy modelo.

¿Esta es tu primera experiencia como el rostro de un perfume -que es algo abstracto e intangible- y cómo se diferencia de cuando modelas ropa, zapatos?

Sí, ha sido maravilloso porque se dio esa combinación tan cool de que realmente te guste algo, de verdad, no solo porque lo tengas que hacer, por trabajo, tú sabes. Empezando por el nombre, dime tú, ¿quién no quiere ser el eje de un escándalo de vez en cuando? Es divertido, cuando vi el frasco, lo diferente y sexy que es y el mensaje del video, creo que se parece mucho a mí como mujer, modelo y madre. No sé, para mí Irina y el escándalo se llevan bien.

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