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Seis curiosidades detrás del vestido de novia de Meghan Markle

Sin encajes, de tono “off White” y con estilo minimalista, a dos años de la boda real esta pieza sigue generando conversación entre seguidores de la moda
  • Por El Comercio/ GDA
  • 19 MAY. 2020 - 4:07 PM
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El vestido de novia de Meghan Markle acaparó la mirada del mundo en mayo del 2018, por su singular simpleza. (Foto: Archivo)
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Confeccionar el vestido más especial en la vida de una persona es complicado. Si, además, se trata de una “royal”, la situación se vuelve casi titánica. Esto vivió la diseñadora Clare Waight Keller (exdirectora creativa de Givenchy), luego de ser elegida en el 2018 para configurar el vestido de novia de la (en ese entonces) futura duquesa de Sussex: Meghan Markle.

Markle, la eligió por su estilo pulido y minimalista, y se dice que ambas lograron una gran conexión desde el principio, expresión que se confirmó luego de que la misma Waight Keller dedicara una emotiva publicación a la novia hace apenas un mes: “Un vestido de novia es uno de los momentos más exquisitos y hermosos para una diseñadora, pero también personalmente como artista y creadora, hay mucha sensibilidad que fluye a través del proceso desde el conocimiento y la comprensión de los sentimientos que tiene como novia”

A lo anterior, Waight Keller sumó también lo mucho que aprendió haciendo el vestido de Meghan: “Tuve que dejar atrás mis emociones y adoptar los sentimientos de alguien para quien estas diseñando trae consigo una increíblemente hermosa relación de confianza e intimidad. A través de horas de conversación, reuniones juntas e investigación, lentamente todas las piezas de esa historia se unen”.

Hoy, a dos años de la boda real entre Meghan y el príncipe Harry (quienes hace poco desertaron de sus títulos royal), develamos algunas de las curiosidades que se tejieron detrás del vestido de novia más importante del 2018.

1. Meghan pidió a la diseñadora Waight Keller incluir un homenaje a las naciones de la Commonwealth (Comunidad de Naciones que antiguamente eran territorio del Imperio Británico) en su vestido. La modista, tradujo esto en 53 delicadas flores bordadas a lo largo de su velo.

2. Después de la boda, Meghan y la exdirectora creativa de Givenchy continuaron su amistad, vistiéndola en más oportunidades. Waight Keller, definió a Markle como una mujer “moderna, de carácter fresco, cálido y acogedor, completamente encantadora y alegre en todos los sentidos”.

3 Meghan pidió un vestido configurado a base de pureza y sencillez. Por ello, se omitió el uso de encajes en la estructura, así como de detalles en broderie o bordados (que solo se incluyeron en el velo). El traje, fue confeccionado en cadi de seda blanco, y el escote seleccionado fue estilo barco, dejando los hombros ligeramente al descubierto.

4. El vestido fue costeado por la novia. Meghan desembolsó alrededor de medio millón de dólares en el vestido de novia confeccionado por Givenchy, ya que, según medios británicos, la corona no podía hacerse cargo del gasto antes de que ella perteneciera a la familia británica oficialmente. Lo mismo sucedió con Kate Middleton, y su espectacular vestido Alexander McQueen.

5. El tiempo de elaboración del vestido duró alrededor de tres meses, y tuvo que ser aprobado por la reina Eliabeth II antes de ser expuesto. La tiara de diamantes que lució Meghan para ese día especial pertenece a una colección exclusiva del joyero real.

6. Fue comparado con el vestido de novia que Jennifer Lopez lució en la cinta “The Wedding Planner” por su parecido extremo, pero Pam Chilton (diseñadora del vestuario de la película) confirmó que solo se trataba de una casualidad, que tal vez Markle se inspiró en él viendo la película.

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